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José Aymerich Miralles
Martes, 20 febrero 2018

A la tercera, sigue la fallida

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Según leo en una nota de prensa del Levante titulada “Tercer intento para el plirilingüismo”, publicada el 15 de febrero, el Sr Marzà ha logrado la cuadratura del círculo. Se basa en el principio de equilibrio, pero no sé muy bien como calibra la balanza para que le salga el siguiente resultado: “En esencia, la ley de Plurilingüismo que impulsan los partidos del Botànic, con el fin de evitar otro naufragio en el TSJ, desvincula el aumento de las horas en inglés a una mayor presencia del valenciano y establece un mínimo del 25 % de horas lectivas en castellano y valenciano y del 15 % en inglés, que llegue como máximo a un 25 %. A partir de estos tres umbrales cada colegio tendrá libertad para organizar su Proyecto Lingüístico de Centro (PLC)”.

 

¿Podría decirme en qué teoría del conocimiento se ha basado para llegar a esta fórmula? ¿Qué investigador apoya que el mejor aprendizaje no esté basado en la lengua materna sino en una ensalada de lenguas distintas, que construyen configuraciones antropológicas distintas? ¿Por qué es mejor el trilingüismo que el bilingüismo? Si fuese mejor el trilingüismo las autonomías monolingües añadirían una tercera lengua al binomio español/inglés, pero no es así. Como no existen esos estudios científicos, reconocidos internacionalmente, sólo cabe pensar que es una nueva estrategia pancatalanista para que el porcentaje restante, que oscila entre el 25% ó el 35%, lo tenga que decidir el centro escolar para aparentar que no es una imposición política.

 

Sr. Marzà, vuelvo a preguntarle: ¿En qué estudio científico o ley estatal se ha inspirado para dejar la lengua vehicular hasta el 35% de la carga lectiva en manos de los centros? Si da con la respuesta habrá que ponerle una escarapela como hacía el mago Tamarit porque no hay tio más chulo que Ud en el histórico Reino de Valencia. Mientras se piensa la respuesta, yo se la voy a dar, aunque carezca de capacidades esotéricas para adivinar lo que circula por su mente como lo hacen Rappel o la pitonisa Lola, porque así Ud se sale con la suya, que es el objetivo de Compromis: Desterrar el castellano en las aulas de los centros educativos del histórico Reino de Valencia e implantar el catalán en las mencionadas aulas.

 

Sr Marzà, Ud mejor que nadie, sabe que la mayoría de los equipos directivos de los centros educativos están absorbidos por el nacionalismo de izquierdas, por lo que ese máximo del 35% se dará en valenciano/catalán. En consecuencia, el 60% de la carga lectiva de los alumnos se cursará en valenciano/catalán y Ud habrá logrado el objetivo para el cual fue nombrado Consejero de Educación.

 

Le sigo preguntando: ¿No sería más democrático y participativo que los padres decidieran aplicar ese 35% del equilibrio lingüístico, que nos ha propuesto a través de su ley de plurilingüismo, a la lengua materna de la familia? Pues va a ser que no, porque su talante democrático no llega a tal nivel ya que está impregnado del pancatalanismo más rancio que se puede encontrar en Castellón de la Plana (históricamente Castelló de Borriana). Además, si un alumno es valencaino hablante, resulta que su ley del plurilingüismo lo tratará como si fuera un emigrante en la Comunidad Valenciana al tener que adquirir las competencias en dos idiomas que son extranjeros para él. Por lo tanto, a la dificultad de desarrollar competencias en el área de matemáticas habá que añadirle la dificultad de aprender uno o dos idiomas extraños a él; y encima, si el enseñante no es un nativo inglés o no posee un nivel C1 ó C2 según el MCRE, el aprendizaje se reducirá a recitar el manual. Ídem para los alumnos hispano hablantes.

 

Sr. Marzá, Ud ha creado un problema con su ley del plurilingüismo pues prima las competencias lingüísticas frente a las competencias de las ciencias matemáticas, físicas, sociales, artísticas, tecnológicas y digitales. Según Ud lo imprescindible es que los alumnos aprendan tres idiomas, aunque en la práctica se trata de uno solo, y lo demás es secundario.

 

Por último, Sr. Marzà quiero que tenga presente que cuando los miembros de VOX lleguen a gobernar en el histórico Reino de Valencia, si es la voluntad popular, le daremos toda la libertad a los padres para que elijan la lengua vehicular en la que quieren que sus hijos sean formados, porque VOX si cree en la Constitución Española del 78 y en su artículo 27 en el que se reconoce el derecho que tienen los padres a elegir el modelo educativo que esté de acorde con sus convicciones.

 

Solo espero que “els valencians” nos movilicemos contra su ley y que los tribunales, si viene al caso, hagan justicia a las familias valencianas y les reconozcan su derecho constitucional a elegir el modelo educativo que esté de acorde con sus principios y valores. Mientras tanto Ud les sigue negando sus derechos y sigue empecinado en un tercer intento para imponer un modelo carente de referentes psicopedagógicos.

 

 

http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2018/02/15/tercer-plurilinguismo/1679742.html

 

 

Pepe Aymerich Miralles

Vicesecretario de Implantación Territorial y de Educación

VOX CASTELLÓN

 

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