ASCER entiende que es necesaria una política fiscal que favorezca la actividad económica y el empleo

Defiende que es necesario aligerar la factura fiscal y evitar la duplicidad de cargas

España debería equipararse a nivel tributario con el resto de los países de la UE, que también son nuestros competidores directos

El sector pone en cuestión el IAE, el impuesto de sucesiones y de patrimonio, entre otros

ASCER considera que la política fiscal debe de favorecer la actividad económica y la creación de empleo, y para ello es necesario aligerar la factura fiscal, evitar la duplicidad de cargas tributarias, y equipararnos con otros países con los que competimos en la UE para reducir lastres en la competitividad.

Asimismo, es necesario establecer una coordinación entre impuestos estatales, autonómicos y locales sobre una misma actividad, para evitar distorsiones de la competencia y la proliferación de exacciones a la industria con objetivo meramente recaudatorio.

En este sentido, el sector cerámico español defiende la eliminación del IAE (Impuesto sobre Actividades Económicas) al haberse quedado obsoleto en el marco de una fiscalidad moderna y gravar de forma no ajustada a la realidad empresarial, actividades económicas y empresariales que ya vienen gravadas por otros impuestos, entre ellos el impuesto de sociedades.

Por otro lado, ASCER reivindica que a la hora de proceder a la liquidación de este impuesto por parte de la Diputación Provincial se reduzca a 0% el recargo provincial, como sucede en Madrid, o en su caso se reduzca al nivel de otras provincias como el 15% de Murcia o el 20% de Alicante, dónde ya se han hecho las gestiones por parte de la Diputación para renunciar a este impuesto. Recordar que en Castellón se aplica un recargo provincial del 31, 50% el más alto de la Comunidad Valenciana. Por su parte los ayuntamientos también podrían aligerar la carga fiscal de las empresas reduciendo los coeficientes de situación en sus ordenanzas fiscales y concediendo más bonificaciones fiscales.

Asimismo, el sector considera que hay que reducir el Impuesto de Sociedades, cuyo tipo nacional es del 25%, sin embargo, la legislación actual limita la deducción de la cuantía total de intereses, las dotaciones financieras por depreciación de sociedades filiales o las propias pérdidas de ejercicios anteriores, dando lugar a que el tipo efectivo sobre el beneficio del ejercicio exceda notoriamente ese 25%. En definitiva, habría que equiparar el elevado coste fiscal que supone para las empresas españolas el impuesto sobre sociedades, siendo superior al de la mayoría de sus competidoras situadas en otros estados miembro de la Unión Europea desincentivando la inversión.

En este impuesto, es necesario que se corrijan totalmente los supuestos de doble imposición, tanto nacionales como extranjeros mediante la exención total de dividendos y ganancias patrimoniales de las empresas de tal modo que no se elimine o reduzca la deducción por doble imposición.

Con respecto al Impuesto de Patrimonio, el sector considera que se debería de eliminar al tratase de un tributo que únicamente se aplica en España entre los países del conjunto de la UE. También supone un importante agravio comparativo respecto a la fiscalidad de otras comunidades autónomas. Este es un impuesto que grava el ahorro y desincentiva la inversión.

Finalmente, el sector cerámico entiende que se debería de poder compensar los tributos con deudas de la administración, mientras que las empresas tienen que hacer frente a sus impuestos en los plazos establecidos, a muchas de ellas, las Administraciones les adeudan cantidades por conceptos impositivos o por facturación que tardan en cobrarse.

ASCER quiere trasladar su sincero agradecimiento a los sanitarios y todos los profesionales que están en la primera línea, que dan su soporte diario a esta crisis. Por otro lado, el sector solicita que todas estas profesiones puedan contar con las dotaciones suficientes que les permitan ejercer su profesión con seguridad y garantías.

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