El gran negocio del cambio climático

“Eppur si muove”.

    Y, sin embargo, se mueve. Ésta es la frase que, dicen, pronunció Galileo Galilei tras abjurar de su teoría heliocéntrica.

Fue el escepticismo respecto del consenso universal lo que le llevó a realizar sus estudios e investigaciones para, finalmente, elaborar la teoría que todos conocemos como válida, comprobada y verdadera. Porque, aunque muchos de ustedes no sean conscientes, es el escepticismo el motor de la ciencia y del progreso cuyo resultado es el bienestar de la humanidad. El inconformismo racional, la búsqueda de la verdad, la explicación racional y razonada de todos los fenómenos que existen en la naturaleza. Eso es lo que nos lleva a vivir más y mejor.

  En VOX nunca abjuraremos de defender que la ciencia hay que dejarla en manos de los científicos, al igual que la historia hay que dejarla en manos de los historiadores. Por más argumentos “ad hominem” que puedan emplear nuestros opositores: siempre estaremos ahí.

  Porque, en Europa tuvimos la Ilustración, un momento en que decidimos que debíamos gobernarnos por la razón y no por la pasión, la sensación o los intereses mundanos de uno u otro colectivo. La ciencia por encima de la superstición, el interés general por encima del particular. Fue el momento en que la historia se dejó en manos de los historiadores en lugar de en los cuentistas de leyendas o de los interesados cronistas y el estudio de los procesos naturales en manos de los hombres de ciencia. Con ello comenzó el despegue de nuestra cultura occidental, nuestro conocimiento y todas las innovaciones tecnológicas que conocemos.

  Mas parece que hoy ya no sea así, las supercherías, los bulos, las leyendas parecen dominar nuestras vidas presionados, adoctrinados con el fomento que ejercen los medios de comunicación de masas al servicio de quienes mediante publicidad o subvenciones les arreglan las cuentas de resultados. Medios que actúan a la voz de su amo, vendidos al mejor postor, panfletos en lugar de medios de información que actúan provocando la rebelión de las masas cuyo comportamiento ya definió a principios del siglo XX Ortega y Gasset.

  Se ha perdido el sentido crítico y no podemos buscar otro culpable que en una escuela que adoctrina en lugar de formar en ese espíritu crítico fomentando el pensamiento único.

  Esto es lo más grave. Por ello no debe extrañarnos que exista quien amparándose en su “status” universitario, en su calidad de experto, traiciona por unas monedas de plata sucumbiendo a la tentación de elaborar informes “ad hoc” tergiversando datos que el profano no entiende y lanzándolos al mundo como si de la verdad se tratase. Informes que aquellos con oscuros intereses se han molestado en financiar para justificar sus proyectos y sacar pingües beneficios a costa de ellos.

  Les confesaré: ¿“Comulgar con ruedas de molino”? No me va. Por eso estoy en VOX. El pensamiento único lo dejo para los totalitarios que buscan la tiranía enarbolando la bandera de la libertad para después freírnos a impuestos y no dejarnos el mínimo resquicio de elección en el ejercicio de nuestra libertad de expresión o de elección de escuela para nuestros hijos.

¿Cambio climático? Por supuesto que existe. Existe desde que el mundo es mundo. No en vano hace escasos 12000 años  estas tierras que ahora pisamos y habitamos, este Castellón de la Plana donde vivimos,  que goza del maravilloso clima mediterráneo, se encontraban cubiertos por hielos y el hoy desierto del Sáhara era un espléndido vergel. ¿Tuvo algo que ver la acción humana en ello? Temo que no, se debe a procesos naturales y no a la existencia de una Revolución Industrial.

Fíjense, hablamos hoy de Cambio climático cuando hace tan sólo una década se hablaba de Calentamiento Global. ¿No se preguntan por qué? Se lo diré. Porque precisamente hace 10 años las cifras de valores medios de temperatura en el planeta permanecen prácticamente estables y se ha comprobado que los satélites que se tomaron como referencia para los cálculos de los informes del IPCC tenían unos errores de precisión incorregibles. El IPCC desechó los datos tomados con los satélites que funcionaban bien porque no se ajustaban a lo que ellos pretendían demostrar.   Emplearon datos sesgados. Cometieron un fraude inaceptable en cualquier comunidad científica. El IPCC no investiga, simplemente recaba datos de los investigadores y, después, hace un refrito con ellos tomando los que le interesan y desechando los que no. Eso son los informes del IPCC que luego se venden al mundo. Informes interesados, que no independientes, Informes con intereses político-económicos, que no científicos.

  No deseo aburrirles con los datos científicos que, por otro lado, se encuentran al alcance de todo aquel que pueda tomarse la molestia en consultarlos.

  Sí les diré que la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos ha tomado como modelo climático el modelo del ciclo de Milankovitvh. Modelo que explica mejor que otros adoptados hasta la fecha la variabilidad climática y sus posibles consecuencias.

  Porque, no resulta tan evidente que los humanos tengamos la culpa. No lo resulta cuando más de 30000 científicos estadounidenses, que sí son investigadores en el área de las ciencias climáticas, o los 83 científicos italianos que también lo son, afirman que es causado por la propia naturaleza y que, por tanto, como políticos sólo podemos adaptar nuestras políticas a medidas de protección ambiental adaptadas a los conocimientos científicos.

  Combatir la contaminación ambiental allá donde ocurra. El dióxido de carbono no es en sí un contaminante. Al contrario, resulta indispensable para el desarrollo de la vida en nuestro planeta.

  En Conclusión: Desde este Ayuntamiento velemos por la salud y el bienestar de nuestros conciudadanos, trabajemos por su seguridad en todos los órdenes. Es nuestra obligación como servidores públicos. El Grupo municipal VOX Castellón de la Plana se niega a ser correa de transmisión de noticias apocalípticas interesadas que sólo sirven para generar y abonar el terror y el pánico entre la población. Eso significa declarar un Estado de Emergencia que, por los motivos expuestos, se encuentra totalmente injustificado. El mañana nunca debe producir miedo sino ser motivo de esperanza, pues si en algo nos diferenciamos los seres humanos del resto de seres vivos es nuestra capacidad de adaptarnos rápidamente a los cambios y adaptar el entorno a nuestras necesidades.

  “Después de la tormenta siempre llega la calma”, y si existe algo en lo que no podemos influir es, precisamente, en el clima y en sus manifestaciones los fenómenos meteorológicos.

   Y, por cierto, Sr. Navarro, me dirijo a Ud. por ser el responsable del área, supongo que conocerá que Castellón de la Plana es un enclave privilegiado entre el Desierto de Las Palmas y el mar con la marjal de por medio, supongo que también será consciente de que ello nos lleva a ser una zona endémica de paludismo: Mucho cuidado con las actuaciones que se pretendan realizar en la marjalería.

Nada más. Muchas gracias.

Luciano Ferrer Pons

Concejal y portavoz del Grupo Municipal VOX Castellón de la Plana

 

 

Nota de la redacción:

 El texto de este artículo es la transcripción de la explicación de voto en el Pleno de 26/09/19 por parte de Luciano Ferrer a su abstención a la hora de votar una moción sobre declarar la “Alerta climática” en Castellón. Explicación de voto que la Alcaldesa no permitió desarrollar

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