Como gallinas sin cabeza

Esta es la sensación que tengo cuando veo correr frenéticamente a los políticos hacia todos los lados sin saber exactamente a donde se dirigen.

A nivel nacional, “Iluminado I” Zapatero, que en opinión personal debía estar en el trullo hace bastante tiempo, ya no se conforma con ser el defensor de la ETA, ahora presiona al Tribunal que ha juzgado el golpe de estado en Cataluña para que suavice la sentencia para dar cabida al diálogo, al mismo tiempo que ve con buenos ojos el indulto a los condenados, si es que lo son. En cualquier país democrático no estaría en el trullo, estaría recluido en una prisión de máxima seguridad.

Que “Iluminado II” Sánchez lleve 60 días de Presidente en funciones sin haber fijado aún la fecha de su investidura es una tomadura de pelo a todos los españoles y una falta de respeto a la Constitución tras haber sido designado por SM El Rey para formar Gobierno.

Lo de los pactos de Gobierno regional o municipal es de risa si no fuera porque somos nosotros los que pagamos a tan nutrida banda de imbéciles e incapaces.

Hasta VOX, el último en llegar, se ha hartado y se ha retirado de las “intrigas palaciegas” destinadas a acaparar cuota de poder, quizá sea porque los de Abascal aún no están acostumbrados al “mamoneo” habitual de nuestra política.

A nivel doméstico seguimos igual. La ambición de poder mueve montañas y se firman los acuerdos más absurdos con tal de quedarse con el sillón.

Se trata de “consolidar el proyecto de transformación de la ciudad”, y no mienten, a este paso a esta ciudad no la conocerá ni Dios.

Que quieren que les diga, una ciudad de las Personas, sostenible, de la Prosperidad, Educadora y de los Derechos, esta es al parecer la hoja de ruta, suena a parafernalia vacía por mucho que digan que está basada en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU ya que como bien hemos experimentado a lo largo de nuestras vidas la ONU no es garantía de nada, más bien todo lo contrario.

Eso sí, muy importante, se trabajará para la “dignificación” de los movimientos feminista y LGTBI, a los que al parecer no consideran dignos, y, cómo no, en la memoria histórica, en reescribir la historia reciente de España a su antojo y conveniencia mientras se marcan como objetivo prioritario derribar la Cruz de Ribalta. No hay necesidades más acuciantes en nuestra ciudad.

El cambio climático, el medio ambiente, la omnipresente “violencia de género”, la movilidad y la contaminación llenan párrafos enteros del acuerdo de Gobierno, las “progreprioridades” se imponen a las necesidades básicas de los ciudadanos.

Aquellos que han colocado al frente de la defensa del bilingüismo, me parto el eje de risa, no han tardado un solo día en ponerse a las órdenes de las pretensiones expansionistas catalanas anunciando, dentro del programa de actos de la Noche de San Juan en el Grao, la “Flama de Canigó, tradición vinculada al solsticio de verano que simboliza la reivindicación de la identidad de los inexistentes “Països Catalans”. Les dejo una prueba gráfica.

Deja un comentario