El socialismo y sus hijos

Los tres líderes totalitarios que fueron protagonistas de los hechos más trascendentales del pasado siglo y sus ideologías, tuvieron un origen común, que no fue otro que el socialismo. Y hoy se sigue viendo que la situación de parentesco sigue siendo la misma.

Cuando en el año 1864 se celebró en Londres la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), conocida como «La Primera Internacional», se estaban sentando las bases para el socialismo. Allí se enfrentaron por la supremacía del movimiento socialista, Marx y Engels por un lado y Bakunin por el otro.

Aunque en un principio se trataba de una reunión sindicalista, pronto se pudo ver que el ansia del poder que representaba manipular a la masa obrera era muy apetecible. Los denominados marxistas se impusieron a los anarquistas de Bakunin, que acabaron expulsados, estableciéndose entre los dos grupos distancias insalvables y que tuvieron gran relevancia en la Guerra Civil de nuestro país.

El marxismo que resultó triunfador en la Primera Internacional formó en 1989 la Segunda Internacional en la que figuraban partidos socialistas y laboristas. Sus dos grandes logros fueron la declaración del 1º de mayo como Día Internacional de los Trabajadores y el 8 de marzo como el Día de la Mujer Trabajadora. Dos hitos que demuestran, bien a las claras, la nulidad de sus trabajos.

Posteriormente en 1951, se creó la Tercera Internacional. Con anterioridad, Stalin creó en 1919 la Internacional Comunista (Komintern), como una escisión de los socialistas. Siempre se ha visto que socialistas y comunistas no se han llevado bien y que, a la mínima, intentan perjudicarse, pero pueden unirse contra cualquier enemigo común.

Casi, por las mismas fechas, en 1919, Benito Mussolini fundó en Milán el grupo «Fasci italiani di combattimento», que se convertiría en el Partido Fascista Italiano. Hay que destacar que, el que luego fue llamado «Il Duce», había sido director, además de cabeza visible, del Partido Socialista Italiano.

También Adolf Hitler, ferviente totalitario bebía de las fuentes del socialismo, no en vano llamó a su movimiento como «Partido Nacional Socialista Obrero Alemán». Una similitud absoluta con el nombre de la organización de Pedro Sánchez.

Mientras que el genocida soviético Josef Stalin, llamó a su nación «Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas» (URSS). Está claro que ninguno renuncia a los apellidos maternos ni tampoco a su forma de basarse en la mentira y el desprecio más salvaje a los que no piensan igual que ellos.

Su única forma de subsistir es creando enemigos por cualquier parte, a los cuales llaman «fascistas», palabra que vienen usando desde el siglo pasado. Los comunistas no tuvieron ningún problema en pactar con los nazis alemanes y repartirse Polonia. Pero nadie habla de eso. Son maestros en el camuflaje.

Los socialistas que recordemos fueron los que enviaron a Moscú todo el oro y divisas del Banco de España al empezar la Guerra Civil estaban bajo las órdenes de individuos como Largo Caballero, el cual pronunció en 1936 la frase tan democrática de «Sí no ganamos las elecciones, iremos a la guerra». Por algo le llamaban «El Lenin español».

Una situación demencial que encaja perfectamente con la historia del PSOE que estamos viviendo en estos momentos. El Doctor Cum Fraude y su asesor el retorcido Rasputín Redondo están llevando la situación a límites de ruptura social.

Han encontrado a un ser repugnante como el Chepas que, como buen comunista que es, lleva el odio y la maldad en cada uno de sus actos y, además, le sirve para que la gente piense que el realmente malo es él. Que sí, que lo es, pero está manipulado por el okupa de La Moncloa.

Tengamos en cuenta que si el incitador de la violencia está donde está es gracias a la colaboración y beneplácito del socialista. Están montando un drama en varios actos y en el que es muy probable que alguien acabe herido, con el desprecio más absoluto del camarada Marlaskosky, personaje éste que debería estar cesado inmediatamente y puesto a disposición judicial.

Todos los partidos, salvo VOX y una parte del PP están sometidos al socialismo como ha venido ocurriendo en España en los últimos años. Es muy difícil encontrar a un partido dirigido por auténticos generadores de odio y violencia, aunque esto es la forma de entender la vida delincuente que el PSOE maneja desde su fundación.

Recordemos que han sido capaces de apoyar la dictadura de Miguel Primo de Rivera, dar un golpe de Estado en 1934, expoliar todos los bienes de España para regalárselos a Stalin, cometer genocidios en masa como los de Paracuellos, pactar con terroristas, robar a manos llenas con lo que se llevaron de España los dirigentes en su huida.

Apropiarse de los capitales que estaban en Andalucía previstos para apoyar a los parados. Financiar las mariscadas y orgías de los sindicatos. Propagar, sin ningún tipo de remordimiento, los efectos perniciosos del coronavirus. Mentir continuamente, aunque esto es normal, no han dicho una verdad en sus años de existencia.

Y llaman fascistas, palabra que emplean desde hace cien años para señalar a quiénes no tienen sus instintos criminales. Para ello no tiemblan en montar falsedades ya que, su único objetivo en la vida es robar a manos llenas, sin importarles las víctimas. Son mala gente.

No debe de extrañarnos ya que, siendo el socialismo la madre de los regímenes totalitarios entre ellos el comunista del Chepas, no le tiembla el pulso manipulándolos o viéndolos como se desgastan mientras los Cum Fraudes o los Rasputines Redondos nadan en la abundancia.

No nos engañemos, todo esto ocurre por que la madre que los parió, el socialismo, los dirige y maneja a su antojo. A mí no me gustaría tener una progenitora así. Ahora entiendo la razón por la cual la familia para toda esta gentuza no significa nada. Por eso la quieren destruir.

Esperemos que los madrileños y todos los españoles sean capaces, con su voto el día 4 en Madrid, de desenmascarar a esta indigna madre que es el socialismo.

¡¡VIVA ESPAÑA!!

Luís Andrés Cisneros

1 comentario en “El socialismo y sus hijos”

  1. Grande Don Luis! Un articulo brillante, se puede decir mas alto pero no mas claro. Como afiliado a VOX desde el principio es mi deber y mi honor compartir tus ideas. Ojalá seamos muchos los españoles en pensar de igual forma para acabar con esta lacra social comunista que nos ha tocado vivir.
    Un abrazo,

    Responder

Deja un comentario