El PP denuncia que en Marjalería se pone la tirita antes de la herida en referencia a los mosquitos

Toledo: “El tratamiento anti mosquitos en Marjalería supone tirar el dinero si no se solucionan antes las inundaciones que sufren 300 vecinos”

El portavoz adjunto del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Castellón, Sergio Toledo, lamenta que el gobierno municipal anuncie acciones contra los mosquitos sin dar antes una solución los 300 vecinos de la Marjalería que vienen denunciando desde hace dos años inundaciones en el interior de su casas por la rotura del colector central. “Desde que presentaron un escrito al Ayuntamiento pidiendo una solución, hace ya meses, no han obtenido respuesta. Creen que la fumigación no servirá de nada si antes no se acaba con el agua estancada en las parcelas”, explica.

“La solución que pasaría por reparar la tubería dañada se ha cuantificado en 200.000 euros, sin embargo, la alcaldesa prefiere gastarse más de 500.000 euros en acondicionarse despachos como está haciendo en el Ayuntamiento. mientras, los vecinos del Camí L’Obra y Senillar en Carrerassa del Bovar están viendo como  el agua entra dentro de sus viviendas se están echando a perder cultivos sin que nadie del equipo de gobierno se preocupe en darles una solución. Llevan demasiado tiempo esperando un mínimo de empatía por parte de la alcaldesa Amparo Marco que hace oídos sordos. Por eso, los carteles pidiendo su dimisión siguen la vista todos en la zona”, añade.

El portavoz adjunto del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Castellón, Sergio Toledo, advierte que anticipar los tratamientos anti mosquitos, como ha anunciado el equipo de gobierno municipal esta misma semana, “será una pérdida de dinero en la Marjalería si no se aborda antes el problema de raíz y se acaba con las inundaciones que desde hace dos años sufren al menos 300 vecinos en sus casas del Camí l’Obra y Senillar, a causa de la rotura del colector central”.

En este sentido el portavoz adjunto del PP insiste en “atender la reivindicación de los vecinos de la zona a los que la alcaldesa Amparo Marco ha dado la espalda”.  Desde que el pasado 28 de julio los vecinos afectados presentaron, de manera oficial al Ayuntamiento, un escrito pidiendo ayuda, avalado por 300 firmas, siguen sin respuesta. “El anuncio ahora de la fumigación no convence a los vecinos que dicen que no servirá de nada si antes no se acaba con el agua estancada que sigue habiendo en sus parcelas”, explica.

Mañana sábado está previsto que el concejal de Podemos, Fernando Navarro, visite a los afectados por las inundaciones en la Marjalería, “esperamos que vaya con las soluciones que están esperando los vecinos”, señala Sergio Toledo.

La solución que pasaría por reparar la tubería dañada se ha cuantificado en 200.000 euros. “Sin embargo, la alcaldesa prefiere gastarse más de 500.000 euros en acondicionarse despachos, como está haciendo en el Ayuntamiento. Y, mientras, los vecinos del Camí L’Obra y Senillar en Carrerassa del Bovar están viendo como se echan a perder sus cultivos y el agua entra dentro de sus viviendas sin que nadie del equipo de gobierno se preocupe en darles una solución. Llevan demasiado tiempo esperando un mínimo de empatía por parte de la alcaldesa Amparo Marco que hace oídos sordos, por eso, los carteles pidiendo su dimisión siguen a la vista a todos en la zona”, recuerda el edil Popular.

Los mensajes de dichos carteles evidencian el hartazgo y malestar de los vecinos ante el equipo de gobierno municipal del que dicen les tiene completamente desatendidos y abandonados a su suerte con la problemática de las inundaciones. “Los vecinos solo piden  hacer frente común para atajar el problema, porque como ellos bien dicen, como cualquier otro vecino que vive en el centro, en Castalia o en Sensal, pagan sus impuestos, y merecen el mismo trato que el resto de castellonenses”, apunta Toledo.

Cabe recordar que hay vecinos en la zona que no han podido entrar en su propiedad desde hace dos años por haber más de 20 centímetros de agua estancada, además de haber perdido ya sus cultivos. “Los vecinos no entienden por qué los motores para desaguar no se activan de continuo, como hace falta en estos momentos y como antes sí se hacía y reclaman una solución conjunta al Ayuntamiento, la Diputación y al Coto Arrocero”, recuerda Toledo.

Los vecinos afectados insisten en que nunca antes se han visto en una situación igual, a parte de problemas puntuales por fuertes lluvias torrenciales, las vías de desagüe habían funcionado de manera que las bombas extractoras contribuían a la vuelta a la normalidad en cuestión de pocos días.

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