La segunda fase de las obras del centro de Alzheimer está a punto de concluir

Marco considera el centro La Pineda como “un derecho esencial” para las personas con la enfermedad y sus familias

El centro de Alzhéimer la Pineda será una realidad antes de lo previsto. La segunda fase de las obras, adjudicada por 520.000 euros, está a punto de acabar, por lo que es posible que a final de mes el centro se encuentre remodelado completamente. La alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, ha destacado que los operarios están trabajando en los acabados de carpintería y en las instalaciones eléctricas, del agua y del aire acondicionado. Además, ha subrayado que este centro es un “derecho esencial para las personas con Alzhéimer, ya que se trata de un servicio que mejorará tanto su calidad de vida como la de los familiares”.

            Esta segunda fase empezó a mediados de enero, después la finalización de la primera, la cual se adjudicó por 760.000 euros. En total, el gobierno municipal ha invertido 1,3 millones en un “proyecto de ámbito social que mejorará la vida de muchas personas dependientes, las cuales necesitan una atención de calidad y unos buenos servicios” ha explicado Marco, la cual ha remarcado la voluntad del Acuerdo de Fadrell de centrar las políticas sociales municipales en los colectivos más vulnerables.

            El renovado Centro de Alzheimer La Pineda, ubicado en Tetuán XIV, reabrirá con capacidad para 56 personas y para ofrecer atención diurna especializada a personas que precisan de ayuda para la realización de las actividades básicas y/o instrumentales de la vida diaria, con el objetivo de mantener, preservar o mejorar la funcionalidad de los usuarios y servir de apoyo a las familias.

            Esta segunda fase ha dotado al centro de dos salas de estar-convivencia, otras dos de rehabilitación, zona para el monitor/fisio, baños y aseos y almacén. La superficie construida es de unos 375 m². Además, se trata de un nuevo bloque de una sola altura que estará conectado al edificio ya rehabilitado mediante un paso acristalado y que deja las puertas abiertas a más ampliaciones si en el futuro fuera necesario.

            Asimismo, la superficie construida de la primera fase es de 700 m² distribuidos en una planta baja donde se disponen las zonas de conserjería, guardarropía y la dirección-administración junto al acceso principal, y la cocina, comedor y vestuarios para el personal se ubican en la franja posterior. En la planta alta se disponen el resto de dependencias específicas del centro, como espacios para rehabilitación, actividades y convivencia en la franja posterior, separadas entre ellas por particiones móviles que permiten ser utilizadas como espacio único. Así como los despachos polivalentes, sala de tratamientos y curas, baño geriátrico y peluquería podología. En cuanto a los servicios higiénicos para usuarios y trabajadores del centro se disponen de forma que quedan uniformemente repartidos a lo largo de todo el edificio.

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