Al borde del abismo

Luis Andrés Cisneros

«Al borde del abismo» se estrenó en el año 2012 y estaba protagonizada por Sam Worthington y Elizabeth Banks. Esta película estuvo dirigida por el cineasta danés Asger Leth y fue rodada íntegramente en la ciudad de Nueva York.

Este original film narraba como, para demostrar su inocencia, un fugitivo fingía un intento de suicidio al saltar de una cornisa, mientras que su hermano y su novia llevaban a cabo el robo de un enorme diamante. Esta maniobra de distracción conseguía despistar a todos para que se pudiera llevar a cabo la sustracción de la joya.

Pues hete aquí que, en este siglo XXI, el gobierno social-comunista que nos toca padecer ha diseñado un plan, calcado de manera milimétrica al guion de esta cinta, para conseguir distraer la atención pública y conseguir el robo sistemático tanto de los caudales de los españoles, como de su libertad y valores.

Ejemplos los tenemos a raudales y todos con el mismo denominador común; esquilmar a los sufridos ciudadanos españoles y que los caudales de los miembros del gobierno y todos sus compinches alcancen cifras mareantes. Ríanse ustedes del robo al Banco de España por parte de los socialistas en el año 1936 y de todos los asaltos que forzaron en esos años todos los miembros del partido cuyo lema ha sido «cien años de honradez». ¡¡Manda huevos!!

 

Mientras manosean hasta el vómito el supuesto «delito de odio», eso sí, siempre atribuible a VOX, expandiendo cual auténtica pandemia todos los males a la formación de Santiago Abascal, ellos no cejan, ni un solo momento, en robar a manos llenas como, por ejemplo, con el recibo de la luz.

Es más, en estos momentos el recibo de la luz es el más caro en toda Europa, pero eso es igual, «salimos más fuertes y no dejamos a nadie atrás» claro se refiere a sus amigos y enchufados y a todo el entramado delictivo que suponen las autonomías, asesores y chiringuitos, sin olvidar a los miserables sindicatos y medios de comunicación.

Otro tema de distracción para ocultar sus fechorías es el mantra de la homofobia y ataque sin cuartel al colectivo llamado LGTBI+. Este tema es un auténtico «chollo» para los maestros del engaño. Es más, les interesa que cada día se produzcan más ataques, aunque la inmensa mayoría sean más falsos que las bondades del sociópata Sánchez.

Son tan ignominiosos que, como por ejemplo con el último y falso ataque homófobo en Madrid, el de la inscripción de la palabra «maricón» en el culo y aún a sabiendas de que era una pura invención de la supuesta víctima, no dudó el maricón (según palabras de la fiscal general del Estado) responsable de Interior, alimentar el bulo y acusar directamente a la formación verde de ser la instigadora de la misma.

No pueden permitir que el circo de los ataques a personas según su inclinación sexual se acabe. Si no existiera ¿de dónde sacarían la pasta gansa que se llevan todos los chiringuitos que viven de esto, sin pegar ni golpe? Lo mismo puede decirse para sus homónimos feministas, racistas y demás zarandajas. Es una industria para dar de comer a vagos y maleantes que no han trabajado en su vida.

¿Qué haría Irene Montero Montera Montere si no pudiera mantener el discurso de mentiras que vomita diariamente por su boca? Tendría dos opciones ponerse a trabajar (aunque con lo que ya se ha llevado igual no le haría falta) o buscarse un macho alfa con el que encamarse para que le solvente el futuro. En otros tiempos a las queridas se les ponía un piso, ahora se les pone un ministerio y un chaletazo. ¡¡La casta ha mejorado!!

Claro para todo ello tienen que contar con la complicidad manifiesta de los «medios de manipulación miserables», antiguamente llamados medios de comunicación, que se han convertido en unos divulgadores de falsedades sin fin y que, salvo honrosas excepciones, cumplen con su cometido de distraer la atención de la masa al mismo tiempo que ellos se afanan, a manos llenas, a chupar y exprimir la teta del Estado.

Si según manifiestan los progres como el maricón y rojo de Tele 5 (según sus propias palabras), ya no se puede ir tranquilo y sin miedo por Madrid ya que te pueden matar por su condición sexual, se desprende de ello que, en tiempos de Franco hubiera sido más feliz ¿había mucha más seguridad para ellos? ¡¡Por la boca muere el pez!!

Entre la infinidad de falacias que maneja la tropa de descerebrados que nos gobierna figura, cómo por todos es sabido «la emergencia climática» que no deja de ser un elemento más de distracción. Mientras se habla de ello, se ocultan las colas del hambre, la ruina de los autónomos y pequeños empresarios, la persecución genocida de la lengua española y el acoso a la religión católica.

También podemos pensar que han aprovechado la huida cobarde de Afganistán para llenar horas de autobombo de los social-comunistas, al mismo tiempo que se ocultaba la complicidad con la invasión de nuestro país por los islamistas que, no esperen ustedes que vienen a pagar nuestras pensiones, vienen a percibir los euros que no hay para los españoles.

Hay muchos más ejemplos que darían para escribir un auténtico tratado sobre cómo establecer cortinas de humo para robar a manos llenas.

La conclusión es clara y diáfana. No hay que creer nada, absolutamente nada, de lo que venga de fuentes oficiales, ni de los medios de manipulación miserables que nos tratan como indigentes mentales. Pasa como en la película, nada es lo que nos dicen.

Es indudable que el cese inmediato del actual ministro del Interior sería lo más deseable por el bien de España ya que sin lugar a dudas es probablemente la cabeza pensante de las acciones de acoso y derribo a VOX o bien es un elemento instigador y encubridor de las mismas. Si sus logros como antiguo juez fueron similares a su comportamiento actual como Ministro del Interior, sería razonable dudar de la justicia y equidad de sus sentencias.

Querido lector, despierte y esquive a los relatos que provienen del gobierno y sus adláteres, ya que no es que acabe usted despeñado, es que acabará España destrozada y desaparecida. Las futuras generaciones se lo agradecerán.

¡¡¡   VIVA ESPAÑA   !!! y acabemos con las autonomías antes de que ellas acaben con nosotros.

 

Luis Andrés Cisneros