El muro de Adriano

Luis Andrés Cisneros

En el año 122 el emperador Adriano mandó construir un muro que llevaría su nombre y que, con una longitud de 117,5 kilómetros, recorría el norte de Britania, desde el Mar del Norte hasta el Mar de Irlanda. Su objetivo era defender a los habitantes romanos del ataque de los bárbaros.

Tenía otras funciones ya que, a través de las puertas que lo jalonaban, se controlaba el flujo de los que pasaban de un lado a otro y servía como punto de aduana y cobro de los impuestos correspondientes. Nadie, en la época, tuvo la ocurrencia de criticar su construcción, ni tacharon al Emperador de xenófobo, fascista, ultra ni nada por el estilo.

Recordemos que Adriano era natural de la Bética, ya que había nacido en Itálica lo que según los padres de la Desmemoria Histórica tendría que equivaler a ser un señorito andaluz franquista ¡¡Seguro!! Y estaría eliminado de los libros de Historia.

La caída del Imperio Romano de Occidente en el año 476 tuvo varias causas, entre ellas la pérdida de la moral, la corrupción política, las guerras constantes, la economía decadente, el desempleo, el despilfarro político y la invasión de los bárbaros. Si lo vemos con detenimiento todo muy parecido a lo que está ocurriendo en nuestros días.

Vamos a centrarnos en la invasión bárbara, de la cual tenemos varios ejemplos en Ceuta, Melilla, Canarias y las costas mediterráneas, así como en el resto del territorio nacional.

Los romanos sufrieron el empuje de sus invasores, hasta que llegaron a ocupar puestos en la sociedad y en otros estamentos lo que hizo que el poder y las ayudas que recibían contribuyeron a la caída del último emperador Rómulo Augústulo a manos de Odoacro.

La invasión programada por parte de los islamistas y el apoyo que reciben de varios actores del panorama político español, están consiguiendo que se emulen los hechos que propiciaron la destrucción del que había sido el faro de la civilización mundial.

Si vemos la llegada ininterrumpida de barcazas, perfectamente programadas, que arriban a nuestras costas, la idiotez supina de los dirigentes que los acogen (eso sí, nunca en sus casas) y les riegan de abundantes subvenciones y prebendas, mientras en España los ciudadanos tienen problemas, no sólo para llegar a fin de mes, también para comer y alimentar a su familia.

Mientras tanto, los ilegales que han entrado en España sabiendo que lo hacían incumpliendo las leyes e incluso agrediendo salvajemente a las fuerzas de seguridad españolas, saltaban alborozados, ya que saben que los políticos de turno los van a colmar de ayudas, a costa de esquilmar a los sufridos mártires del social-comunismo imperante.

Punto y aparte merece la execrable actitud de los gobernantes con los menores que son abandonados por sus padres a la espera de que los tontos españoles se hagan cargo de sus vidas. Menores, si se les puede considerar tal ya que se ignora, por completo, la edad de los mismos. Para mayor escarnio, el presidente de la región andaluza, el bipartidista Moreno, promete darles pagas, a cuenta de los impuestos de los andaluces, hasta que tengan 25 años. ¿Y los españoles qué?

Son tan inútiles que siguen dando dinero a las Organizaciones No Gubernamentales, para que sigan ampliando el negocio del tráfico de personas. Tendremos que pensar que, con toda seguridad, más de un político se está forrando con este esclavismo del siglo XXI. O bien que pase como en Baleares que las menores tuteladas por las autoridades de las islas siguen esperando que se detenga a los culpables. ¿Será que alguien está haciendo «caja» con las jóvenes?

Seguimos acogiendo a gente en nuestro país, sin importarnos ni su procedencia ni sus valores ni su cultura. No pasa nada, como dice el gran Mentiroso Sánchez «Salimos más fuertes», todo es cuestión de endeudarnos más y que paguen los anestesiados españoles. Si en plena crisis de todo tipo el gasto en asesores del gobierno es de más de 200 millones de Euros ¿Quién nos va a impedir tirar el dinero a manos llenas o robarlo de manera descarada?

Mientras que se cercena la posibilidad de estudiar religión católica en las escuelas, en Baleares se empieza a imponer, de manera gradual, la enseñanza de la religión musulmana. De esta forma los dirigentes insulares se piensan que cuando estén en el poder los de la sharía, les mantendrán en la cúspide.

La huida de los mal llamados demócratas de Occidente de Afganistán ha dejado bien a las claras lo que puede esperar el mundo de la defensa de los valores tradicionales. Todos los seres «de luz» discípulos de Mahoma ya han visto, de manera clara que se enfrentan a unos entes corruptos y cobardes que solo piensan en los beneficios crematísticos que se pueden llevar a la boca.

Lo hemos visto en Ceuta donde todos, salvo VOX, se han humillado ante los enemigos de España. Es más, allí tenemos quintacolumnistas ya ubicados en sitios de responsabilidad. El Alcalde-Presidente de la ciudad está plegado ante las órdenes de la mujer partidaria del reino alauita. Y se han ufanado en declarar persona non grata a Santiago Abascal. El pequeño Vivas será el primero en sufrir en sus propias carnes la dominación musulmana, por traidor.

Si Adriano viera lo que está pasando, no sólo levantaría un muro, lucharía contra la corrupción que está matando a nuestra civilización. Otra idea que pondría en marcha sería la de mandar como signo de buena voluntad a Kabul una delegación de buena voluntad encabezada por el gobierno en pleno de Pedro Mentiroso Sánchez, para implantar en esos lares la perspectiva de género y el lenguaje inclusivo.

Es más, deberían cambiar La Moncloa por algún palacete de Kabul. Seguro que allí, la luz será más barata hasta que lleguen ellos.

¡¡¡   VIVA ESPAÑA   !!! y acabemos con las autonomías antes de que ellas acaben con nosotros.

 

Luis Andrés Cisneros