¿Dónde vas Alfonso XII?

El 29 de enero de 1959 se estrenaba en Madrid una de las películas más taquilleras del cine español «¿Dónde vas Alfonso XII?», dirigida por Luis César Amadori e interpretada en sus dos papeles principales por el valenciano Vicente Parra y la sevillana Paquita Rico.

La cinta relata la subida al trono de Alfonso XII (Vicente Parra), la boda con su prima María de las Mercedes (Paquita Rico) y la muerte prematura sobrevenida a los pocos meses del matrimonio. El guion está basado en la obra homónima de Juan Ignacio Luca de Tena. Ante el éxito de público, tuvo una segunda parte titulada «Dónde vas triste de ti», que no tuvo el favor de los espectadores.

Una cancioncilla popular de la época, que empezó a oírse por Madrid a raíz de la muerte de la Reina, sirvió para los títulos de las dos películas. La tonadilla decía así:

«¿Dónde vas Alfonso XII / dónde vas triste de ti? / Voy en busca de Mercedes / que ayer tarde no la vi».

Mientras que en la primera se relata el noviazgo y boda de los consortes en el año 1878, en la segunda se trata la vida de Alfonso XII desde 1879, su segunda boda con María de las Mercedes y la muerte por tuberculosis del monarca, acaecida en 1885.

136 años después de la muerte de Alfonso XII, el título de la famosa película nos puede servir para analizar la figura de nuestro actual monarca aprovechando la pregunta: «¿Dónde vas Felipe VI?»

España va directa a la destrucción total y a su desaparición en el concierto internacional gracias a la acción liberticida de las oligarquías dominantes, y mientras tanto: «¿Dónde vas Felipe VI?»

Asistimos a una invasión, en toda regla, por parte del gobierno del sátrapa marroquí, asaltando Ceuta, Melilla, Canarias y otras partes de España. «¿Dónde vas Felipe VI?». Probablemente a inaugurar FITUR.

Desde los partidos secesionistas y anti-españoles, asistimos a golpes de estado y todo tipo de robos y humillaciones a la nación española y a sus instituciones, y la gente nos preguntamos: «¿Dónde vas Felipe VI?».

Las colas del hambre se siguen llenando de españoles que no tienen para comer, mientras que los políticos y sus estómagos agradecidos viven a cuerpo de rey (curiosa paradoja) y los que están en esas colas se preguntan: «¿Dónde vas Felipe VI?».

Miles de autónomos, trabajadores y emprendedores ven como sus vidas están completamente arruinadas, mientras desde las altas esferas del poder político siguen expoliando al pueblo a manos llenas y nos seguimos preguntando: «¿Dónde vas triste de ti?».

Es increíble el aumento de los latrocinios contra el derecho de propiedad y las leyes se promulgan para beneficiar a los delincuentes y todos nos preguntamos: «¿Dónde vas triste de ti?». Seguramente a La Zarzuela; allí no entra nadie.

El ataque al idioma español está alcanzando cotas de genocidio lingüístico, probablemente el mayor de la historia de la humanidad. «¿Dónde vas triste de ti?». A tomar clases de asturiano y aragonés, el resto de las lenguas ya las sabe.

Nos encontramos en una deriva hacia la cultura de la muerte, ya que las leyes que se aprueban son a favor de, por ejemplo, el aborto y la eutanasia. «¿Dónde vas triste de ti?». A sancionar con mi firma las leyes contra la vida.

La desaparición de la riqueza nacional, desde la industria automovilística hasta el turismo, pasando por todo el tejido empresarial de España, está al punto de desaparecer; «¿Dónde vas Felipe VI?». A ver si encontramos otras fuentes de inversión.

Cuando el gobierno traidor que nos rige profanó la tumba de un Jefe de Estado, gracias al cual está usted sentado en el trono, se le ocurrió pensar «¿Dónde vas Felipe VI?». Igual no le dejaron pensar.

Mientras se ven las distintas agresiones que sufren a diario las Fuerzas de Seguridad y el Ejército, del cual es usted el mando supremo, no le surge la pregunta: «¿Dónde vas triste de ti?»

Ante la inminencia del indulto o amnistía a los golpistas que atentaron contra su país, que es el nuestro, cuando le pasen el documento a la firma no le repicará en su conciencia la frase: «¿Dónde vas Felipe VI?». Es probable que no, ya que su trabajo es firmar y leer.

Nos gustaría saber, Majestad, si los momentos en los que sancionó con su firma leyes como, por ejemplo, la que autoriza los insultos a la Corona, a la bandera y al himno nacional, llegó a vacilar preguntándose: «¿Dónde vas triste de ti?». Igual es un trabajo tan mecánico que no le dio tiempo.

Ver cómo las autonomías están esquilmando a sus súbditos y que, para ello, van a llevar a cabo el mayor expolio universal en subida de impuestos no le produce ningún sentimiento de culpa, no le hace pensar «¿Dónde vas Felipe VI?

 

No nos extraña nada, viendo el pin que lleva en su chaqueta y que le identifica claramente como un componente del globalismo más liberticida de la historia de la Humanidad. En varias ocasiones se ha identificado con sus postulados (ideología de género, cambio climático, ataque a la civilización occidental y a los valores de la familia). «¿Dónde vas Felipe VI?»

No hay nada más que ver la concesión del premio Princesa de Asturias de las Artes a la serbia Marina Abramovich, relacionada con el satanismo «¿Dónde vas triste de ti?».

Antes de terminar, me gustaría adornar este artículo con un hecho valiente que protagonizo su antepasado el Rey Alfonso XII. Corría el año 1885, cuando se desató una epidemia de cólera en Valencia y se propagaba hacia el interior de España.

Cuando le enfermedad llegó a Aranjuez, el monarca quiso visitar a los afectados allí, a lo cual el Gobierno se opuso. No obstante, el rey partió hacia la ciudad abrió el palacio de Aranjuez para alojar a las tropas, visitó a los enfermos y repartió, personalmente, ayudas a los necesitados. Pocos meses después Alfonso XII fallecía a causa de una tuberculosis

Aquí si que puede pronunciarse, con admiración la frase del título de la película

«¿Dónde vas Alfonso XII?» y el respondería «Voy a cumplir con la obligación de atender a mis súbditos. Es de justicia hacerlo, Por ellos y por España»

¡¡VIVA ESPAÑA!!

Luís Andrés Cisneros

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