Hay OLTRA vida tras las rejas

Luis Andrés Cisneros

Como gran defensora de lo público que es, no cabe duda de que, Mónica Oltra, la «ex» del abusador de menores y adalid de los derechos de las mujeres, puede acabar en prisión una vez que se dicte sentencia en el juicio que el Juzgado de Instrucción número 15 de Valencia está realizando por el encubrimiento del caso de abusos a una menor tutelada.

Recordemos que los hechos se produjeron cuando el entonces marido de la vicepresidente de la Generalidad trabajaba, evidentemente con «enchufe» preceptivo, trabajaba como educador en un centro de acogida y allí fue cuando se destapó el pastel. Posteriormente fue condenado a cinco años de cárcel como responsable de un delito continuado de abuso sexual a una menor tutelada de 16 años.

No vamos a relatar aquí todo lo que la víctima, Maite, pasó en aquel «infierno público» a manos del marido de Oltra. Pero sí eso ya fue vergonzante, no podemos pasar por alto los tejemanejes que los cargos, de la
Consejería de Igualdad y Políticas Inclusivas, todos ellos de designación «a dedo», hicieron para salvar la cara tanto al condenado como a su mujer o exmujer.

Poco a poco o, tacita a tacita como decía el anuncio de café de hace unos años, cuando la televisión se podía ver, los 13 «enchufados» o implicados en el caso van pasando por la sala de juicio a la espera de expiar sus culpas, si las hubiere, que sin duda las habrá, y a la espera de que se acepte la imputación de Mónica Oltra, la defensora del feminismo, siempre y cuando la víctima no perjudique sus intereses.

Hay que confiar en que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana acceda a que se cite, como «investigada», a la Vicepresidente al apreciar «indicios racionales, serios y fundados» de la participación de la misma en los hechos que están siendo investigados.

Una de las personas que más ha luchado por conseguir que se pueda poner a Mónica Oltra frente a la Justicia, ha sido la periodista Cristina Seguí, que se ha caracterizado durante todos estos años en su lucha constante por que los culpables tengan, al fin, que pagar su culpa ante un tribunal. Felicidades a la valiente Cristina.

La pena es que son pocos, muy pocos los medios de comunicación que están informando sobre este escabroso tema, en el que se demuestra cuan largo y corrupto es el brazo de la política que domina nuestro país. Para eso sirven nuestros impuestos, para sobornar a las televisiones, las radios y la prensa, salvo contadas excepciones.

También se echa a faltar la aparición de Irene Mentira para fustigar a los hombres, pero cabría hacerse la siguiente pregunta: ¿la niña tutelada de Valencia, Maite, no merece la atención de la mujer que más malgasta el dinero de los españoles?

Quizás, al no tener el nivel social que tiene la Marquesa de Galapagar, no merece más que desprecio y ninguneo por parte de la antigua cajera de supermercado. O a lo mejor es que al no ser uno de esos fracasos de mujer, de esas que matarían hombres y que, aunque no lo sepan son las principales enemigas de las mujeres, no merece la más mínima consideración.

Sólo nos queda esperar que la mano de la Justicia caiga de manera implacable sobre Mónica Oltra y se repare, de forma apropiada, todo lo que la víctima de ese desaprensivo hombre y todos los que le ayudaron sirva de ejemplo, aunque para los comunistas como ellos, no sirva de nada, ya que siguen cometiendo delitos execrables desde hace más de cien años.

No podemos olvidar a Joaquín Puig ya que gracias a su apoyo sigue estando en el puesto que ocupa. Aún no hemos oído hablar al morellano, ya que se encuentra también inmerso en cambalaches como los de su hermano. Ya lo dice el refrán «Dios los crea y ellos se juntan». O lo que es lo mismo, aquí lo único importante es mantener el sueldo, lo demás no tiene importancia.

Siempre habrá una salida para el futuro de la de la defensora de la Igualdad. Si acaba ingresando en prisión, siempre podrá optar por dar esas denominadas «chocho charlas» tan habituales en la perspectiva de género, o talleres sobre masturbación para practicar entre rejas, o cualquier otra conferencia, eso sí, con perspectiva de género,

Y por supuesto, sobre esas frases dichas en la prehistoria, es decir cuando gobernaban otros partidos no globalistas, que pregonaban la dimisión o cese del político cuando fuera imputado, de eso nada. Esa ley sólo afecta a los partidos de derechas o de la ultraderecha. Recordemos la cacería implacable que la izquierda cometió con Rita Barberá

Cómo muy bien ha dicho hoy mismo en el Congreso el diputado de VOX, Iván Espinosa de los Monteros, «ustedes todo lo solucionan echando la culpa a Franco, al virus o a Putin». Pero de los problemas reales de los españoles y si nos ceñimos a los valencianos, que es la región de España más arruinada, solo interesa mantenerse en el cargo.

Para el bien de Maite y todos los españoles de bien, esperemos que la imputada o investigada acabe en prisión, aunque sea en una celda tan grande como el macro piso de Yolanda Díaz.

Y hoy más que nunca, acabemos con las autonomías antes de que ellas acaben con nosotros.

¡¡VIVA ESPAÑA!!

Luis Andrés Cisneros