Ayuntamiento y chiringuitos buscan soluciones para compatibilizar medio ambiente y turismo en nuestras playas.

Los empresarios de los chiringuitos de las playas se reúnen con Fernando Navarro e Ignasi Garcia.

Los empresarios se ofrecen a colaborar para compatibilizar los chiringuitos y las zonas protegidas

La asociación de empresarios de hostelería de la playa de Castellón está intentando unir criterios para buscar una solución que compatibilice la protección ambiental en las Playas de Castellón, especialmente de la especie Chorlitejo Patinejo, con la oferta de ocio y dinamización habitual en las playas que ofrecen los diversos chiringuitos, actividades náuticas, zonas deportivas, hamacas y sombrillas.

La catalogación que en su día Conselleria hizo de la Playa del Gurugú y del Pinar como urbanas con restricciones condena a no poder iniciar la instalación de éstos servicios hasta el día 1 de Julio, es decir bien entrada la temporada estival, lo que hace inviables económicamente los montajes de chiringuitos e instalaciones de ocio ya que la temporada suele acabar muy a principio de Septiembre por las habituales tormentas.

 Pese a que no hay constancia real de estas aves o nidos, según los últimos informes de censo publicados por la Generalitat de fecha octubre 2021, en las playas de Gurugú y Pinar, los propietarios de los chiringuitos han iniciado gestiones con organismos de control de censo para crear un programa/acuerdo de colaboración en la protección de las aves en nuestras playas.

Los empresarios se ofrecen a colaborar con la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BIRDLIFE) y a dar apoyo para el mantenimiento de talanqueras, vigilancia y control de animales sueltos, como está ocurriendo en otras zonas de España. Se busca la solución, que pasa por la convivencia entre el desarrollo de las actividades estivales y la protección extrema de la especie en los puntos concretos donde se establezca.

Actualmente no hay constancia, según los informes de los últimos años en Gurugú y Pinar, de aves por lo que los empresarios consideran que no hay motivo para privar a los castellonenses de los servicios de playa habituales, que en otras ciudades limítrofes están ubicados sin problemas durante seis meses, desde Semana Santa hasta octubre. Ese es el objetivo a corto plazo que debe marcarse el Ayuntamiento para valorar positivamente la propuesta turística y dotar al espacio de costa de los servicios adecuados a una ciudad que intenta desestacionalizar la temporada y que dice apostar por el turismo.

Se han mantenido reuniones con los representantes del equipo de gobierno de Compromís y Unidas Podemos, en las que, pese a la complicación burocrática del asunto, debido a que son tres las Administraciones con competencias, se ha establecido una línea de trabajo conjunta con el objetivo de explorar todas las opciones posibles para conseguir compatibilizar la gestión ambiental con la oferta de ocio con la plena colaboración de los empresarios afectados.

Al surgir el problema en el inicio de la temporada pasada, desde Alcaldía se hizo pública la intención del Ayuntamiento de tramitar la recalificación de las playas, dejando únicamente como espacio natural con plena protección la de Serradal. De momento no se tienen noticias del estado de estas gestiones, pero se espera información en breve de la concejalía con competencias.

Turismo, medio ambiente y ocio deben ser compatibles por lo que un acuerdo entre empresarios y las autoridades competentes en el asunto es de suma importancia tanto ecológica como económica.