La Crisis (4)

Con la venia: Tras desearos salud y suavidad para los doce próximos meses, retomamos el tecleo. Mientras lo permita esta Samsumg malvada, claro está.

 

Así que ya está la perruna Crisis implantada en nuestra conducta, porque entendimos al fin que no hay más testes en la bolsa escrotal. En consecuencia, vamos acatando que nuestro debut diario consistirá en desayunar obligatoriamente un sapo, tan pésimamente cocinado que habrá que tragarlo a base de chupitos de Zotal. Ítem mas; ya admitimos que el Menú del Día irá a juego. Al igual que la Santacena, si es que la hay.

Ciertamente que nos adaptaremos, adquiriendo soltura con el tiempo. Y creedme que, perseverando, os cabe llegar a ser gourmets del verrucoso anfibio y/o, famosos catadores de pócimas desinfectantes. Si por ventura lograrais la erudición en tales asuntos, incluso os será posible publicar con éxito alguna Guía del Maltrago, y aún vender los derechos a una productora para filmar otra pugnetera serie más.

Pero si no rozamos las altas esferas culturales, tan pitifluxas ellas, lo normal será que para aguantar el trance diario empeñemos tiempo y esfuerzo, recibiendo a cambio un salariete que nos permita el acceso a alguna común casilla social, a modo de aspirina anímica, y vayamos tirandillo.

Valgan como ejemplo destos cobijos emocionales, la posesión de uno desos nichos que llaman pisitos soleados, el manejo del vehiculito más molón del barrio, una reconocida solvencia reggetonera, o la salvadora adicción a una buena secta bien uniformada. Por estos u otros peores motivos gastaremos vida y plata, mira tú.

Eso sí, antes de emprender alguna destas actividades autojustificantes, conviene no olvidar la compra del Espejito Mágico de Ikea, para que nos asegure, cada mañana, que somos ¡¡LOMÁSDELOMÁS!!, porque es muy bueno tener un consuelillo, aunque sea de azogue mercenario, y nos hará falta cuando descubramos que estos que creímos refugios no lo son, ya que están tan a la vista que pagan impuestos, lo que es otro amargón y no pequeño. Pero es que no queremos tener memoria de que para recaudar, se aprueban leyes que hacen tan cara y obligatoria la desnudez, como la cuantía de la multa por ir enseñando el culo. Y en este olvido nos pillamos los destos con la tapa del Steinway.

Viviremos pues, sudando mientras sonreímos. Bien dopaditos, presentaremos mes a mes la Cta.Cte., vena imprescindible donde las haya, para recibir la dosis/nómina y apresurarnos en su gasto, con el objetivo final de sufrir el monazo de no tener un baró a mano, y quejarnos pública, privada, contínua, amargamente, hasta que llegue de nuevo la fecha de cobro. Un angustiazo.Y para más inri la partitura indica da capo.
Resumiendo; que desde El Trallazo en adelante todo es una defecación, y para camuflar nuestras heces no se nos ocurre mas solución que evacuar en bucle sobre ellas.

Aquí paramos, que la Tabletita de marras ya empieza con sus toses de pantalla, y habrá que llevarla al toubib. Aunque de buen grado la pondría al alcance del proctólogo.

Buenas tardes tengáis todos.

B.S.R.
Eskorbuto tiene una pieza de título escatológico muy coherente con lo arriba expuesto. Seguro que la encontráis en el Yutús.

Manolodíaz.