Conselleria bloquea el paso al Grupo B ante el próximo derribo en Almassora

Instalan la cartelería previa al vallado para ejecutar la demolición entre junio y julio

La Conselleria de Vivienda ha iniciado la instalación de los carteles informativos que avisan del próximo derribo del edificio 167 de la avenida José Ortiz para impedir el paso por motivos de seguridad, trámite previo al vallado del bloque para su demolición, tal como informó la consellera en funciones, María José Salvador, a la alcaldesa de Almassora, Merche Galí, la semana pasada.

Los carteles instalados en la fachada norte y este del edificio advierten del próximo derribo del edificio, una maniobra que se llevará a cabo entre junio y julio tras el encargo, el miércoles pasado, del proyecto de derribo. El bloque se vendrá abajo bajo estrictas medidas de seguridad debido al tamaño de la superficie y las cuatro alturas, más planta baja, que tiene el edificio.

La alcaldesa de Almassora se ha desplazado esta mañana hasta la zona, donde la cartelería en la avenida José Ortiz y la calle Vila-real prohibe el acceso al bloque, que permanece vacío y en estado de ruina económica. Los trabajos, tal como indicó Salvador, serán costosos y obligan a llevar a cabo un minucioso proyecto para garantizar el derribo con seguridad de las 38 viviendas existentes de las 94 iniciales.

La consellera firmó en febrero la resolución para ordenar el inicio del procedimiento que hará efectiva la demolición y la semana pasada encargó el proyecto de derribo, que pagará íntegramente la Generalitat Valenciana a través de la Entitat Valenciana d’habitatge i Sòl (Evha) y que dejará el solar diáfano. Salvador ha recordado que la cesión no comporta el intercambio de parcelas municipales y, por tanto, no supondrá la construcción de otras viviendas de protección oficial en ningún punto de la localidad.

Tras las numerosos encuentros entre representantes del Consell y el Ayuntamiento de Almassora, el acuerdo es firme y la administración autonómica se hará cargo de los costes del derribo para zanjar décadas de marginalidad y molestias al vecindario del barrio Fátima, en un entorno que en 2020 albergará al otro lado de la avenida José Ortiz la construcción del colegio Santa Quitèria, una infraestructura deportiva y una zona verde, según lo comunicado meses atrás.

Obras de accesibilidad

Por otro lado, la localidad mantiene vallada parte de la avenida Castellón y la calle San Fernando, aunque no afecta al tráfico, por las obras de accesibilidad para rebajar bordillos y garantizar el paso de sillas de ruedas y carros de bebé, tal como había reclamado el vecindario.

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