Compromís propone destinar el 2% del PIB a la lucha contra los incendios

Compromís propone destinar el 2% del PIB a la lucha contra los incendios

El miembro del Senado Carles Mulet plantea reconvertir la industria armamentística y orientarla cara el reto de la vigilancia aérea del territorio para prevenir incendios y otros desastres.

 

El portavoz de Compromís en el Senado, Carles Mulet, ha propuesto hoy que el Gobierno reoriente el anunciado compromiso del Partido Socialista de elevar hasta el dos por ciento del PIB en gasto militar en el futuro próximo a “la lucha contra los incendios”, un reto que supone en sí “un oponente y una guerra que debemos afrontar”.

A su parecer,

La invasión de Ucrania por parte de Rusia ha sido un golpe que ha servido para fortalecer el alegato belicista de la parte más rancia del Partido Socialista, encabezados por la ministra de Defensa, y vemos como la fuerte inversión del Gobierno en armar a Ucrania, destinar millones de euros en armamentos y ayudas bélicas, no sirve para parar la guerra. Más bien, semeja que sirve para ir en dirección opuesta y enquistar la situación. Mas a pesar de ellos, debemos buscar un horizonte en un medio plazo donde la guerra deje de ser una realidad y donde este género de inversiones dejen de ser una prioridad.

Para Mulet “la disculpa no puede ser que la industria armamentística de España produce miles y miles de puestos. Hoy más que nunca estamos ante el enorme reto del cambio climático, con la proliferación de los incendios llamados de sexta generación, urge tecnología y apuesta por la prevención de incendios y por la extinción, donde no solamente se ha de trabajar cuando estos se generen, sino más bien a lo largo de todo el año, y por este motivo esta industria pesada se podría reconvertir; en vez de edificar aeroplanos de guerra y misiles, que se edifiquen aeroplanos y maquinaria para prevenir y apagar incendios. Urge una reconversión en toda regla de los planes belicistas frente al reto del cambio climático y los efectos laterales que producirá conforme explican los especialistas, en forma de cambios de usos del suelo, temperaturas, sequías, de salud pública, incendios y asoladores fenómenos, para orientarlos a la prevención y la vigilancia consideramos que es una finalidad más digna que la de servir de herramientas de guerra, para matar personas”.

Compromís valora muy de manera negativa la pretensión del Partido Socialista en el Gobierno en acrecentar el gasto militar hasta el dos por ciento del PIB un año tras otro hasta lograr el propósito en dos mil veintinueve.

Estamos hablando de dedicar a este gasto una cantidad que podría lograr los doce millones auxiliares, de manera que el presupuesto de Defensa dispondría de treinta millones para la militarización de los estados miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y la adquisición de armamento ante amenazas que habitualmente no son reales ni prioritarias.

Ha abundado Mulet, que ve en “batallas como la de los incendios que asuelan nuestro territorio, donde están muriendo ciudadanos del territorio y guardas forestales, un destino más estratégico y transparente de este dinero de todos, que supondría plegar el gasto militar actual y detraer inversiones sociales y territoriales más prioritarias”.

Mulet ha recordado que el mes pasado España adquirió veinte aeroplanos Eurofighter de nueva generación para el ejército, por un precio de 2.043 millones de euros.

Con estos 2.043 millones de euros, se hubiesen podido adquirir setenta y siete hidroaviones CL-215/Bombardier 415, trescientos quince helicópteros contra incendios Kamov y trescientos cincuenta y ocho helicópteros de transportes de brigadas (BRIF). El auténtico contrincante, la auténtica guerra, la tenemos contra el cambio climático y los incendios asoladores que están quemado todo el Estado estos días. Ahí ha de ir todo el ahínco presupuestario y no en armamento para matar personas.

Ha agregado.

El miembro del Senado valencianista ha afirmado que se ha visto como pese a la trasferencia en materia de incendios a las comunidades autónomas o que todavía muchas diputaciones provinciales tengan sus consorcios de bomberos, estamos frente a una nueva realidad que supera los incendios como los conocíamos hasta el momento y donde hace falta un salto de gigante frente al reto ambiental que suponen los incendios de nueva generación.

Urge una coordinación real entre todas y cada una de las administraciones y trabajo en prevención todo el año, donde todos y cada uno de los recursos destinados van a ser pocos.

Ha concluido.