Ley de Vagos y Maleantes

Si hiciéramos una encuesta sobre quien fue el gobernante que sancionó con su firma la llamada «Ley de Vagos y Maleantes», no es descabellado pensar que la inmensa mayoría apuntarían a que fue idea del General Francisco Franco y que tuvo que ocurrir en la «feroz represión» franquista de la posguerra.

Pues no fue así; esa norma legal data del año 1933, siendo aprobada en el Consejo de Ministros del 4 de agosto (raro, raro, trabajaban en plena canícula) y publicada en la Gaceta al día siguiente. ¡Quién lo iba a decir!

Empezaron en 1931 aprobando la Ley de Defensa de la República que endurecía las leyes anteriores, con la aquiescencia de los socialistas Largo Caballero (apodado el Lenin español) e Indalecio Prieto, así como el criminal secesionista Luis Companys. Esta Ley permitió el cierre de gran cantidad de diarios y medios de comunicación sin necesidad de orden judicial.

«La Ley de Vagos y Maleantes» establecía un largo abanico de razones por las que cualquier individuo podía ser encerrado en los campos de concentración que se crearon al efecto. El primero de ellos lo fue en Alcalá de Henares en el mismo año 1934. Recordemos que los primeros campos de concentración nazis se construyeron en 1940.

Volviendo a la Ley que estamos analizando, las personas que se podían ver afectadas por la misma serían privados de libertad por los que, según el Presidente Cum Fraude han sido los que hicieron de la República un periodo luminoso de nuestro país, los siguientes ciudadanos:

  • Vagos habituales
  • Rufianes y proxenetas
  • Ebrios y toxicómanos habituales
  • Los que exploten juegos prohibidos
  • Los mendigos profesionales y que vivan de la mendicidad ajena
  • Los que exploten a menores de edad, enfermos mentales o lisiados
  • Los que no justifiquen la posesión de dinero o efectos que tenga en su poder
  • Los que suministren bebidas alcohólicas a menores de 14 años
  • Los extranjeros que quebranten una orden de expulsión
  • Los que observen conducta de inclinación al delito
  • Los que tengan trato asiduo con delincuentes o frecuenten sus guaridas

Como se habrán dado cuenta quedaba abierta la veda para poder enjuiciar a una persona con pocos elementos de juicio efectivo. ¿Cómo se diagnosticaba qué era un vago habitual? ¿o un rufián? Bueno este último es más sencillo ya que, hoy en día figura uno en el Congreso de los Diputados.

Los periodistas pijo-progres, modelo Susana Grisú (el apellido no está equivocado, es más peligrosa que una fuga de grisú en una mina) no se atrevería a defender a sus hijos, los Menas, ya que acabaría sin ninguna duda en Alcalá de Henares. Aunque, seguro que en esa época sería la más firme defensora de esa Ley.

Si hoy en día siguiera en vigor, se produciría un problema de difícil solución. Habría que aumentar, de manera exponencial, el número de jueces dedicados a estos menesteres así como el número de campos de concentración al uso. Solo con un recorrido por las distintas Instituciones políticas tanto nacionales como regionales y chiringuiteras, la población reclusa se vería desbordada.

Salvo la gente de VOX y poco más, la inmensa mayoría de los vividores de lo público, verían cambiar su vida de una manera radical. Adiós a las bicocas, a los coches oficiales, a los harenes coleteros, a los sueldos vitalicios y a reírse a mandíbula batiente de los españoles.

Ya manejaban el lenguaje en aquella época como ahora. A los encierros de 3 años les llamaban «medidas de seguridad», a los de 5 años «internamiento en establecimiento de custodia» y a los de tiempo indeterminado «aislamiento curativo en casa de templanza».

Si tomamos como ejemplo el año 1934 los más de tres mil internos en campos de concentración, se dedicaban a trabajos manuales como cortar leñas, cavar zanjas, pintar paredes etc. No recibían ninguna paga ni tampoco paro una vez que habían cumplido su condena.

¿Se imaginan ustedes a Irene Mentira, Carmen Calva, Echeminga Dominga, Rufián, Baldoví, Otegui, Oltra, Puig y Cum Fraude disfrutando del trabajo? Por lo menos sería la primera vez que doblarían la espalda. Nunca sería tarde para empezar a trabajar.

Toda esta información la he sacado de un artículo del gran Pedro Fernández Barbadillo, del cual les dejo el enlace para que lo puedan leer y disfrutar de la verdad de la historia

https://www.libertaddigital.com/opinion/pedro-fernandez-barbadillo/la-ley-de-vagos-y-maleantes-invento-republicano-67020/

Mientras tanto, el Tribunal Constitucional sigue sin resolver el recurso contra la Ley del Aborto ni sobre la inconstitucionalidad de los Estados de Alarma.

Asimismo, los menas siguen campando a sus anchas con total impunidad y los asaltantes de nuestras fronteras siguen viviendo a costa del erario público o, lo que es lo mismo, de su dinero y el mío. Mientras los españoles las pasan canutas, salvo los cuatro pijoprogres y los políticos de la oligarquía. nosotros estamos asistiendo al aquelarre de los globalistas.

Sólo nos queda esperar que el día 4, en Madrid, los españoles despierten de esta pesadilla socialcomunista y veamos el amanecer a la libertad.

Acabo con una premonición: después de que se termine el Estado de Alarma, se prorrogará, aunque sea con otro nombre y la mascarilla/bozal continuará en el tiempo. Será como una prolongación de la «Ley de Vagos y Maleantes».

¡¡VIVA ESPAÑA!!

Luis Andrés Cisneros

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