CERMI reclama estrategias adecuadas contra “el gran mal” de la soledad, que “devasta a las personas con discapacidad”

La entidad se suma así al manifiesto que el CERMI Estatal y la Fundación CERMI Mujeres han elaborado con motivo del Día Internacional y Europeo de las Personas con Discapacidad

Con el lema ‘SOS soledad, yo también cuento’, el manifiesto alerta de que las mujeres con discapacidad sufren en mayor medida este creciente problema

(Valencia, 2 de diciembre de 2019).- El Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de la Comunitat Valenciana (CERMI Comunitat Valenciana) reclama el impulso de estrategias adecuadas que sirvan para mitigar el “gran mal del aislamiento social, que devasta a las personas con discapacidad”.

De esta forma, la entidad se suma al manifiesto que el CERMI Estatal y la Fundación CERMI Mujeres han publicado con motivo del Día Internacional y Europeo de las Personas con Discapacidad (3 de diciembre), cuyo lema este año es ‘SOS soledad, yo también cuento’, con el que alerta de que “la soledad no deseada es una de las lacras de las sociedades llamadas a sí mismas avanzadas. Las mujeres y hombres con discapacidad se enfrenten en su día a día a situaciones de aislamiento social, de separación de la vida en comunidad, que provocan mayores dosis de soledad forzosa”.

 

La falta de accesibilidad de entornos, productos y servicios; la imposibilidad o la dificultad extrema de ejercer los derechos fundamentales; la inactividad obligada; la ausencia extendida de apoyos para una autonomía personal efectiva; residir en medios con escasez de recursos por la deficiente y no equitativa distribución de los mismos, como es el rural, y la pervivencia en el imaginario social de actitudes reticentes y negativas sobre el valor de las personas con discapacidad son algunas de las causas que producen y agravan las situaciones de soledad no querida entre las personas con discapacidad.

Entre las personas con discapacidad, quienes sufren mayor riesgo de vivir soledad son las personas mayores; la infancia víctima de violencia; las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo; con problemas de salud mental; con discapacidades sobrevenidas en la vida adulta o en la edad avanzada, y en general, aquellas con grandes necesidades de apoyos. Así, factores como la edad, el tipo de discapacidad, la procedencia y el lugar de residencia, entre otros, provocan más soledad. Todo lo anterior se multiplica, si se trata de mujeres con discapacidad.

 

ROSTRO DE MUJER

Según los estudios sociológicos disponibles, más de un 20 por ciento de las personas con discapacidad viven solas y un 38 por ciento de estas personas viven en soledad no deseada. El 74 por ciento de las personas con discapacidad que viven solas son mujeres, por lo que la soledad “tiene rostro de mujer”.

Para acabar con esta situación, el CERMI plantea la necesidad de cumplir los mandatos de la Convención Internacional de los Derechos de las personas con Discapacidad, cuyo eje es la inclusión y la vida en comunidad. Además, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijan como una de sus prioridades “no dejar a nadie atrás”.

Entre las medidas concretas que plantea la plataforma representativa de la discapacidad en España para luchar contra la soledad no querida entre las personas con discapacidad destaca la dotación de plena accesibilidad de los entornos, productos y servicios de interés, empezando por las viviendas, para que no existan dificultades añadidas de participación social. Además, reclama una estrategia estatal de inclusión en la comunidad que permita a las personas institucionalizadas vivir según sus propios deseos y preferencias, acogiéndose a fórmulas de vida inclusivas en la comunidad.

El CERMI también pide apostar por el impulso de la empleabilidad de las personas con discapacidad; impulsar medidas de apoyo a la autonomía personal; implementar campañas de toma de conciencia para eliminar estereotipos sobre las personas con discapacidad, y contar con programas de acompañamiento a familias de personas con discapacidad.

 

La lucha contra el acoso escolar por razón de discapacidad; aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías para el acompañamiento y empoderamiento de las personas mayores con discapacidad; favorecer el voluntariado social de las personas con discapacidad; crear una estrategia nacional de desarrollo rural inclusivo; mejorar la formación de los equipos profesionales de los servicios públicos para que sepan detectar situaciones de soledad; contar con información accesible sobre los recursos existentes para personas con situación de soledad, y confeccionar estudios que analicen en profundidad las situaciones de soledad entre las personas con discapacidad son otras de las propuestas del movimiento CERMI para mitigar este problema.

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