Las peñas podrán comer y cenar en la calle en grupos de 10 en el Roser de Almassora

La localidad prepara actos adaptados a medidas COVID para recuperar la semana grande

El Ayuntamiento de Almassora autorizará las comidas y cenas de peñas y collas en la vía pública con un máximo de 10 personas por mesa durante las fiestas en honor a la Mare de Déu del Roser. La alcaldesa, Merche Galí, ha avanzado la intención del consistorio de permitir estos actos gastronómicos habituales durante la semana grande con la separación establecida que marca el protocolo de la Generalitat Valenciana.

La autorización de usar los ‘casales’ como locales de reunión también forma parte de la recuperación progresiva de la normalidad en las fiestas de octubre, “que siempre se acogerá a la normativa autonómica vigente en ese momento”. A falta de casi un mes, la previsión pasa por asimilar los horarios de cierre a los de la hostelería y la disposición de las mesas en la calle con la distancia que marca el Consell para bares y restaurantes.

Así lo acordaron este viernes la primera edil con la concejala de Fiestas, Isladis Falcó, y el edil de Cultura, Javier Mollá, que se reunieron para avanzar la programación y adaptarla a las restricciones de la pandemia que, de momento, no permite a peñas y collas las discotecas móviles, actuaciones musicales, baile ni karaoke, al igual que el botellón.

Por su parte, el Ayuntamiento mantiene su intención de celebrar dos tributos musicales con entrada libre limitada al aforo vigente, así como la ofrenda al Rey Jaime I el día 9 de octubre, y actividades infantiles en horario vespertino en diferentes plazas del municipio. En este sentido, las paradas ambulantes de colchonetas y venta de dulces regresarán a Almassora dos años después.

También el departamento de Cultura confiará en la Unión Instructivo Musical La Esmeralda para que la música vuelva a las calles en una semana diferente por las restricciones y la ausencia de actos taurinos. De la coordinación entre áreas surgirá el programa de actos definitivo en las próximas semanas, que podría sufrir cambios en función de la evolución de la pandemia.

Misa en la plaza

Los actos religiosos también se adaptarán a las medidas de protección de la salud pública, de manera que el párroco de la Natividad, Juan Ángel Tapiador, ha confirmado a la Concejalía de Fiestas que la misa en honor a la patrona seguirá el formato de la celebrada el pasado 22 de mayo, día de Santa Quitèria. La renovada plaza de la Iglesia acogerá en esta ocasión el oficio religioso de la Mare de Déu del Roser.

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