ASCER solicita mayor transparencia en la política de fases de la desescalada.

La economía valenciana no puede avanzar sin un marco claro y unos objetivos definidos

La decisión del Gobierno golpea al pequeño comercio y genera incertidumbre entre los ciudadanos.

La Comunidad Valenciana forma parte de ese 49% de España que no ha logrado pasar a la Fase 1 de la desescalada a pesar de haber cumplido con creces con todos los requisitos trasladados por el Ministerio de Sanidad y haber participado activamente en la gestión de la crisis durante estas últimas 8 semanas.

Esta decisión, que puede estar fundamentada por motivos técnicos, no deja de ser sorprendente si tenemos en cuenta que a mediados de la semana pasada la Comunidad Valenciana era el alumno aventajado y cumplíamos con todos los indicadores. Así pues, o se nos ha engañado al conjunto de los valencianos o se han cambiado las reglas del juego por el camino.

En el escenario actual, con mejores indicadores que Euskadi o la Rioja, íntegramente en Fase 1, la Comunidad Valenciana ha quedado segregada, condenada a permanecer en un estado de agonía, con la base de nuestra economía ahogada. Nuestros bares, restaurantes y cafeterías siguen cerrados y lo van a seguir estando, especialmente si los criterios para pasar de fase no están claros.

Los propietarios, que han aguantado estas ocho semanas y que ahora se enfrentaban a una reapertura a medio gas, pudiendo ocupar sólo el 50% de sus terrazas, han visto como todos los aprovisionamientos realizados para abrir el lunes se quedan en la despensa. Muchos de ellos perecederos, se perderán, engrosando las pérdidas que acumula el sector desde marzo.

Nuestras tiendas, la mayoría de más de 400m2 y muchas de ellas en zonas en Fase 0, continuarán en esa latencia de atención con cita previa, sin abrir al público y sin permitir la actividad de aquellas de más de 400m2, aunque el ratio de ocupación por superficie sea infinitamente menor que el de una tienda de ropa o un comercio y aunque sectores de atención similar como los concesionarios sí que puedan abrir.

ASCER entiende que la Comunidad Valenciana pueda no estar preparada para pasar a la Fase 1 si los indicadores así lo demuestran, pero desde el sector creemos que es necesario que esos indicadores estén claros y sean públicos. Qué quede claro bajo qué condiciones se debe pasar a las siguientes fases y qué objetivos debe cumplir cada autonomía para avanzar en la desescalada. El sector entiende que es necesario un marco con seguridad jurídica suficiente, que permita a las autonomías y a las empresas planificar la desescalada y comprometer, sin miedo, los recursos suficientes para actuar en cada una de las fases.

De nuevo, ASCER quiere poner de relevancia el trabajo de todos aquellos profesionales que están trabajando día a día en la primera línea y reclama para ellos, todos los recursos necesarios para el correcto desarrollo de sus funciones, que van en beneficio de toda la sociedad.

Deja un comentario