El cambiazo sanitario de Mazón

El cambiazo sanitario de Mazón

A las primeras de cambio, con el incremento de casos de covid y gripe ocasionados por la Navidad, la Generalitat Valenciana del PP y Vox han convertido en un caos el Hospital General de Castelló.

 

El refranero español advierte que “por la boca muere el pez”, algo que recientemente ha comprobado en sus propias carnes el ya presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón. Le han bastado seis meses de gestión y un incremento invernal de las tasas de infecciones respiratorias como el covid o la gripe para quedar en evidencia.

Después de múltiples y reiteradas visitas con fotos propagandísticas al Hospital General de Castelló en los meses previos a las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo de 2023, la realidad ha puesto de manifiesto que con el Partido Popular y los ultras de Vox todo puede ir a peor en cuanto surgen las primeras dificultades.

Lo vimos el pasado lunes 15 de enero de 2024 cuando por espacio de nueve horas se apelotonaron más de 150 personas en el área de Urgencias del Hospital General de Castelló esperando que alguien las atendiera. Cuentan las crónicas que hasta se produjo un fallecimiento en este servicio. Y que a la mañana siguiente (martes 16 de enero de 2024) todavía seguían sin cama 13 pacientes que estaban a la espera de ingreso.

Carlos Mazón tuvo claro desde el principio su deseo de llegar al Palau a costa de lo que fuese. Y en consecuencia, durante los largos e interminables meses de precampaña optó por adentrarse por el camino de la hipérbole y la exageración para crear el mayor grado de malestar ciudadano posible.

Es obvio que lo consiguió a pesar de que el gobierno de Ximo Puig nunca había negado la existencia de dificultades y problemas en el sistema público de salud valenciano, seriamente afectado tras la pandemia de 2020 y la anterior crisis económica pilotada a base de brutales recortes por Mariano Rajoy y Alberto Fabra. Y, previamente, por Francisco Camps, el señor de los trajes y el despilfarro en los tiempos de la corrupción.

Cabe advertir que Mazón tenía una hoja de ruta y que no escatimó ni una sola de sus periódicas y afectadas fotos en los meses previos a las elecciones, que fueron generosamente difundidas por el diario Mediterráneo y otros entusiastas medios de comunicación.

De todas formas, la realidad se impone y deja bien a las claras que “una cosa es predicar y otra dar trigo”. Porque a las primeras de cambio la derecha ha mostrado su incapacidad para gestionar un hospital que no resultó tan caótico ni tras las desescaladas de 2020, ni en 2021, 2022 y 2023.

Lamentablemente, no hay nada más allá de la crítica de antes y la confrontación con el Gobierno de España de ahora; ni programa, ni Plan A, ni Plan B.

En consecuencia, ¡resignación, herman@s! ¡Bienvenid@s al cambio! O mejor dicho: ¡Bienvenid@s al cambiazo!

Rafa García – Periodista