El fraude Mazón

Los impuestos que pagan las ciudadanas y los ciudadanos y el buen uso que los gobernantes hacen de ellos nos han permitido afrontar con éxito la pesadilla económica y social que supuso la pandemia del Covid.

 

Los ERTES y las distintas ayudas de todo tipo a los sectores más perjudicados por la crisis, así como el escudo social que pusieron en marcha las administraciones presididas por personas del Partido Socialista hicieron posible el sostenimiento del país en un momento de máxima dificultad, para que nadie quedara abandonado a su suerte.

Fue justo lo contrario de lo que sucedió la pasada década con la crisis que gestionaron Mariano Rajoy, Alberto Fabra, Alfonso Bataller y Begoña Carrasco en los tiempos de las mayorías absolutas del Partido Popular.

Entonces no solo abandonaron a quienes peor lo estaban pasando, sino que la señora diputada por el PP de Castellón, Andrea Fabra, espetó desde la bancada de su partido en el Congreso aquel cruel e inmisericorde “que se jodan” que a los directamente afectados se nos clavó en el corazón cual daga incandescente.

Nos abandonaron al mismo tiempo que activaron aquella amnistía fiscal que favoreció a los grandes defraudadores para los que sin duda trabajaban.

Así es el Partido Popular, que en la oposición reclama constantes bajadas de impuestos y cuando toma el poder sube la presión fiscal a quienes menos tienen, perdonando los pufos de los poderosos. ¿Ya no os acordáis del primer consejo de ministros de Rajoy en diciembre de 2011 en el que lo subió casi todo?

Durante la pandemia no se cortaron lo más mínimo, estuvieron todo el rato malmetiendo, intentando soliviantar a la población exigiendo más y más ayudas y bajadas de la presión fiscal. Es algo que los caracteriza. Lo hacen sin rubor y sin vergüenza de ningún tipo, como si los gobiernos tuvieran una máquina con capacidad ilimitada para fabricar dinero, algo que saben que no es verdad.

Y ahora han dado un paso más, el candidato de corte zaplanista que el PP presenta a la presidencia de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, se ha inventado la patraña del supuesto infierno fiscal valenciano para desgastar al gobierno del Botánico que preside Ximo Puig.

Es una cantinela que no para de repetir aplicando la técnica del nazi Goebbels de reiterar hasta la saciedad una mentira para convertirla en verdad. Un ejercicio para el que cuenta con la colaboración de un ingente ejército de altavoces mediáticos que, lejos de afear su calumnia, la difunde de forma reiterada.

Es el fraude Mazón, del que Carlos Mazón es el protagonista y los soldados mediáticos los colaboradores necesarios.

Rafa García – Periodista.