Díaz a favor del impuesto a las grandes fortunas y muestra su apoyo a la propuesta de Ximo Puig

Rechaza entrar en las "batallas culturales" de derecha y extrema derecha: "Hoy ya absolutamente nadie discute que subir el sueldo mínimo sea malo".

 

La vicepresidenta segunda del Gobierno de España y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha protegido el impuesto a las grandes fortunas que se negocia con el Ministerio de Hacienda en el marco de los Presupuestos Generales del Estado, ha justificado la necesidad de este tributo frente a la «injusticia fiscal» que, a su juicio, se da en España, y ha reivindicado que este género de medidas «no pueden ser temporales».

En declaraciones a los medios este sábado en València, Díaz ha apostado por la penalización de los tramos salariales más elevados, esto es,

Que se graven más las rentas cercanas a los patrimonios elevados que las rentas salariales.

La ministra de Trabajo ha amparado los planteamientos «ambiciosos» en materia de ingresos públicos que desde Unidas Podemos negocian «desde ya antes del verano» con la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, cara la preparación y siguiente aprobación de los Presupuestos Generales del Estado,

Entre ellos la modificación del impuesto de sociedades a fin de que se asimile al quince por ciento, un aspecto muy relevante en la negociación.

Conforme ha destacado.

Desde la formación morada, ha señalado Díaz, asimismo apuestan por el impuesto a las grandes fortunas y por la penalización de los tramos salariales más elevados,

Singularmente tipos que incorporen la tributación sobre ciento veinte mil, doscientos mil euros y de esas cantidades en adelante.

En esta línea, ha apuntado que otra de las propuestas planteadas a Montero es una armonización fiscal. A este respecto, Yolanda Díaz ha considerado,

Es muy recomendable fijar un tramo desde el que no sea bonificable y que todas y cada una de las comunidades autónomas tengan la obligación de indicar exactamente el mismo diseño de ingresos públicos, y que, desde ahí, sí que puedan establecer diferencias.

De este modo, Díaz ha mostrado su apoyo explícitamente a la propuesta formulada este viernes por el ‘president‘ de la Generalitat, Ximo Puig, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez,

El esfuerzo fiscal que efectúan ciertas comunidades autónomas se compute en el momento de repartir de forma justa los ingresos del Estado, en frente de las zonas que pretenden practicar un desarme fiscal.

«Sí estoy a favor«, ha ratificado Díaz, al paso que ha mentado el factor de la financiación autonómica.

«SOMOS ANÓMALOS EN EUROPA»

La vicepresidenta del Gobierno ha reivindicado que ha «llegado el instante» de impulsar una reforma estructural en materia de ingresos públicos.

Somos anormales en Europa, tenemos 5 puntos de distancia en presión fiscal y, en consecuencia, debemos acomodar las estructuras de ingresos públicos a las realidades económicas y sociales del siglo veintiuno, cosa que no pasa.

Ha aseverado.

Por este motivo, ha argumentado que la propuesta de impuesto a las grandes fortunas «no está concebido para ahora, sino está pensada por el hecho de que hay injusticia fiscal«. «Y cuando hay una injusticia fiscal, las medidas deben ser estructurales», ha apostado.

Díaz ha incidido en que al ser parte de un gobierno de alianza se avanza «poquito a poco» en este aspecto, mas en todo caso ha insistido en la necesidad de proteger el impuesto a las grandes fortunas.

No es posible que un pequeño autónomo tribute más que una enorme empresa de este país.

Ha censurado.

A este respecto, ha valorado «cualquier avance» para «atajar» los «inconvenientes enormes» de la crisis como consecuencia de la guerra en Ucrania. «Bienvenido sea», ha expresado.

RECHAZA ENTRAR EN «BATALLAS CULTURALES»

Para finalizar, preguntada por las declaraciones del expresidente del Gobierno José María Aznar sobre el impuesto a las grandes fortunas, Díaz ha rechazado entrar en «las batallas culturales de la derecha y la extrema derecha» que disputan «por razones obvias», en las que, ha advertido, «nunca» va «a caer».

En frente de la postura de Aznar, ha considerado,

A día de hoy en España ya absolutamente nadie discute que subir el sueldo mínimo sea malo, por lo tanto, resulta ser una mala noticia para la derecha y extrema derecha que se afiancen conceptos que sean positivos, pues estos ámbitos continúan en las guerras culturales mientras que el Gobierno de España prosigue mejorando la vida de la gente de este país.

Ha zanjado.