La Guardia Civil lleva a cabo un particular embarque, con una pasajera que volaba de Alicante a Ámsterdam

La pasajera, positivo en COVID-19, se disponía a viajar en un avión medicalizado a su país de origen.

Todos y cada uno de los agentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Alicante se están volcando en velar por el cumplimiento de las restricciones, consecuentes al estado de alarma, es decir, en velar por la seguridad de todos. En este sentido, una de las prioridades de la Guardia Civil es garantizar que los servicios sanitarios puedan desarrollar su labor de manera óptima, en las mejores condiciones.

Es por esto, que el pasado martes 31 de marzo, en el Aeropuerto Internacional de Alicante-Elche, se procedió a asegurar que una paciente, positivo en COVID-19, de origen holandés, pudiera embarcar en un avión medicalizado, que vino a recogerle desde Munich (Alemania), con destino a Ámsterdam (Países Bajos), evitando cualquier tipo de contacto y minimizando el posible riesgo de contagio al personal laboral del Aeropuerto, al personal de la ambulancia que le trasladaba a la terminal y de la propia tripulación del avión en el que iba a viajar.

Los agentes de la Guardia Civil, pertenecientes al Destacamento de Seguridad del aeropuerto alicantino, siguieron escrupulosamente las directrices del protocolo de seguridad, a aplicar en estos casos tan especiales:

La paciente no deja de ser, en ningún momento, una pasajera que se dispone a abandonar un país para entrar en otro, por lo que tiene que someterse al control de seguridad previo a todo embarque, como cualquier otro pasajero. Para evitar que entrase en contacto con el personal laboral del aeropuerto o, incluso, con otros pasajeros, lo que hicieron los agentes fue subirse ellos mismos a la propia ambulancia, realizando allí el preceptivo control de seguridad, tanto a la enferma, sus efectos personales y su equipaje, como al personal sanitario de la ambulancia que le trasladaba, ya que éstos se disponían a acceder, igualmente, a una zona restringida.

Una vez realizado este control de seguridad, se procedió a escoltar a la ambulancia al avión, para que la paciente embarcase en él directamente, a pie de pista, sin tener que pasar por la terminal.

Los agentes comprobaron también que la tripulación de dicho vuelo se ponía los trajes de seguridad, evitando ellos, por su parte, cualquier posible riesgo de contagio y verificando que la pasajera realizaba efectivamente su embarque en el avión.

Por último, los guardias civiles volvieron a acompañar a la ambulancia hasta la salida del recinto restringido del aeropuerto, finalizando de manera exitosa este particular y excepcional embarque, reduciendo al mínimo un posible contagio entre personas.

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