La represión franquista tras la guerra (II)

En el pasado artículo pudimos ver, con profusión de detalles, como los notarios podían redactar los documentos oficiales tanto en español como en la lengua autóctona de la región de España que tuviera otro lenguaje reconocido y que se hablara en la zona.

Pero no solo fue en este ámbito donde llegaron las maldades del régimen del general Franco. El mantra de los genocidios represivos de las lenguas regionales, que sigue siendo santo y seña de los gobiernos social-comunistas actuales, ha tejido una maraña de falsedades alrededor de este tema que vamos a desenrredar en estas líneas.

La situación actual de penuria y persecución que sufre el español en estos tiempos gracias, sobre todo, a las políticas liberticidas y genocidas del consejero Marzá contrastan con el trato que se dio, por ejemplo, a la lengua catalana desde tiempos bien cercanos al final de la guerra civil.

Ya en 1942, se edita en catalán y en la localidad de Sabadell el libro «Rosa mística» de Mossén Camil Geis. En 1944, se establece el premio «Eugenio Nadal», uno de los más prestigiosos del panorama literario español y que ganó en esta primera edición la barcelonesa Carmen Laforet con su novela «Nada».

Pasamos a 1947 cuando se otorga el premio Joanot Martorell de novela en catalán y que en la edición de 1951 recae en Josep Plá por su obra «El carrer estret» y en María Aurelia Capmany con «El cel no es transparent». Ese mismo año se crea el premio “Ciudad de Barcelona”,

Con anterioridad, entre 1941y 1943 se publicaron un total de 46 obras en catalán (y eso que estaba prohibido) y empieza a funcionar el «Instituto de Estudios en catalán» del que es presidente Puig y Cadafalch y en la institución «Amics de la poesía» se empieza a dar clases de catalán.

Entre 1944 y 1946, se empiezan a estrenar obras de teatro en lengua catalana. Destaca entre ellas «L’hostal de la gloria» del gran autor Josep Maria de Sagarra. Una curiosidad, aprovechando la visita del «Generalísimo» a Barcelona en el año 1952, se inaugura la cátedra “Milá y Fontanals” dedicada al estudio científico del catalán.

Llegamos a 1955 cuando se concede la Orden de Alfonso X El Sabio a José María de Sagarra por la publicación de su obra titulada «Memories». En esos mismos días se imparten cursos de lengua y literatura catalana en diversos puntos de Cataluña.

Sería interminable el número de autores tanto literarios como teatrales que desarrollaron su labor sin ningún tipo de impedimento por parte de las “represivas” huestes franquistas y que contribuyeron de manera tenaz a la divulgación de la cultura del principado. Una curiosidad, en 1961 se funda la antiespañola «Omnium Cultural», la que está inmersa en los intentos de golpe de estado y que no tuvo ningún impedimento por parte de las autoridades de la época dedicándose a la publicación exclusiva de libros en catalán.

Era tal la represión, que la senyera y las banderas de las corporaciones catalanas ondeaban libremente en los edificios públicos desde el año 1940 y que las sardanas eran bailadas en todas las partes de Cataluña. El Orfeón Catalán vuelve a funcionar en 1944.

Otro mito que circula por los mentideros social-comunistas e independentistas es el que en el cine no se exhibían películas en versión catalana. Otra falacia más. En los años 60 fueron varias las cintas que se doblaron al catalán. Por el contrario, durante la Segunda República y a pesar de la declaración de independencia de la Generalidad de Cataluña, no se dobló ni una sola película.

La enseñanza del idioma catalán en las aulas se inició en el año 1967 y tenía carácter voluntario y gratuito. La Vanguardia Española, destaca en su publicación diario del día 12 de septiembre que alrededor del 50% de los niños inscritos no eran hijos de padres catalanes. En un principio, las clases de catalán tendrían una duración de una hora diaria. ¿Se entera señor Marzá?, ¿no le da vergüenza su genocidio lingüístico? Pueden ver la notica en este enlace:

http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1967/09/12/pagina-20/34356141/pdf.html

A pesar del Himalaya de mentiras, frase lapidaria del socialista Indalecio Prieto, todas las falacias que han rodeado a la vida en Cataluña durante la época de los gobiernos del general Franco no aguantan las más mínimas evidencias históricas. De todos es sabido los beneficios que se obtuvieron en esa región, sin ninguna duda, la más favorecida del régimen del que reniegan ahora.

Las visitas que el Generalísimo realizó a Barcelona fueron todas ellas en olor de multitudes y con un apego del pueblo catalán, lejos de las ideas independentistas que han servido para que muchos de los que ya se forraron entonces, lo sigan haciendo ahora. Aquí les dejo las imágenes montadas por Televisión Española:

https://www.rtve.es/alacarta/videos/documentales-b-n/barcelona-era-franco-1939-1975-franco-llega-barcelona/2845919/

Hay algún problema de sonido, pero las imágenes no dejan lugar a ninguna duda. Esos recibimientos son imposibles que sucedan con el Doctor Fraude.

No quisiera despedirme sin mostrar mi mayor repulsa ante el hachazo fiscal, moral y de valores que nos prepara el gobierno social-comunista. Nos engañan, nos mienten, se nos ríen en la cara, pero sus pecunios están a buen recaudo. Son unos auténticos delincuentes.

Van a cobrar peaje para circular por cualquier carretera, pero no para que el Doctor Fraude siga robando a manos llenas. Seguro que estará pensando, junto con el malvado RasputÍn Redondo, en preparar un nuevo impuesto por respirar.

Todo menos liquidar de manera urgente el Estado de las Autonomías que sólo ha servido para arruinar España y acabar con sus gentes. Hay que eliminar de manera urgente todo el entramado político y clientelar que nos está llevando a la ruina económica, civil y moral.

Pero mientras la gente siga creyendo sus mentiras tenemos un futuro muy negro.

¡¡VIVA ESPAÑA!!

Luís Andrés Cisneros

1 comentario en “La represión franquista tras la guerra (II)”

  1. Me pregunto que hubiera pasado si la guerra civil la hubieran ganado los comunistas, los socialistas de Largo Caballero, los anarquistas, etc etc., pues creo que se habría instalado una dictadura sovietica y habríamos acabado como Bulgaria, Rumania, etc.

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