El Consenso de los Ciudadanos

En los tiempos presentes hay palabras que están tan penetradas en el idioma politiqués, que casi todos los miembros de los partidos políticos las tienen continuamente en la boca. Salvadas las habituales como democracia, cambio climático, perspectiva de género, nueva normalidad, pandemia, LGTBI, memoria histórica, diálogo, franquista, sostenibilidad y fascista, una de ellas destaca por...

En los tiempos presentes hay palabras que están tan penetradas en el idioma politiqués, que casi todos los miembros de los partidos políticos las tienen continuamente en la boca. Salvadas las habituales como democracia, cambio climático, perspectiva de género, nueva normalidad, pandemia, LGTBI, memoria histórica, diálogo, franquista, sostenibilidad y fascista, una de ellas destaca por encima de todas:  CONSENSO.

Es curioso que, si acudes al diccionario de la Real Academia de la Lengua, define al consenso como «Acuerdo producido por consentimiento entre todos los miembros de un grupo o entre varios grupos». Todos presumen de buscarlo, pero acaba pasando como en la primera viñeta que ilustra este artículo.

Claro, y luego pasa lo que pasa, un acuerdo cerrado entre el partido sin alma o sin ideología, Ciudadanos y el PP (Partido Pardillo) para gobernar o repartirse prebendas en Murcia tras jurarse fidelidad para siempre, o por lo menos, para cuatro años, salta por los aires gracias a una puñalada trapera como las hay tantas en la política de España.

Como es una constante en la historia de todas las infidelidades el último en enterarse es el más perjudicado. Los Arrimados ya estaban tiempo quedando a escondidas con los alumnos de Rasputín Redondo, bajo la mirada complaciente y sonriente de la «fugada» de Barcelona. ¡¡Qué bonito es el amor!!

A la vista del descalabro del partido que surgió, principalmente, de disidentes del PSC en Cataluña, desconformes por la persecución que se hacía al idioma español, su cabeza visible, que ya salió por piernas de Cataluña tras arrasar en unas elecciones regionales, a Mama Inés ya sólo le queda la esperanza de encontrar acomodo en el regazo de su adorado Doctor Fraude. A una mala, podría buscar enchufe en el Chiringuito de Igualdá. No pagan mal; las niñeras lo pueden atestiguar.

Durante los años 90 del pasado siglo, se estaba intentando articular un proyecto con el objetivo de crear un partido españolista que hiciera frente a los convergentes de Pujol. Pero no fue hasta el año 2006 cuando se fundó oficialmente Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía (éste fue su primer nombre).

Curiosa fue la elección del Presidente y del Secretario General. Hubo un grupo de gente con cierto prestigio (De Carreras, Azúa, Arcadi Espada, Tubau y Pericay) que se apartaron a la hora de la elección y dejaron que otros alcanzaran los puestos principales. Se decidió que harían una lista, por orden alfabético, de los que se presentaron. Por norma general, las listas alfabéticas se hacen por el apellido, pues no aquí no. Fue el nombre el que decidió la posición en la lista y ¿se imaginan quien era el primero? Pues sí, lo han acertado Albert Rivera. Como dice ese dicho gallego «Meigas haberlas haylas».

Asimismo, el partido de Rivera, se presentó a las elecciones europeas de 2009, dentro de la candidatura de un entramado europeo que se creó al efecto y que se llamaba Libertas. Formaban la candidatura Ciudadanos el Partido Social Demócrata y Unión del Pueblo Salmantino, La cabeza de la lista fue el abogado Miguel Durán Campos. No obtuvieron ningún escaño.

El gran éxito de Ciudadanos se produjo en Cataluña, pero ante su espantada general, su Presidente, optó por desaparecer del partido (eso es lo que se llama olerse la tostada) y ahora la formación está en caída libre.

Un partido sin principios, ideología y que, como da a indicar el apellido de su presidenta, «Se Arrima al árbol que más calienta», y tras esta puñalada trapera perpetrada contra sus socios de gobierno, ha iniciado su desguace imparable. Y éstos eran los que hablaban de la regeneración de la política. Se jactaban de no reunirse con VOX por ser fascistas. No pueden negar que en sus genes radica el socialismo más comunistoide.

Desde estas líneas, animo a miembros como Toni Cantó que por lo menos se preocupa de las personas a que abandone este partido que, en cuanto se descuide, le podrán pegar la misma puñalada trapera.

Al final, tantas críticas a los de Abascal, y tanto cordón sanitario, lo único que está sacando a la luz es que la formación verde es la única solución que le queda a España para ser rescatada de las garras comunistas. Ya lo dice Espinosa de los Monteros «Sólo nos queda VOX».

Hay que felicitar a la Presidente de la Región Madrileña, Isabel Díaz Ayuso, su prestancia y rapidez en tomar la decisión de convocar las elecciones en Madrid para, como bien ha manifestado, evitar a los madrileños que la pobreza, el nepotismo y la dictadura comunista hunda a los ciudadanos en la miseria más absoluta.

No se le puede achacar de pertenecer al Partido Pardillo, ella no es como Casado, no antepone sus intereses personales a los de España.

Aviso a navegantes. Sólo queda VOX y con ellos se pueden tener no consensos sino compromisos firmes y duraderos. Son Patriotas Españoles

¡¡VIVA ESPAÑA!!

Luis Andrés Cisneros

Un comentario

  • como siempre Don Luis! un articulo impecable. un fuerte abrazo y mucha salud para todos. Vicente Beltran

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