Emergencia del cambio climático

A lo largo de la Historia de la Tierra, incluyendo el larguísimo periodo de la Prehistoria, han sido infinidad de cambios climáticos que han jalonado el devenir de los humanos, la flora y la fauna desde hace unos cuatro mil millones de años que fue cuando se formo una gran materia incandescente que dio paso...

A lo largo de la Historia de la Tierra, incluyendo el larguísimo periodo de la Prehistoria, han sido infinidad de cambios climáticos que han jalonado el devenir de los humanos, la flora y la fauna desde hace unos cuatro mil millones de años que fue cuando se formo una gran materia incandescente que dio paso a nuestro planeta.

No vamos a detenernos en todos y cada uno de los periodos, ya que daría lugar a un tratado y sería imposible condensarlo en este pequeño y modesto artículo, aunque sería muy interesante documentarse al respecto, para ver cómo hemos llegado hasta esta «Emergencia Climática» que es cómo un dogma de fe en nuestros días.

Son varios los periodos de glaciaciones y eras calurosas que ocurrieron antes de la aparición de los seres humanos por lo cual no se puede achacar el cambio climático al hombre, aunque para los profetas y seguidores de la emergencia climática igual sería posible. Para ellos no hay mentira que no pueda ser verdad.

Vamos a detenernos en un hecho puntual y que es, ni más ni menos, que la desaparición de la Tierra de los dinosaurios y de la mayor parte de la vida en el planeta, hecho ocurrido hace 66 millones de años cuando un asteroide se estrelló contra la Tierra en la península del Yucatán, donde aún se puede ver un cráter gigante.

Aunque la causa directa de la desaparición de la casi totalidad de los seres y flora del planeta no fue el impacto del asteroide. Con los cambios que este hecho produjo, como la erupción volcánica en masa, hizo que la ceniza y los distintos gases que se desprendieron, llegaran a tapar por completo el sol y ello fue lo que supuso la muerte y desaparición de los dinosaurios.

A pesar de que se ha buscado la relación del Tyrannosaurus Rex como antecesor prehistórico de Pablo Echenique, no se ha podido demostrar científicamente y se cree que es debido, sobre todo, a la desaparición completa de dichos animales.

Lo que sí queda demostrado es que los distintos cambios climáticos tienen que ver con multitud de factores entre los que destacan la actividad solar, la órbita de la tierra y la inclinación del eje terrícola, entre otros. Si nos atenemos a los distintos cambios que ha habido desde la aparición del ser humano, o de los primeros homínidos podemos deducir que estamos a punto de llegar a una nueva glaciación.

Recordemos que cuando aparecieron los Australopithecus en el valle del Rift en África, fueron subiendo hacia el norte al estar en plena deglaciación buscando climas más fríos. Los distintos Neanderthales, luego los Homo Sapiens y los Homo Sapiens Sapiens, siempre estuvieron a remolque de los cambios del clima para buscar su lugar óptimo de ubicación.

El hemisferio norte ha estado, durante periodos grandes de tiempo completamente cubierto de hielo y que después y, sin que la mano del hombre tuviera nada que ver, se pasaron a épocas más calurosas. Pero claro, en aquellos tiempos no había una legión de personas que vivían, como la sueca Pippi Thunberg Calzaslargas a costa de amenazar con el «cambio climático».

Un hecho histórico irrefutable es la caída del Imperio Romano, provocado por la invasión de pueblos bárbaros que se veían acosados por otros provenientes de zonas más frías y que sufrían una glaciación. Por ello se vieron obligados a atacar las fronteras romanas buscando un lugar al sol.

Así llegaron los visigodos, los alanos y los suevos. Estos últimos se establecieron en la actual Galicia. Igual Rasputín Redondo puede encontrar un hueco más en la liberticida ley de Memoria Histórica, para acusar al pueblo suevo de ser el causante de propiciar el franquismo, al ser antepasados del general Franco.

Estas invasiones, eran propiciadas por el clima y nadie hablaba entonces de «emergencia climática», aún no se habían sentado las bases de sacar pasta a la gente con una milonga.

Ahora el tema del clima se ha convertido en una religión al servicio del Nuevo Orden Mundial y en uno e los vértices que sustenta esta nueva religión fanática, junto con el género, el LGTBIXZ, el antifascismo, los colectivos, y todo lo que vaya contra los valores de la familia y los que han conformado la civilización judeo-cristiana occidental.

Mientras tanto, el Felón de La Moncloa tiene las manos libres para ir perfilando a su medida el desmoronamiento de España. En realidad, el clima se la trae al pairo, igual que todo lo demás. Lo único que le interesa es amasar el máximo de poder posible, para lo cual es capaz de vender su alma al diablo, en el supuesto, harto improbable, de que tenga alma.

Viviendo de mantras como «no dejaremos a nadie atrás» sigue alcanzando sus objetivos, sin importarle las colas del hambre, las familias españolas, ni nada. Seguirá viajando en el Falcon ya que él es consciente que lo de la emergencia climática es un elemento más de su «plandemia» personal.

Con su nueva Ley de Seguridad Nacional, está poniendo las bases para que cualquier dictadura pasada sea mejor. Ayudado por su asesor personal, Rasputín Redondo, pasará a la Historia como el individuo que logró romper el país que fue uno de los más importantes de la Historia Universal.

No se extrañe, querido lector que si por mor de una «crisis nacional», en un momento determinado se suprimen las elecciones del tipo que sean. Con estos genocidas criminales todo es posible.

Y mientras tanto, no se preocupen: hará calor en verano, hará frío en invierno, lloverá en primavera, se caerán las hojas de los árboles en otoño. El clima irá cambiando y, mientras tanto, seguirán metiéndonos el miedo en el cuerpo y, lo más gracioso, la culpa será siempre del sufrido español de a pie.

Pero nadie pondrá fin al despilfarro y robo sistemático que nos están haciendo desde las autonomías. ¡¡Es por nuestro bien!! ¿Verdad Felón?

¡¡VIVA ESPAÑA!!

Luís Andrés Cisneros

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