La Cofradía de la Sangre clausura el curso de su obra social

Con la organización de una campaña de donación de sangre, llevada a cabo, el pasado miércoles, en el vestíbulo del Palacio de la Diputación provincial, la segunda de este curso, la Cofradía de la Purísima Sangre de Jesús ha dado por clausurado el curso de su obra social.

Las aportaciones de la cofradía a obras sociales se han incrementado significativamente este año, por causa del aumento de necesidades que ha provocado la pandemia, y ello a pesar de los modestos ingresos de la hermandad más antigua de Castellón y del coste que le supone su obra cultural, especialmente el conservar y promover el importante patrimonio histórico y artístico del que es responsable.

La Junta de Gobierno que preside, actualmente, Juan Antonio Guzmán, manifestó ayer públicamente su satisfacción por haber podido contribuir, por encima de las previsiones iniciales, a distintas causas sociales que hacen frente a urgencias humanitarias. Este año, la Cofradía de la Purísima Sangre ha organizado dos campañas de donación de sangre, una más de la que ya viene siendo habitual en el ciclo de su actividad anual y ha contado, para ello, con la colaboración de la asociación de vecinos Zona Centro, la Colla del Rei Barbut y la Diputación de Castelló. Además, la tradicional cena solidaria, que este año fue simbólica y con aportaciones por vías telemáticas- batió un récord, superando los 3.000 €, que se destinaron al fondo COVID de Cáritas Interparroquial de Castellón. Asimismo, la Sangre ha destinado, un año más, un porcentaje de su presupuesto anual a Delwende, la ONG de las Hermanas de Ntra. Sra. de la Consolación que sostiene proyectos sociales, sanitarios y educativos en misiones que la orden tiene establecidas, tanto en Europa, como en África, América y Asia. Este año, también se ha llevado a cabo una contribución económica puntual a la Pastoral Penitenciaria diocesana, que atiende a los internos de las dos prisiones de la provincia, gestiona dos pisos de integración social y un centro de día orientado a la reinserción y la ayuda familiar de internos. Finalmente, la Cofradía de la Sangre ha colaborado económicamente, también, en el sostenimiento de la parroquia concatedral de Santa María, a la cual se haya históricamente vinculada, dadas las dificultades económicas que la suspensión del culto, durante el confinamiento general, ha provocado en las parroquias.

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