Borriana adjudica las obras de rehabilitación de la Casa de la Cultura

Las obras van a arrancar a lo largo del mes de octubre con un plazo de ejecución de doce meses desde el comienzo de los trabajos que implicará la rehabilitación del edificio y la mejora energética de sus instalaciones.

 

Granel ha señalado la relevancia de la obra en “una de las edificaciones más esenciales de la ciudad”. Se trata de una actuación cofinanciada al cincuenta por ciento por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional en el marco del Programa operativo de desarrollo sostenible dos mil catorce-dos mil veinte.

El Consistorio de Borriana ha adjudicado y firmado el contrato de las obras de rehabilitación de la Casa de la Cultura la Mercè, con un presupuesto de novecientos ocho mil setecientos diez euros a la compañía Enrique i Artola, SL. Una de las actuaciones más esenciales que se enmarca en la estrategia Edusi, cofinanciada al cincuenta por ciento por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) en el marco del Programa operativo de desarrollo sostenible, que va a arrancar el mes próximo de octubre.

El concejal de Cultura, Vicent Granel, ha explicado que ya se ha firmado la contratación con la compañía que se ocupará de realizar las obras de rehabilitación de la Casa de la Cultura, unos trabajos “muy aguardados que se van a poner en marcha el próximo mes de octubre para rejuvenecer el edificio cultural más esencial de nuestra ciudad”.

Las obras se prevé que comiencen a lo largo del mes de octubre, y van a contar con un plazo total de ejecución de 12 meses. Con la contratación de las obras, y conforme el calendario de plazos, “se supone que en unas semanas se puede firmar el comienzo de las obras”, ha indicado.

Granel ha recordado que las obras implican una “intervención esencial para solucionar los inconvenientes de filtraciones y humedades que afectan tanto al exterior de la infraestructura como a las dependencias de los servicios municipales, situados en sus instalaciones”, y forma una inversión “muy importante” a fin de que la Casa de la Cultura “pueda proseguir considerablemente más años en funcionamiento cobijando las actividades culturales de la ciudad”.

Las obras suponen la rehabilitación de todas y cada una de las testeras de la Casa de la Cultura, y de la zona trasera, que se techará para ganar espacio en el fichero y en la zona de restauración del museo arqueológico. Además de esto, el jardín arqueológico va a ser el espacio que más cambios padecerá, ya que se suprimirá la rampa existente, para ganar espacio en todo el jardín, se desplazará todo el sistema de refrigeración, se restaurará la testera de la iglesia de la Mercè, y se cambiará el pavimento existente. Al tiempo, otra de las reformas esenciales va a ser la mejora en la Biblioteca Municipal, y la supresión de filtraciones y reparación de canalizaciones.

Además, los trabajos de reforma y adecuación asimismo implicarán la mejora energética de todo el edificio, que va a ver renovados todos los sistemas de refrigeración que se hallan en las distintas estancias del edificio, por lo que el pliego contabilizará mejoras en este aspecto en las propuestas que se presenten. Iluminación y sistemas de eficacia energética van a ser evaluados en el mismo proyecto, ya que, por una parte, va a estar la obra de reforma y, por otro lado, la mejora en eficacia energética de todo la edificación.

El edil ha subrayado,

Esos trabajos de rehabilitación se transformarán en una de las obras más trascendentales con relación al patrimonio del municipio.

Granel, además ha incidido en que el inmueble “no es solo de los más usados, sino más bien que, es el de mayor antigüedad”.

Del mismo modo, ha recordado que se trata de un edificio que a lo largo de su existencia “ha pasado por muchos usos y ahora, con el cultural, debe contar con una rehabilitación precisa a fin de que prosiga siendo útil para toda la ciudad”.

La Casa de la Cultura la Mercè fue estrenada en abril del año 1991, tras un excepcional proyecto de rehabilitación, mas tal y como ha señalado el concejal de Cultura y Patrimonio, desde ese momento la construcción “no ha contado con ninguna intervención esencial para solventar los inconvenientes de sus instalaciones”. Ha concluido.