Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Luis Andrés Cisneros
Lunes, 4 junio 2018

España, ¿Cómo Julio César?

Marcar como favorita

[Img #114984]

Asesinato de Julio César en el Senado (44 A.C.)

 

Gaius Iulius Caesar, más conocido en nuestros lares como Julio César, el general, cónsul y dictador romano (el cargo de Dictador era nombrado por el mismo Senado), tras una intensa vida, acabó siendo asesinado, en el mismo Senado romano, por una conspiración de varios Senadores en el año 44 A.C.

 

 

A su muerte fue sustituido, ya con el título de Emperador, o César, por su hijo Augusto, adoptado póstumamente por Julio, el cual se llamó en un principio César Octavio, antes de adoptar el definitivo nombre de Augusto.

 

 

Según cuenta la Historia, entre los asesinos de Julio César, también se encontraba un hijo suyo, Marco Junio Bruto. Se dice que en el asesinato participaron, al menos, 60 senadores, los cuáles le asestaron 23 puñaladas, aunque, según Suetorio, la segunda en el tórax fue la causante de su muerte.

 

 

Los próceres romanos que provocaron el magnicidio lo dejaron moribundo en las mismas escaleras del pórtico del Senado, y allí estuvo agonizando. Habían logrado su objetivo, eliminar a Julio César.

 

 

Bueno, pues 2062 años después del cobarde asesinato, en otro lugar, con grandes similitudes con el Senado Romano, o sea en el Congreso de los Diputados, hemos asistido al intento de un magnicidio, pero en esta ocasión, no ha sido contra un ser individual, las puñaladas verbales traperas iban dirigidas contra España.

 

 

Y de paso, contra millones de españoles, que han recibido los pinchazos de las dagas de los Congresistas y que ven, con gran tristeza, como su Patria, su País, su Historia, sus antepasados y el futuro de su descendencia está siendo acribillado por una jauría de traidores o cómplices.

 

 

Se ha podido ver a personajes, con la toga de representantes (¡Menuda ironía!) del pueblo buscando simplemente sus lascivos intereses partidistas, como laceraban y clavaban sus dagas sobre España.

 

 

No hace falta clavar las dogas de manera fehaciente, sólo con mirar para otro lado, haber callado cobardemente durante años todo lo que estaba pasando y no tener la valentía y el decoro de enfrentarse a los magnicidas, ha sido suficiente para alentar el intento de asesinato.

 

 

Hemos visto cómo lo que hacía dos meses se criticaba, se realiza de forma torticera. Ábalos (no merece ser llamado señor), se jactaba de empeñar su, se ha visto que nula, palabra en decir “nunca pactaremos con secesionistas”. Y no se le cae la cara de vergüenza, claro espera coger un buen chollo. Una buena puñalada a cambio de ¿qué?

 

 

Un individuo que ni siquiera llevaba toga de Senador se erige en nuevo Mandamás del Congreso, despreciando el mandato de las urnas, pero contando con el apoyo de las numerosas dagas torticeras y manipuladoras que se han puesto de su lado, Podemos, Secesionistas, Golpistas, Vividores y la mirada condescendiente de aquellos que no quisieron aplicar, de verdad, las medidas correctivas en Cataluña.

 

 

Pero que nadie se llame a engaño, el vil intento de asesinato de España, lleva mucho, muchos años fraguándose. Ha habido gobiernos anteriores que han sido colaboradores necesarios, y que iban fabricando, engrasando y facilitando los planes para que el magnicidio se llevara a cabo. ¿Verdad Montoro, Rajoy o Soraya? Tranquilos que no se escapan los que, con el riñón bien forrado os precedieron, son igual de traidores que vosotros.

 

 

Lo más triste es pensar qué va a ser de todos los españoles que han sacado sus banderas, que están sufriendo en sus carnes el acoso y los violentos ataques de los secesionistas, antiespañoles y marxistas de nuevo cuño. O las fuerzas de Seguridad como la Guardia Civil, la Policía Nacional y el Ejército, que aguantan estoicamente ellos y sus familias el ataque de los del complot y el abandono de sus, en teoría, superiores

 

 

Y qué decir de los que son perseguidos por hablar español, por creer en la familia, por tener convicciones cristianas, por defender la libertad individual.

Y de las familias de las víctimas del terrorismo y de todos aquellos que han dado su vida por España. Se han visto todos ellos, traicionados por los portadores de las dagas partidistas.

 

 

Menos mal que, al igual que Julio César, nuestra Patria España, no está muerta, podrá estar herida, pero no muerta. Mientras que el dictador romano falleció por falta de atención médica, ahora somos miles de españoles y un partido VOX los que vamos a auxiliar al herido. Lo acogeremos en nuestros brazos y, rodeado de banderas de España y con la fuerza de la verdad, conseguiremos mantener en pie los valores que han sido el motor de nuestra historia.

 

 

Al mismo tiempo, un partido, y sólo uno, VOX, está luchando por mantener la esperanza de que este país, probablemente el que más ha aportado a la civilización del mundo, con sus grandes gestas, vuelva a defender los valores y las libertades que, los de las dagas viperinas han intentado quitarnos.

 

 

De no hacerlo así, los magnicidas destrozarán y aniquilarán nuestra Patria rompiendo, por unas monedas de plata, el legado que nos han dejado nuestros antepasados y esquilmando lo que nuestros descendientes se merecen disfrutar.

 

 

Como dice Santiago Abascal, el líder de VOX: ¡¡¡Queremos elecciones ya!!! Es hora de que sean los españoles y no el grupo de togados con dagas, los que hipotequen nuestro futuro.

 

 

¡¡Gracias VOX y gracias españoles!!

 

Recuperemos competencias, y nuestras libertades y valores

 

 

¡¡VIVA ESPAÑA!!

Luís Andrés Cisneros

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Castellón Diario • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados