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Adrián Sorribes Herraiz
Miércoles, 6 junio 2018

Rajoy y el pirata Drake

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Sir Francis Drake fue y sigue siendo una figura controvertida. Considerado como un pirata por las autoridades españolas, se le honró como héroe por Corona inglesa.

 

Según una leyenda inglesa, Drake se encontraba jugando a los bolos en el momento en que recibió la noticia de la llegada de la flota española, pero en lugar de partir inmediatamente decidió seguir el juego: «Tenemos tiempo de acabar la partida. Luego venceremos a los españoles».

 

Y así, imitando a Drake, Rajoy pasó siete horas en un restaurante mientras debatían sobre la moción de censura que sacaría al PP del Gobierno Central. Pero tanto Drake como Rajoy no se movieron por tener una gran visión de estrategia táctica, sino porque no podían. En sus circunstancias solo podían dejar pasar la tormenta. En el caso de Drake, el mal tiempo impedía salir la flota inglesa al mar para combatir, en el caso de Rajoy, su propia tropa lo impedía por las guerras internas que hoy sufre el PP.

 

Y es que la decisión de Rajoy de no dimitir y seguir al frente en la oposición no era una decisión tomada sino impuesta. La dimisión de Rajoy, que muchos pensaban como solución a esta situación, podría haber salvado la legislatura para un gobierno del PP pero habría provocado que se abriera por sus costuras internas el partido. Con una Soraya como capitana al mando del Gobierno y Cospedal como Ministra y Secretaria General del PP la situación no hubiera ido a mejor. Por todos es conocido que no se tragan.

 

Hay que también mirar a corto plazo judicial donde diversas sentencias de corrupción asoman para mayor castigo del partido de Rajoy. Si él dimite hoy, mañana lo harán muchos más.

 

Frente a todo este panorama Rajoy toma la única decisión posible, apartar al partido de los focos, irse a la oposición para rearmar ideológicamente al partido y en  el caso de que salgan más condenados por corrupción ya no serán de miembros de un gobierno (no hay que dañar más la imagen del partido). Los fantasmas del pasado le persiguen y Aznar aún no ha dicho estos ministros eran míos.

 

La idea ahora es el contra ataque, rearmarse, juntar tropas y acosar a Sánchez y al nuevo gobierno. Pero Rajoy debería leer la biografía de Drake, y así sabrá que la Grande y Felicísima Armada (la armada inglesa para devolver el ataque de la armada invencible española) fue derrotada en el ataque a Cádiz de 1587. Así que Rajoy como Drake puede pasar a ser Pirata por corrupción o Héroe por el PP, dependiendo de quién redacte su historia.

 

Lo que sí es un hecho innegable ya para la historia es que su partido, y el cómo participe, es el primero en España en ser condenado por corrupción y financiación ilegal. Eso sí que ya no se lo quita nadie.

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