Las importaciones ponen en peligro la sostenibilidad de la huerta valenciana

Las importaciones ponen en peligro la sostenibilidad de la huerta valenciana

Sebastià: "No se espera cebolla nueva en comercios valencianos hasta mediados de mayo, mientras importaciones de Nueva Zelanda y Perú abundan."

 

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) alerta sobre el lento ritmo de ventas en el inicio de la temporada autonómica de cebollas y patatas, mientras que en los estantes de los supermercados la presencia de importaciones de países terceros es predominante.

En vista de esta situación, la asociación insta a los distribuidores a priorizar los productos locales, que aseguran los más altos estándares de frescura, sabor, seguridad alimentaria y sostenibilidad medioambiental, en contraste con las importaciones que recorren hasta 20.000 kilómetros en barco.

El responsable de la sectorial de hortalizas de AVA, Vicente Sebastià, describe la campaña de cebolla como «un desastre», señalando que «estamos peor que el año pasado, se están quedando muchas por vender».

No se espera la entrada de cebolla nueva en los comercios valencianos hasta mediados de mayo, mientras que las importaciones de Nueva Zelanda y Perú están abundando, dejando los huertos valencianos con una cosecha sin salida.

Agrega.

El delegado de AVA en Carpesa, Luis Bellver, menciona que los bajos precios y la escasa demanda no compensan los costes de producción, especialmente los relacionados con los tratamientos fitosanitarios necesarios para mantener la sanidad vegetal frente a plagas y enfermedades.

En cuanto a los precios en origen, AVA indica que están alrededor de 0,15 euros por kilo, un 40% menos que el año anterior, para la cebolla destinada a supermercados, mientras que las cotizaciones para uso industrial se mantienen en 0,23 €/kg.

Por otro lado, la campaña de patatas en Valencia está a punto de comenzar con una buena calidad y precios que oscilan entre los 40 y 50 céntimos el kilo, lo que genera optimismo entre los agricultores. Sin embargo, preocupa el aumento de la presencia de patatas provenientes de Egipto en los supermercados. Según Eurostat, las importaciones alcanzaron las 50.500 toneladas en 2023, un aumento superior al 600% respecto a 2021 y 2022.

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Por todo ello, AVA destaca la importancia de la patata y la cebolla para la preservación de la huerta valenciana, subrayando que perder estos cultivos no solo afectaría a la economía agraria, sino también al paisaje de esta región. Aseguran que la Ley de la Huerta no protegerá nada si no cuida a los agricultores, quienes realmente mantienen viva la huerta.