Almassora iniciará las obras de la Vila la próxima semana

Los primeros trabajos abordarán las inmediaciones de la plaza Mayor sin afectarla

La segunda fase de peatonalización de la Vila de Almassora arrancará la próxima semana en el casco antiguo tras la recepción del informe favorable de la Conselleria de Cultura. Los trabajos comenzarán a finales de semana con el traslado de materiales y maquinaria hasta las inmediaciones de la plaza Mayor, en tanto que los trabajos comenzarán por las calles adyacentes y no será hasta más avanzada la obra cuando coincidan con la renovación de la plaza porticada.

Así lo han convenido los técnicos del departamento municipal de Urbanismo con la empresa adjudicataria de la reforma, Ravi Obras, Transportes y Excavaciones, que a mediados de la próxima semana iniciará el acopio de materiales en las proximidades de la plaza Mayor para avanzar una obra que supondrá la eliminación de bordillos, construcción de acera a una única altura y renovación de servicios auxiliares para mejorar las prestaciones ciudadanas.

En esta ocasión, la reforma abordará durante seis meses mejoras en las calles San Miguel, San Cristóbal, San Roque, San Juan, Virgen de los Dolores, Virgen de la Luz, travesía Eiximeno y plaza Mayor y tiene un coste de 430.559,04 euros a financiar entre el Ayuntamiento de Almassora y los fondos FEDER de la Unión Europea tras un concurso público valorado en 449.000 euros.

Tal como refleja el pliego de condiciones de la licitación, la obra afectará a 2.1875,75 metros cuadrados y supone una reserva de crédito de 75.154,09 euros para la ejecución de trabajos durante el ejercicio vigente y otros 355.404,95 euros para el grueso de la actuación en los primeros meses de 2022.

La peatonalización de las calles incluidas en la reforma coincide con la apertura de un solar de 3.000 metros cuadrados y capacidad para 120 vehículos junto a la plaza de la Molineta para facilitar el aparcamiento junto al casco antiguo y conciliar la necesidad de estacionamiento del vecindario y la protección de la Vila, catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC).

La defensa del patrimonio es la clave de una reforma que optará por pavimento de piedra para ofrecer sensación de amplitud y que seguirá el mismo código ya realizado en la primera fase de las obras. Así, todos los tramos reformados incluirán información de los edificios catalogados, dotacionales y aquellos con interés arqueológico a través de la señalización específica.

La puesta a punto del barrio más antiguo de Almassora incluye también la renovación de la red de suministro de agua potable con la sustitución de las viejas conducciones de fibrocemento por otras de polietileno más grande. De igual forma, la red eléctrica dispondrá de canalizaciones entubadas subterráneas y arquetas en cada cruce de calles para eliminar cruces aéreos existentes cuando las compañías actúen, tal como sucederá con las empresas de telefonía.