La burra de Ángeles

Utilizar el sustantivo «burro» o «asno» para definir a un demócrata no puede considerarse una descortesía, ya que el símbolo del Partido Demócrata de los Estados Unidos es, ni más ni menos, que ese animal cuadrúpedo.

                        Fue allá por el año 1828, cuando se presentaba como candidato a la presidencia por ese partido, Andrew Jackson, el cual recibía el apodo de «burro» por su poca inteligencia y tozudez; desde esa fecha, se eligió a dicho animal como símbolo electoral de los demócratas.

                        La pasada semana, en un debate «guionado» que tuvo lugar en Radio Madrid pudimos asistir a ver cómo, la supuesta moderadora del falso acto se autodefinió como «burra» o demócrata tras humillarse ante el representante del comunismo más recalcitrante que pulula por estos lares.

                        Pero ello no acabó con su autoinmolación, el resto de los «burros» de toda la vida desgastaron la palabra democracia hasta hacerle perder todo el valor intrínseco que ha tenido a lo largo de la Historia. Sólo una persona fue capaz de aguantar la trampa que le tendieron y no fue otra que Rocío Monasterio, la candidata de VOX.

                        El elenco de los malos actores del penoso sainete, se plegaron como «burros» ante el aquelarre diseñado entre Ángeles y la dirección de la cadena. Es una pena que con los grandes actores que han pasado por la SER y que protagonizaron, desde 1942 a 1973 el espacio «Teatro del Aire», dejaran el esperpento interpretativo para usted y un trío de mediocres figurantes.

                        Que era un mal guion, ya se vio desde el primer momento en el que la primera intervención de la «burra» fue para exigirle a Rocío Monasterio que condenara la violencia, cosa que hizo y al pedir ella a los figurantes que condenaran también la violencia que sufrió ella y su grupo, salió el adorador del partido con más asesinatos a sus espaldas a montar el número del ‘ofendidito’.

                        Con los años que lleva Ángeles en la radio y los medios de comunicación, podría haber elegido un mejor papel en la obra o bien haberse estudiado mejor el guion. Fue lamentable su falso lloriqueo ante el Chepas; parecía un episodio de la serie «Ama Rosa», el gran éxito de Guillermo Sautier Casaseca, del año 1959. Podía haber aprendido de actores como Juana Ginzo o Pedro Pablo Ayuso, entre otros. Quizás está buscando un lugar en el círculo íntimo de las amigas del Chepas.

                        Pero lo más lamentable es el papel teledirigido de Ángeles que servirá como guía en el futuro para explicar en las Academias de Radio «cómo no moderar un debate político». Un buen comunicador en ningún momento puede tomar partido de forma descarada por uno de los participantes, y si lo hace, debe comunicar a los participantes que no es imparcial.

                        Las agresiones verbales de Ángeles a la representante de VOX tachándola de «ultraderecha» demuestran, bien a las claras, la catadura moral y profesional de esta supuesta periodista. Está claro que está a las ordenes de las personas que la subvencionan y su independencia es inexistente. Solo le faltó añadir la frase de moda en el Gobierno «el comunismo es libertad».

Posicionarse a favor del comunismo ignorando los más de cien millones de asesinatos cometidos por los hijos de Marx, es sencillamente demencial. Ahora bien, pero usted Ángeles, y esto le honra, quiere llevar a su máxima expresión el dicho de su tierra que reza «la pela es la pela», ¿no es así?

                        La «burra» de la SER considera que Rocío Monasterio, Santiago Abascal y toda la gente de VOX, son unos auténticos psicópatas asesinos y que, cada vez que reciben una agresión son ellos los que atacan. Su amigo el Chepas que se ha pasado toda su vida amenazando, insultando, provocando, soliviantando a las masas y azuzando a descerebrados contra los que no son igual de «burros» que él, es un santo varón.

                        Mientras que el presidente de VOX ha sido amenazado de muerte varias veces, mientras que Ortega Lara fue secuestrado y torturado, mientras que a Rita Barberá le costó la vida las amenazas de los comunistas y socialistas, Ángeles vivía tan opíparamente manipulando a las mentes de las personas desde su puesto de opinadora de los comunistas.

                        La pistolera de Más Madrid no amenaza, acaricia con su gesto del salvaje Oeste. Fray Gabilondo, que cada día parece más un avatar de Joe Biden también se las da de «burro». Y el motero de la chupa, sigue haciendo equilibrios para no caerse del punto central, pero eso sí, siendo más «burro» que nadie. Y mientras tanto, los agredidos y atacados tienen que soportarlo todo, por la sencilla razón de que la señora Ángeles no les ha obsequiado con el título de «burros» de la Campaña.

                        En la SER son los mejores, los más honrados, los que nunca mienten, los que no insultan a nadie y los que no deben nada a nadie. Tan ética y «burra» que dice ser aquella que suspira por una palabra cariñosa del Chepas se encarga de ocultar la información sobre los fondos que controlan la empresa. Todos ellos situados en paraísos fiscales o con conexiones con príncipes del Golfo Arábigo, además del Santander o el magnate Carlos Slim, entre otros.

                        Y a pesar de todo ello, están en números rojos (no podía ser de otra manera) y defendiendo a los mayores criminales del globo.  Es una pena que una cadena que ha sido el referente en la historia de la Radio en España, que ha contado con los mejores profesionales españoles tanto a nivel nacional como local, haya caído tan bajo, sobre todo a nivel moral

                        Es una vergüenza que un personajillo como esta Ángeles puede ocupar el espacio en las ondas que han dejado gente como Vicente Marco (Carrusel Deportivo), Alberto Oliveras (Ustedes son formidables), Bobby Deglané, Joaquín Prats, Manuel Martín Ferrand, José María García, Raúl Matas, Joaquín Luqui, Julio César Iglesias y muchísimos más. A nivel local, recordemos a Chencho, Paco Pascual, Maruja Oliveras, José Antonio Luque, Alex o Arenillas. Yo aporté mi pequeño grano de tierra.

                        Me gustaría recordarle a Ángeles que deje de ser «burra» y se dedique a ser una persona honrada y decente. Será más feliz.

¡¡VIVA ESPAÑA!!

Luís Andrés Cisneros

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