El enemigo público nº. 1

Luis Andrés Cisneros

Casi cien años le ha durado al famoso gánster John Dillinger el apodo con el que fue bautizado por la prensa norteamericana: «El enemigo público número 1». Pero lo que no podía imaginar el delincuente, nacido en Indianápolis en 1903, es que su mote le fue usurpado por el madrileño Pedro Sánchez.

De nada le sirvió a Dillinger su corta, pero exitosa, carrera de delitos que empezó en 1924 y que tras una azarosa vida terminó bruscamente a la salida del cine Biograph Theatre de Chicago, abatido por agentes del FBI. Era el 22 de julio de 1934. Alguien de su confianza le había delatado. Lo que demuestra que dejar cadáveres a tus espaldas suele ser peligroso o que juntarte con gente de esa calaña siempre tiene consecuencias. ¡¡Cría cuervos!!

A continuación, les dejo un enlace para que puedan bucear en la azarosa vida del delincuente norteamericano y podrán encontrar las semejanzas con el actual detentor del título de «enemigo público nº. 1». Entre otras cosas sus admiradores le encontraban cierto atractivo sexual. Para gustos colores.

https://www.infobae.com/america/eeuu/2018/03/18/la-corta-vida-los-crimenes-las-fugas-y-la-muerte-de-john-dillinger-el-enemigo-publico-numero-1/

Pues hete aquí que, 87 años más tarde de la muerte del gánster más buscado en su época ha surgido, con una fuerza irresistible el ser abyecto que ha sido capaz de usurpar el título más despreciable que se le puede asignar a una persona y que no será fácil que se lo quiten en un corto espacio de tiempo, tal y como van yendo las cosas últimamente.

Desde su llegada al poder, el Mentiroso compulsivo Sánchez, ha acumulado méritos, más que suficientes para sobrevivir con esa «distinción» la que, no cabe ninguna duda, es merecida. Más méritos que el Doctor Fraude no ha atesorado nadie en España, para disfrutar de ese deleznable mérito.

Mientras que a Dillinger y a sus secuaces se les atribuyeron unos 10 asesinatos en su carrera delictiva de 8 años, a Sánchez y sus cómplices son varios miles las muertes sobrevenidas por sus actuaciones desde el gobierno de nuestro país.

Veamos. Si empezamos con la gestión criminal de la Plandemia, nos encontramos con más de cien mil muertos, cifra infinitamente superior a la de cualquier criminal de la época más dura del gansterismo en EEUU. Sobre todo, el sucesor de Dillinger, se ha cebado con la gente de más edad.

No contento con ello, se ha ufanado en crear la ley de eutanasia, con la cual se multiplicarán, de manera exponencial, los atentados contra la vida de los seres humanos. Se ve que es una forma de hedonismo del Mentiroso ya que todas sus decisiones van encaminadas a la destrucción de la vida.

También ha centrado sus esfuerzos en el aborto, que no deja de ser otra forma de quitar la vida a un ser humano, y de forma cobarde, ya que se ejecuta a una persona que es incapaz de defenderse y a la que se priva del derecho a la existencia.

Supera a todos los criminales de los años 30 en sus dotes sádicas ya que disfruta de perseguir a todas las personas que no se plieguen a sus designios, privándoles de todos sus derechos, como por ejemplo la presunción de inocencia. Se ha cargado, de manera abyecta con uno de los principios del derecho romano universal.

El genocidio lingüístico al que está sometiendo a los hablantes de español (curioso, el propio idioma del Mentiroso) es también digno de tenerse en cuenta, así como el robo a manos llenas    que supera con creces al montante total de todos los expolios cometidos por la totalidad de los gánsteres norteamericanos, Sólo con ver lo que están sacando de la electricidad y lo que nos espera de todos los demás servicios, es para echarse a temblar.

Pero, no cabe ninguna duda, que lo más sangrante es la connivencia con los asesinos de ETA y con los enemigos secesionistas de España. Lo hemos podido ver en estos días, con la bajada de pantalones ante los delincuentes de la Generalidad de Cataluña y el estímulo a los terroristas que han machacado a las víctimas del terrorismo vasco en Mondragón.

Ni el mismísimo Dillinger ni Al Capone hubieran consentido que se denigrara a la bandera de su país, como lo ha hecho el traidor Sánchez en Barcelona. Cualquier hampón de los años 30 tenía mucha más dignidad que estos «traidores» que quieren acabar con España. Ni el mismo Fernando VII quien fuera llamado «El Felón» hubiera llegado a caer tan bajo. Poco le faltó, pero no lo hizo.

Con su actitud con la cesión y rendición ante los criminales asesinos etarras se siguen sumando los muertos a las espaldas del «Okupa de La Moncloa». A la vista de su complacencia ante la banda terrorista y sus compinches, hay que pensar que el director de la banda no es otro que el presidente del gobierno.

Los asesinatos que han cometido los alumnos de Otegui y todas las burlas a las víctimas y sus familiares, con el consentimiento y aplauso de «el enemigo público nº. 1», demuestran, bien a las claras, que el jefe de la banda no es otro que el mamporrero de George Soros.

Querido lector no se extrañe si en breve tiempo asistimos al nombramiento de Henri Parot como Secretario de Estado para las Víctimas del Terrorismo y al delincuente Pablo Hasel como Director General de Patrimonio y mobiliario Urbano. Con el sucesor de Dillinger todo es posible.

Roba como nadie, cede ante las presiones como nadie, odia a España como nadie, miente como nadie, desprecia la vida humana como nadie, adora a la muerte como nadie, desprecia a los que no son igual el como nadie, es un ser despreciable como nadie. Probablemente no se quiera ni a él mismo y tenga menos sentimientos y valores que Dillinger.

Por cierto, les dejo dos enlaces para que puedan seguir a gente que cuenta las cosas como son y no las mentiras gubernamentales. Uno es el que se hace llamar «Un murciano encabronao» y otra «Periodista Digital». Disfrutarán tanto de uno como de otro.

https://www.es-tv.es/#/home

https://www.youtube.com/user/periodistadigital

¡¡Quién se lo iba a decir a John Dillinger!! Pero claro, nadie se imaginaba que España iba a estar plagada de gente que no sabe distinguir entre un traidor y una persona decente. Gracias a todos los votos que el partido más corrupto de la historia de España recibe, se consigue que «el enemigo público nº. 1» siga por su senda delictiva.

¡¡Cuánta razón tiene Santiago Abascal cuando dice: «sólo nos queda VOX»!!

¡¡¡   VIVA ESPAÑA   !!! y acabemos con las autonomías antes de que ellas acaben con nosotros.

 

Luis Andrés Cisneros