La Unió propone medidas para mitigar costes ante la subida de un 69% del precio del gasóleo

La Unió entre otras medidas plantea el establecimiento de un gasóleo de uso profesional frente al encarecimiento del costo de los carburantes y de los combustibles y eludir el procedimiento de las devoluciones anuales de los impuestos especiales.

 

La Unió Llauradora i Ramadera ha denunciado este lunes que el coste del Gasóleo B, el empleado por los profesionales del ámbito agrario, ha aumentado en la Comunitat Valenciana un sesenta y nueve por ciento en solo un año y se aúna a la subida de los otros costos de producción.

Una investigación elaborada por la organización agraria refleja que el coste ha pasado de 0,897 euros/litro el veintitrés de septiembre de dos mil veintiuno a 1,518 euros litro exactamente el mismo día del actual año, con los costes medios de la Comunitat Valenciana.

Conforme ha apuntado La Unió en un comunicado, en clave provincial, en Castellón se ha pasado de 0,898 euros/litro a 1,522 euros/litro (un sesenta y nueve con cuatro por ciento más); en Alicante de 0,948 euros/litro en el mes de septiembre de dos mil veintiuno se ha llegado a los 1,572 euros/litro del año en curso (un sesenta y cinco con ocho por ciento más) y en la provincia de Valencia de una cantidad pagada el año pasado de 0,874 euros/litro se alcanzan ahora 1,495 euros/litro (un setenta y uno por ciento más).

Se trata del aumento de otro costo de producción que se une al de la luz, fertilizantes o piensos y que hace que la situación de los profesionales agrarios sea cada vez más difícil.

Apuntan desde La Unió que plantea el establecimiento de un gasóleo de uso profesional frente al encarecimiento del costo de los carburantes y de los combustibles y eludir el procedimiento de las devoluciones anuales de los impuestos especiales.

Conforme apunta la organización,

Este gasóleo profesional ha de estar libre de impuestos especiales, se le debe aplicar un IVA reducido cuando se adquiera a los distribuidores o estaciones de servicio y, tolerado su uso para cualquier actividad relacionada con la producción agrícola, ganadera y forestal.

De igual modo, plantea una devolución del Impuesto Especial de Hidrocarburos sobre comburentes derivados del petróleo, cuando estos se empleen de forma profesional de cara al desarrollo de la actividad agropecuaria en automóviles híbridos eléctricos o automóviles biocombustibles y motores de las maquinarias para los trabajos de la explotación propia o ajena y para los transportes de los productos resultantes o precisos para estas actividades.

Estos automóviles y motores «asisten a atenuar los efectos del calentamiento global y, con esto, su directa incidencia en el cambio climático. Es una medida orientada a compensar la reducción de las emisiones de CO2», apunta la organización.

Igualmente plantea que todas y cada una de las actividades agrícolas, ganaderas y forestales puedan emplear gasóleo B, tanto como comburente, como carburante en los motores de las maquinarias para los trabajos de la explotación propia o ajena y para los transportes de los productos resultantes o precisos para estas actividades, así sean hechos por la maquinaria de la propia explotación o por las agrupaciones de agricultores usando las vías públicas autorizadas para circular los automóviles especiales.

En el tema fiscal, La Unió elabora asimismo la reducción treinta y cinco por ciento de los gastos de gasoil en el desempeño para todos aquellos agricultores y ganaderos que se hallen en el régimen de estimación objetiva del IRPF. Estas medidas ya se aplicaron, por servirnos de un ejemplo, mediante la Orden de 29 de noviembre de 2000 por la que se desarrollan para el año dos mil uno el Régimen de Estimación Objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y el Régimen Especial Simplificado del IVA.