El vino que vende Asunción, no es blanco, ni tinto, ni tiene color…

Este estribillo de una famosísima canción de las llamadas “canciones para beber” puede ilustrar perfectamente la actualidad política nacional y la copia regional y local.

La primera pregunta que te viene a la mente es ¿Para qué coño hemos votado? Si después mercantilizan tu voto hasta el punto de hacer con él lo que les da la gana menos dejar gobernar al que ha ganado.

El “circo” de la Comunidad de Madrid, la barbaridad del ayuntamiento del foro y la preparación de la investidura de “Iluminado II” Sánchez rayan lo esperpéntico.

El “cachondeo” es de tal magnitud que solo ver los bandazos de Ciudadanos es para ponerse el cinturón de seguridad. Se ofrecen a gobernar con el PSOE, con el PP y con todo aquel que pueda proporcionarles un sillón o una alcaldía para su candidato, aunque este haya quedado el último en votos de la ciudad.

Tras permitir durante cuatro años el “choriceo” de Susana y sus compinches en Andalucía y haber propiciado la caída de Rajoy para dar entrada a un Gobierno sustentado en el asesinato y el sectarismo, se permite el lujo de poner “cordones sanitarios” a los que denuncian a los asesinos colados en las instituciones.

Hoy mismo, sin ir más lejos, Cs se ha ofrecido a Ximo Puig, a Amparo Marco y a los socialistas de Benicàssim y Oropesa, son solo los casos que sabemos, para formar gobierno en la Comunidad, en Castellón y en las vecinas localidades turísticas.

Negocia en Castilla y León a dos bandas y podría permitir, junto al PSOE, un Gobierno proetarra en Navarra.

Nos esperan, al parecer, cuatro años de Gobierno socialista, algo que no debería ser malo si no fuera por los compañeros de viaje que elige siempre desde que manda en el partido el nuevo inquilino de Moncloa. Sentarse a gobernar con sectarios nacionalistas y separatistas, infringiendo la Constitución casi en cada una de las decisiones tomadas, no suele llevar a buen puerto.

Amparo Marco seguirá ejerciendo de portavoz de Ignasi Garcia, y Ximo Puig de recadista de Mónica Oltra aunque nos queda el consuelo de que tendrá muy cerca a los “vigilantes de la paya”  que forman los 10 parlamentarios que VOX ha conseguido. Supongo que poco podrán hacer ante la mayoría revolucionaria pero al menos, en esta legislatura, nos enteraremos de las chapuzas del tripartito. Sí, tripartito, al parecer, para colmo de males, también en esta ocasión Podemos tendrá cargos ejecutivos, que Dios nos pille confesados.

Al final no sabes ni el color de la papeleta con la que votaste, nuestros políticos se encargan de cambiarla de tonalidad dependiendo del sitio, la ocasión y el dinero a repartir.

Deja un comentario