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Viernes, 1 junio 2018

Incumplimientos por doquier

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Mientras Pedro Sánchez, en Madrid, hace lo que prometió no hacer jamás, negociar con terroristas y separatistas, nuestra alcaldesa, Amparo Marco, incumple, aquí, su promesa de contar con consenso para el cambio de topónimo de la ciudad.

Ayer se consumó la “gesta” de la mentira. Digo mentira, saltándome deliberadamente el código de lo políticamente correcto, porque nunca se ha tratado de poner nombre en valenciano a nuestra ciudad, ya lo tenía oficialmente desde el 19 de julio de 1982.

 

Lo que ayer hicieron en nuestro ayuntamiento el PSOE, Compromís y Castelló en Moviment fue quitar el nombre en español como topónimo de la ciudad, que no les cuenten la historia al revés.

 

Pasarán a la historia como…bueno mejor ni mencionarlo. Una historia efímera ya que el nombre de Castellón volverá a ser oficial en el momento que haya un cambio de Gobierno Municipal.

 

El invento de Compromís, la lengua nunca ha sido motivo de confrontación en Castellón, ha servido para comenzar la mala copia de la hoja de ruta independentista catalana e intentar crear ciudadanos de primera, los que hablan valenciano, y ciudadanos de segunda, los que solo hablan el “maldito” español. Comercios de primera, donde te atienden en valenciano, y comercios de segunda donde el “arcaico” empleado te atiende en español. Estudiantes de segunda, pobrecitos marginados que tienen la falta de vergüenza de hablar castellano, y de primera, aquellos que hablan valenciano hasta en el patio.

 

Las inexistentes “dos Españas”, esas de las que tanto se han quejado, se han hecho realidad de la mano del separatismo sectario.

 

Dinero, esto les preocupa menos, solo les interesa el de Madrid, nos va a costar seguro, ya nos está costando, de momento 6000 euros en reuniones y conferencias despobladas. Dinero tirado a la basura porque aquellos que quieran seguir llamando a su ciudad Castellón lo harán y porque gran parte de nuestra provincia no es valenciano parlante.

 

¿Cuál será el siguiente paso? ¿Multar, incluso detener, a aquellos que rotulen sus negocios en español? De aquí a la venta de nuestra comunidad a los ilegales e inexistentes “Països Catalans” quedan cuatro pasos aunque en horas puede, si Sánchez gana la votación en el Congreso, que sean reales y legales.

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