Aseguran que hay demasiados, lo que supone un gasto demasiado elevado en estos tiempos de crisis.
El grupo socialista de Castellón ha presentado una moción para plantear la reducción de la flota de coches oficiales como medida de reducción del gasto corriente. La propuesta ha sido sugerida en diversas ocasiones por los concejales del PSPV en los diversos espacios de participación política, pero el equipo de gobierno lo ha rechazado siempre. Ahora la decisión queda en manos del pleno.
El grupo socialista ha reivindicado, tanto en el presente mandato como en el anterior, la eliminación de coches oficiales. En el mes de septiembre, Peris preguntó por el uso que los concejales del PP hacen de los coches oficiales y denunció que algunos ediles utilizaron en verano este transporte pagado con fondos públicos para desplazarse a sus segundas residencias de Benicàssim y exigió la relación de kilometraje de los mismos. El PP aportó la información varios meses después, en la comisión de transparencia del gasto municipal, que constataba los “excesos”.
Con posterioridad, la portavoz del grupo socialista, Amparo Marco, propuso mantener un único coche oficial para los 27 concejales, con prioridad para el uso del alcalde. El Ayuntamiento cuenta con cinco coches al servicio del equipo de gobierno. Uno de ellos está adscrito a la alcaldía, otro a la vicealcaldía y el resto a los concejales con delegación. El PP tampoco accedió a la propuesta.
El coche al servicio de la alcaldía ha supuesto un coste de 76.000 euros desde 2007 y el de la vicealcaldesa, en torno a los 60.000 euros. El método escogido por el Partido Popular para la adquisición de los vehículos es el renting, de manera que el coche es arrendado, pero no pasa a ser propiedad municipal. La empresa arrendataria asume el coste de la reparación de los automóviles. El coste anual de los cinco coches oficiales puede estar en torno a los 50.000 euros anuales.