Excusas de concejal mal pagador

Excusas de concejal mal pagador

Cuesta creer que Ramírez no supiera que debía 134 multas porque los vigilantes de la zona azul notifican las infracciones dejando avisos en el parabrisas.

 

Aunque el refranero español advierte que “la mentira tiene las patas muy cortas” y que “quien se excusa, se acusa”, el Partido Popular de Castelló y el concejal responsable de la zona azul, Cristian Ramírez, han optado por refugiarse en la mentira para hacer frente a la crisis del impago de 134 multas de la zona azul por parte del mencionado edil. Se trata de un munícipe muy rumboso y desahogado, capaz de aparcar mal todos los días hasta acumular un total de 167 denuncias desde enero de 2023, de las que hasta el pasado miércoles tan solo había abonado 33.

Estamos ante una historia narrada por el edil socialista Jorge Ribes en el capítulo de ruegos y preguntas del último pleno municipal, donde lanzó la que, sin duda, ha sido la intervención más impactante de los últimos años. Una bomba en toda regla por la que cabe felicitar al concejal del PSPV-PSOE, quien con sus palabras originó el desconcierto de la alcaldesa Begoña Carrasco y de su equipo de gobierno.

Fiel a la tradición popular, en un primer momento el concejal moroso Ramírez y el portavoz municipal del PP Vicent Sales se apresuraron a señalar que el afectado no tenía conocimiento oficial de la información difundida por el Partido Socialista para reconocer posteriormente que tras una reunión urgente con el Servicio de Recaudación del Ayuntamiento de Castelló, el edil del PP supo de la existencia de 29 multas pendientes de pago y procedió a su abono.

Aunque las cifras no son coincidentes, en cuestión de pocas horas al Partido Popular no le quedó más remedio que reconocer que Ramírez no paga muchas de sus multas de la zona azul.

No paga y se justifica poniendo excusas de mal pagador, algo que se puede comprobar dando un paseo por las calles de Castelló en las que funciona la zona azul, como la Ronda Mijares o la Avenida Rey Don Jaime, donde es fácil comprobar cómo los vigilantes dejan una notificación en el parabrisas a quienes aparcan sin abonar el preceptivo ticket o sin renovarlo una vez sobrepasado el límite de tiempo inicialmente contratado.

¿Por qué miente el concejal moroso cuando asegura desconocer la existencia de multas sin pagar? ¿Y por qué aparca de forma indebida una y otra vez? Espero que no sea porque piense que siendo el concejal responsable de la zona azul puede permitirse ciertas licencias que no están al alcance del común de los mortales.

Y la alcaldesa Begoña Carrasco: ¿va a forzar la dimisión del que ya es el concejal de los líos?

Rafa García. Periodista