ASCER se alinea con CEOE en su rechazo frontal al acuerdo del PSOE, UP y EH Bildu para derogar la reforma laboral

Es totalmente incomprensible que se plantee la cuestión en plena debacle económica

Poner en riesgo los puestos de trabajo de millones de españoles cuando el país está casi en quiebra, es una insensatez

Es inadmisible tomar decisiones del tal calado fuera de la Mesa de Diálogo Social

La medida, de llevarse a cabo, va directamente en contra de la reactivación económica y de la mejora del empleo

ASCER manifiesta su total rechazo, tanto en el fondo como en la forma, al acuerdo suscrito entre PSOE, Unidas Podemos y EH Bildu sobre la derogación de la reforma laboral del año 2012.

España se encuentra en una situación de emergencia económica nacional de la que solo se puede salir mediante el fomento de la actividad económica y, con ella, procurar el mantenimiento del empleo. Es inadmisible que, ante situaciones de tal gravedad, el gobierno se preocupe más por hacer política y se tomen medidas que vayan en contra de la activación de la economía. Los dirigentes políticos demuestran que viven en una realidad completamente distinta a la del resto del país.

Anuncios inesperados de esta trascendencia, que en el transcurso de unas horas se ven parcialmente desmentidos, generan incertidumbre e inseguridad jurídica, en temas de tal calado, que afectan gravemente a las decisiones de las empresas y, con ellas, al mantenimiento de los puestos de trabajo. Precisamente, estos momentos exigen certidumbre y seguridad jurídica que generen confianza, y permitan la toma de decisiones bien informadas y viables.

Al tiempo que España pide a la UE para que se faciliten mecanismos de liquidez y financiación, parece desoír su exigencia de que las medidas de carácter laboral que se adopten sean fruto de un Diálogo Social auténtico, sincero y orientado al consenso entre los agentes sociales y económicos, principalmente. Difícilmente se van a recibir esas ayudas si la UE constata que la máxima representación empresarial del país se ve forzada a abandonar la Mesa de Diálogo Social, ante medidas unilaterales como las que se están proponiendo.

Las reformas laborales de calado que supongan incrementos de costes nunca pueden realizarse en situaciones de recesión económica. En una situación como la que nos encontramos deben adoptarse medidas que, al contrario, reduzcan los costes de producción y flexibilicen el mercado laboral hasta donde sea razonable.

Las inversiones tanto internas como internacionales en nuestro país, más necesarias e imprescindibles que nunca, se están poniendo en grave riesgo ante perspectivas regulatorias del mercado de trabajo como las que se anuncian. Tampoco benefician en nada a la credibilidad del país y a la confianza en nuestra deuda soberana y su valoración, cuando es, quizá, el único mecanismo que nos permita recuperarnos a medio y largo plazo.

Los empresarios, trabajadores y autónomos están realizando esfuerzos mayúsculos para reactivar la economía, asegurar el empleo futuro y evitar la quiebra de nuestro país. Están en juego millones de empleos y el mantenimiento del estado de bienestar. El Gobierno debe estar a la altura de las circunstancias.

Queremos lanzar nuevamente un mensaje de reconocimiento y agradecimiento a todo el personal sanitario que ha estado apoyando a toda la sociedad activamente en esta crisis. Para ellos, solicitamos que puedan contar con todos los medios necesarios para el ejercicio de su profesión.

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