Este mes hace cuatro años

El 5 de junio de 2016, el pueblo suizo fue llamado a ejercer su derecho a voto en cinco referéndums que se propusieron ese día. Entre ellos figuraba uno con el “sugestivo nombre de “Instaurar una Renta Básica Incondicional” o, lo que es lo mismo el “Salario Mínimo Vital” que nos ha metido, a la fuerza, el Gobierno socialcomunista que tenemos.

En Suiza, participar en referéndums es una práctica habitual, ya que una o dos veces al año, por lo menos, hay cosas importantes que votar. Además, los resultados que se producen son vinculantes y los distintos gobiernos están obligados a cumplirlos.

Bueno, pues, lo que el pueblo suizo rechazó, con un porcentaje del 78% (sí, lo han leído bien, el 78%) la adopción de una “Renta Básica Incondicional”, cifrada en 2.500 francos suizos (2.200 euros). ¡¡Ahí es nada!!

Y, a pesar de la cifra  de renta desorbitada que marearía a cualquier perroflauta progresista, el conjunto de los habitantes del país helvético, con un criterio sensato y cabal, lo rechazó, en la proporción de 1 de cada 5 votantes. ¿Se imaginan que esa votación ocurriera en España?. Todos los votantes de PSOE, Podemos, independentistas e izquierdas de cualquier pelaje, hubieran hecho una campaña salvaje por el SI.

El que esté interesado en conocer lo que proponía el grupo de personas que promovieron la consulta en aquel país, lo puede encontrar fácilmente navegando por Internet hasta los resultados cantón a cantón. Triunfo inapelable del sentido común.

Estaba claro que dicha pretensión era completamente inviable, tanto económicamente como socialmente. Además de ser un peligroso acomodo para desechar cualquier trabajo, ya que te pagan, y muy bien, por no hacer nada. Los impulsores de la idea que, como campaña para el SÍ repartieron billetes de 10 francos suizos creyendo que esa cifra les sería rentable..

Proponían que a aquel trabajador que ganara más de esa cantidad estipulada, se le iría descontando, de su salario, una cantidad gradual para soportar el gasto de esta medida. O sea que si trabajas, encima, mantienes a quien prefiere holgazanear. ¡¡Al rico chollo!!

Otra de las cuestiones que manifestaron los habitantes de Suiza, era que, de esa manera, los méritos y el esfuerzo personal, saltaban por los aires desincentivando a cualquier persona a superarse a sí misma. Es decir, desecharon esta idea “comunista”, que hubiera arruinado al país en un corto período de tiempo.

Y eso, que la cantidad propuesta era de 2300€, una auténtica bicoca, comparado con la limosna cautiva que ha aprobado este gobierno comunista y trilero. Si, sólo  con los míseros Euros, que el gurú comunista Iglesias, auxiliado por su secretario Sánchez, la gente está contenta, no digamos cómo estarían si vivieran, por ejemplo, en Ginebra o Zurich, donde las empresas tendrían que cerrar por falta de trabajadores.

Pero aquí somos más chulos, o más ricos, o más insensatos, o más suicidas. No nos damos cuenta del “efecto llamada” que esto produce, sobre todo en los países de Maghreb o en toda África, desde donde entienden el mensaje que los “Picapiedra” de La Moncloa les mandan, “Aquí cabemos todos y Viva el 8 de Marzo” (esto último como mantra ideológico).

Aún hay más. El reino de taifas en el que han convertido a España, por su parte, dan más ayudas, los Ayuntamientos no iban a ser menos, y algo, muy poco ya que el negocio es el negocio, alguna que otra organización no gubernamental que, además de recibir pasta de Soros, también se nutre del Estado, Autonomías y Ayuntamientos. En resumen, todo lo pagamos los, cada vez menos, contribuyentes españoles.

Veamos, un inmigrante, que ya ha pagado, para entrar ilegalmente en España, sobre los 3000€ a las mafias correspondientes, salta una valla o viene en barcos de “línea regular”, establecidos por la “Open Society”, del delincuente globalista George Soros, alcanza el paraíso al arribar a las costas o ciudades españolas.

Va a cobrar del Estado, del Gobierno Regional correspondiente, del ayuntamiento donde lo alojen, amén de ayudas para alojamiento, gastos de luz, agua, etcétera, y si tiene hijos, más ayudas familiares, colegio, libros y, por supuesto atención sanitaria, todo ello pagado por los escasos contribuyentes que vamos quedando.

Mientras tanto, hay miles de viudas españolas que no pueden llegar a final de mes, miles de ancianos es situación de total desamparo, miles de trabajadores que están entrando en una situación paupérrima, dándose la circunstancia de que todos ellos han contribuido, con sus impuestos a conseguir un bienestar, que estos “khemeres rojos” se están cargando.

Sólo miran para la oligarquía dominante. Mientras ellos viven en “dachas” como las de Galapagar, han sido los causantes de la mortandad que ha asolado a España en estos últimos días. Sólo quieres destruir España y las Instituciones que han sido santo y seña de este país, como la Guardia Civil.

No mienten, es su forma habitual de vida. Dilapidan el dinero, ya que, con solo subir y crear impuestos ellos siguen cobrando lo suyo, lo demás les es igual. Sí Víctor Hugo, viviera con nosotros, reescribiría su obra “Los Miserables” cambiándole el título por el de “Los Miserables y Criminales”.

Esperemos, que si hay Justicia Terráquea y Divina, veamos a reatas de monclovitas y añadidos, sentados en el banquillo de los acusados, y condenados..

Mientras tanto, aplaudamos a lo que el pueblo suizo votó hace cuatro años “NO A LA RENTA BÁSICA INDIVIDUAL”

 

VIVA ESPAÑA

 

Luis Andrés Cisneros

1 comentario en “Este mes hace cuatro años”

  1. Para tu desdicha te diré, que Suiza ha repetido y aprobado muchos referéndums a la segunda. Y visto el impulso y la necesidad inevitable de la RBU, este será el caso muy pronto.
    Para mi desdicha, quizás no lo vean tus ojos.

    Viva la humanidad.

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