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Luis Andrés Cisneros
Viernes, 29 septiembre 2017

Tabú

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Juego de Mesa Tabú, muy popular a finales del pasado siglo

 

 

 

El Tabú es un juego de mesa que se juega en equipos de dos o más personas. El juego consiste en que el miembro de un equipo debe conseguir que su compañero acierte una palabra antes de que se agote el tiempo marcado. Para ello, el miembro del equipo le irá dando pistas. Pero está prohibido decir las llamadas palabras tabú. Las palabras tabú están  relacionadas con la palabra que el compañero debe adivinar.

 

Asimismo, la palabra tabú designa a una conducta moralmente inaceptable por una sociedad, grupo humano o religión. Es la prohibición de algo supuestamente extraño (en algunas sociedades), de contenido religioso, económico, político, social o cultural por una razón no justificada basada en prejuicios. Romper un tabú es considerado como una falta grave por la sociedad que lo impone. Algunos tabúes son, en efecto, delitos castigados por la ley, en este sentido, los tabúes son antecedentes directos del derecho. Hay tabúes fuertemente incorporados a las tradiciones de ciertas culturas, mientras otros responden a intereses políticos.

 

Pues, bien, hoy en día, hay una palabra que, y puede que sea en el único país del mundo que esto ocurra, puede considerarse un tabú, y que parece ser que su sola pronunciación provoca, en el emisor y el receptor un efecto similar a un shock anafiláctico o a un ataque cardiaco.

 

Esta palabra es, ni más ni menos, que ESPAÑA. Sí, aunque les cueste entenderlo, un grupo, sobre todo políticos, se resisten a que sus cuerdas vocales puedan emitir un conjunto de letras y sílabas que conformen ese sonido.

 

A raíz de los últimos acontecimientos ocurridos en Cataluña, con motivo de la deriva secesionista, tanto unos (secesionistas) como los otros (Gobierno de la Nación) y secundados por los partidos políticos institucionales, tienen auténtico pavor a que de sus labios salga la palabra España.

 

Utilizan cualquier palabra, menos la tabú. Estamos cansados de oír, hasta la saciedad, por todos los actores de esta tragicomedia griega, frases como “ataque a la democracia”, “desprecio al estado de derecho”, “desestabilizar la nación”, “atentado contra las libertades individuales”, y sinfín más, pero nadie, o casi nadie utiliza la palabra España. ¿Quizás porque a todos ellos les traiciona el subconsciente y dan a nuestro país por eliminado?

 

A ese mismo discurso cicatero, se han unido los medios de comunicación españoles. Den un repaso a los diarios o medios audiovisuales y verán como procuran, como si tuvieran miedo de infectarse de un virus de sensatez y patriotismo, siquiera insinuar el nombre de nuestro país.

 

Llegamos a tal punto que, el Ministerio del Interior, preso del pánico de que la gente vociferara palabras tales como España ha prohibido, de manera tajante y rastrera, que los familiares de los Guardias Civiles o Policías Nacionales, así como españoles que sienten la necesidad de defender la unidad territorial, despidan a los hombres y mujeres que son mandados por los gobernantes para defender aquello que ellos no saben o no quieren.

 

Por otro lado, turbas arrasan y acosan a servidores del orden público y a sus familias, destrozando vehículos, vejándolos, insultándolos y haciendo del odio su única forma de existencia. Incluso, polítiquillos del tres al cuarto, como por ejemplo los de Izquierda Unida, por boca de su portavoz Carmen Carreras, se permiten el lujo de pedir una actuación interna contra los miembros de la Guardia Civil.

 

Qué se puede esperar de elementos que tienen en sus filas a gente que se permite el lujo de amenazar de muerte a personas como el Presidente Provincial del PP, Miguel Barrachina y dicen hacerlo en aras a su libertad de expresión. Claro ni este individuo ni la Sra. Carreras, que afortunadamente ya no ostenta ninguna representación institucional, tampoco pronuncian la palabra España. Miedo me da lo que esta docente pueda inculcar en las mentes de sus alumnos. Ahí sí que habría que abrir un expediente informativo. Vaya, desde estas líneas mi apoyo y el de VOX al Sr. Barrachina.

 

Difícil lo tenemos si, hasta a la hora de referirnos a la selección española de fútbol, ya los hiper-subvencionados medios de manipulación, han borrado de sus libros de estilo la palabra España y la sustituyen por epítetos calificativos tales como la roja, la rojita, la rojilla y, dentro de poco la encarnada, la carmesí…….

 

Miren hasta qué punto se avergüenzan de pronunciar la palabra España que, incluso si se convocan manifestaciones a favor de España, procuran no acudir, no aparecer, salvo los miembros de VOX no sea cosa que les tachen de españoles. ¡¡Y hasta ahí podríamos llegar!!

 

Se han escondido tanto que, lo único que les interesa de nuestro país es que puedan mantener los privilegios que tienen, que no son pocos. Y si para eso tienen que renegar de España y de sus obligaciones lo harán, no les quepa la menor duda, lo estamos sufriendo.

 

Y esto no es lo más triste. Lo peor es que se han reído en nuestra propia cara y sólo nos han contemplado como aparatos de votar. Todas y cada una de sus piruetas, van encaminadas a un rédito electoral y a perpetuarse en el reparto del pastel.

 

No puedo, ni imaginarme, la soledad, abandono y tristeza que tienen que sentir los españoles residentes en la región catalana, y que llevan años sometidos a una opresión promovida por los que han medrado gracias a ello, y echados a los leones por aquellos que decían ser sus representantes. El mismo Calígula hubiera tomado nota de sus tejemanejes.

 

Estamos asistiendo a unos momentos convulsos de nuestra historia. Está en juego, ni más ni menos, que la supervivencia de España. Pero claro, esta palabra tabú no está en el ADN de los dirigentes (por llamarles de alguna manera) que están llevando este país a la ruina moral y económica.

 

De momento, salvo VOX y UPyD, no hay ningún grupo más de políticos que no tengan miedo a gritar a los cuatro vientos el nombre de España.

 

A partir del mismo lunes, día 2, tendrán que afrontar las consecuencias a las que nos han empujado. Unos por acción y otros por omisión, todos son culpables, aunque sea el pueblo llano el más perjudicado en toda esta historia

 

Ahora más que nunca y sin tabúes   ¡¡VIVA ESPAÑA!!

 

Luís Andrés Cisneros

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