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Luis Andrés Cisneros
Miércoles, 3 enero 2018

Éramos pocos, y parió la abuela

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España. Un rompecabezas caro y ruinoso

 

La expresión que da título a este artículo, puede que sea una de las más utilizadas, aunque, como curiosidad, yo he sido incapaz de encontrar de dónde viene su génesis.

 

Pero lo que sí es ampliamente conocido es su significado y que, en un sentido amplio, hace referencia a que cuando hay exceso de algo malo, todavía aumenta y siempre en perjuicio de la mayoría.

 

Bueno, pues hete aquí que, por si no tuviéramos suficiente con las 17 autonomías que están acercando a España al crack económico, histórico y de valores más nefasto de su Historia, de repente, y tras el golpe de estado de los secesionistas catalanes, nos desayunamos con una extravagante idea: la creación de una nueva Comunidad Autónoma, llamada Tabarnia.

 

Según argumentan sus creadores, en un principio, se trata de llamar la atención sobre la defensa de los habitantes de Tarragona y Barcelona que no se sienten atraídos por los cantos de sirena del secesionismo y, para ello, no tienen otra ocurrencia que crear una nueva autonomía.

 

Tengamos en cuenta que todo lo que, en un principio, puede tener un trasfondo hipotético, pude acabar siendo una peregrina realidad. No tenemos que remontarnos mucho en el tiempo, sólo a 1873, cuando en España se produce la rebelión de los cantones.

 

Sevilla, Cádiz, Valencia, Almansa, Torrevieja, Cartagena, Castellón, Granada y varias ciudades más, se proclaman cantones independientes. La rebelión cantonal más importante y duradera fue la de Cartagena, donde los sublevados se hicieron con la Marina de Guerra allí anclada. La aventura cartagenera duró seis meses. Como curiosidad, como no tenían bandera, se apoderan de una bandera turca y pintan la media luna de rojo, dando origen a la bandera roja de Cartagena.

 

Bueno, pues, todo esto que parecía una pesadilla se convirtió en realidad, efímera, pero realidad. No nos extrañe que ahora pueda pasar lo mismo. Cuando los partidos en el poder vean que pueden medrar todavía más, creando un (o varios) Gobiernos y Parlamentos autónomos, será difícil que se puedan resistir a la tentación.

 

Sobre todo, y más hoy en día, es necesario que para tener éxito se disponga de un idioma propio (no hace falta que exista, se puede inventar), Ese será un hecho diferencial que hará que la raigambre de esa lengua conlleve varios chollos a los que dirijan el cotarro. Si no han leído el libro de Vizcaíno Casas, titulado “Las Autonosuyas” se lo recomiendo, es un Manual de cómo conformar una Comunidad Autónoma

 

¿No podría la zona de Jaca y alguna parte del Pirineo Aragonés ser una comunidad Autónoma? Allí están empeñados en que sólo se hable aragonés. Yo que soy de Zaragoza nunca lo había oído. ¿Pueden tener razón los de la Rioja Alta en pedir su secesión, ya que tienen un buen vino? ¿No se merece nuestra provincia una autonomía con lo que se saca de los cítricos, el azulejo y Marina d’Or, Valencia no nos roba?

 

¡Ah claro!, aquí se opondrían los de Compromiso y el Partido Socialista, ellos no quieren secesionarse, ellos quieren, de manera directa, pasar a pertenecer a la Gran Cataluña, con sede en Bruselas.

 

Y mientras tanto, con cosas como esta de Tabarnia, nos despistan sobre los verdaderos problemas que acechan a nuestro país y que, los políticos, están muy lejos de resolver.

 

Veamos algunos. La deuda del Estado está desbocada y aumentando día a día. Las Comunidades Autónomas siguen dilapidando el dinero suyo y mío, incluso el que no tienen, ya lo pagarán las siguientes generaciones.

 

Mientras no ha habido médicos para suplir a los que estaban de vacaciones en estas fechas y se ha colapsado la Atención Primaria, pero sí había dinero para subvencionar, a fondo perdido, la sucursal de la TV3 en Valencia. De las listas de espera en los hospitales mejor no hablar. Los pacientes se podrán morir pero, eso sí, atendidos en catalán.

 

Los Reyes Magos no existen, los Belenes son franquistas, hablar con educación es fascista, ser hombre es lo peor que puede pasar, las leyes siguen beneficiando a los delincuentes, los impuestos no bajan, las pensiones no suben……

 

Seguimos igual, perdón, peor, ya que la deuda que tiene España es inasumible pero, no pasa nada, lo importante es vivir de subvenciones si tienes suerte de acercarte a un partido de los que reparten cargos. Por esto último creo que se podría hacer lo de Tabarnia y muchas otras más. Eso daría de comer a muchos Rufianes y arruinaría a muchos españoles.

 

Tenga en cuenta, querido lector que, aquí, en España todo es posible acuérdese que han llegado a la Presidencia del Gobierno, Rodríguez Zapatero y Rajoy. Ahí fue cuando se dijo “éramos pocos y parió la abuela”.

 

No obstante en este año 2018 seguiremos luchando por las libertades y por nuestro país

 

 ¡¡VIVA ESPAÑA!!

 

Luís Andrés Cisneros

 

 

MUCHAS FELICIDADES EN ESTAS FIESTAS NAVIDEÑAS

 

 

 

 
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1 Comentario
Fecha: Miércoles, 3 enero 2018 a las 22:07
Pepe Aymerich Miralles
Hay pocas verdades que no debemos de perder de vista, es decir, tenerlas presentes constantemente

Reyes Magos no existen, los Belenes son franquistas, hablar con educación es fascista, ser hombre es lo peor que puede pasar, las leyes siguen beneficiando a los delincuentes, los impuestos no bajan, las pensiones no suben……

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