La alcaldesa de Càlig traslada al presidente de la Generalitat las particularidades del mundo rural a la hora de iniciar la ‘desescalada’

Ernestina Borràs ha apuntado que “en la desescalada tenemos que diferenciar los pueblos pequeños de los pueblos grandes: simplemente porque hay menos personas y más espacio para compartir”.

La alcaldesa de Càlig, Ernestina Borràs, como miembro de la comisión ejecutiva de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), participaba ayer en la reunión por videoconferencia convocada por el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en la cual se invitó a los ayuntamientos y a las diputaciones a sumarse al Acuerdo Valenciano por la Reconstrucción de la Comunidad Valenciana y a cooperar con sus aportaciones y experiencia en el diseño de una hoja de ruta que sirva, entre otros aspectos, para relanzar el tejido productivo.

Borràs trasladó las particularidades del mundo rural y, especialmente, los pueblos más pequeños de interior, en el marco de la ‘desescalada’ que prevé la vuelta a la actividad escalonada en todos los ámbitos de la vida diaria. “Podemos decir que estos pueblos se están adaptando muy bien a las circunstancias que tenemos en este momento, dando respuesta a su gente en todas las necesidades que se tienen”, exponía la alcaldesa, a pesar de que también resaltaba “los problemas que estamos teniendo en muchos municipios con la conectividad; por desgracia, Internet no llega con calidad a todos los lugares y, en algunos pueblos hay zonas con nula cobertura de telefonía”.

Borràs pidió al máximo responsable del Consejo “apoyo económico o de personal que garanticen medios que lleguen a la gente de los pueblos más pequeños”, en referencia a dotar de recursos humanos en los pequeños municipios para realizar tareas de limpieza y desinfección, por ejemplo, o de Agentes de ocupación y desarrollo local (AODL) para asesorar y trasladar a la ciudadanía la información y las medidas que en el ámbito económico se están ofreciendo desde las diferentes administraciones.

Además de propuestas para relanzar la economía del mundo rural, la alcaldesa de Càlig también apuntó que “en la desescalada tenemos que diferenciar los pueblos pequeños de los pueblos grandes: simplemente porque hay menos personas y más espacio para compartir”, y resaltó “la importancia de trabajar por el reto demográfico. Si ya era necesario antes de la crisis de la COVID-19, ahora todavía lo es más, porque han aumentado las dificultades que ya tenían. Recordamos que la mayoría es una población envejecida en pocos nacimientos y pocas oportunidades. Y si no hay trabajo, la solución será difícil”.

Durante la reunión, los representantes municipales y provinciales trasladaron al presidente su disposición a sumarse a los trabajos para conseguir el Acuerdo Valenciana por la Reconstrucción, reforzando el entendimiento entre las diferentes administraciones y recaudando propuestas y planteamientos de los representantes de la Administración local respecto a la futura fase de desescalada, en la cual – ha asegurado Ximo Puig- “se producirán dificultades” porque no “contamos con un recetario” y, por eso, “tenemos que hacerlo de acuerdo con las personas expertas y dando seguridad sanitaria”.

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