Los expresidentes de fiestas en contra la de supresión de la Junta

En un comunicado, califican la decisión de inoportuna, torpe, poco representativa, nada transparente, indefinida y pobremente argumentada

COMUNICADO DE LOS PRESIDENTES DE LA JUNTA DE FESTES 1989/2019

La labor de organizar las fiestas de Castellón, y muy particularmente las de Magdalena, exige generosidad, ideas, esfuerzo y tiempo de muchas personas. Aunque solo sea por esa razón, la decisión del Consejo Rector del Patronato Municipal de Fiestas de suspender la renovación de la Junta de Festes es, simplemente, inoportuna, sin más paliativos.

Es más, no debería haberse llegado a esta situación. Si tan importante es –y lo es- la celebración del 75 aniversario de la actual configuración de las fiestas de la Magdalena, ya debería haberse gestionado la renovación de la Junta de Festes, ya que no había más impedimento que la voluntad de hacerlo. Los estatutos marcan un plazo de 6 meses para la constitución de todos los órganos del Patronato, pero no es obligatorio agotarlo. De hecho, si se optara en este momento por promover la renovación de la Junta de Festes, ya no sería la solución ideal. Seguiríamos sin tener tiempo. La decisión del Consejo Rector, por tanto, ha sido inoportuna y torpe.

Entendemos, además, que ni el órgano ni las formas han sido las adecuadas para plantear un cambio de este calado. Sin negar la legitimidad democrática del Consejo Rector, es la Asamblea la que ostenta la condición de órgano de participación ciudadana, con funciones de propuesta, impulso, información y consulta. Es en la Asamblea donde se representan y defienden los intereses de los distintos actores del llamado “món de la festa”. Obviamente, ni la Asamblea ha propuesto, ni ha sido informada, ni se le ha consultado ni ha impulsado la no renovación de la Junta de Festes y su suplantación por una comisión. La decisión del Consejo Rector, por todo ello, ha sido inoportuna, torpe y poco representativa.

Más todavía. El llamado Despacho Extraordinario debe emplearse para incluir temas verdaderamente relevantes y urgentes de modo excepcional, no para ocultar un asunto y dejar sin capacidad de reacción a nadie cuando se plantean cuestiones trascendentales. Podemos calificar la decisión del Consejo Rector de inoportuna, torpe, poco representativa y nada transparente.

Ahora estamos viviendo el proceso de nombramiento de representantes de los distintos colectivos y vemos que algunos han decidido no presentar candidatura, otros lo hacen a medias y a regañadientes e incluso hay quien nombra a personas que no forman parte de su colectivo. Eso ocurre, ente otras razones, porque nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que va a hacer la Comisión, cómo va a trabajar y qué marco legal les amparará. Por esta razón añadimos un nuevo atributo: la decisión del Consejo Rector es inoportuna, torpe, poco representativa, nada transparente e indefinida.

Las fiestas han vivido su 25 aniversario; también su cincuentenario. Hemos hecho la transición de la Fundación Municipal de Fiestas al Patronato Municipal de Fiestas. Y en ningún caso, con comisiones especiales y con cambios de estatutos, las fiestas se han visto sacudidas de esta forma desde la esfera política. El acuerdo del Consejo Rector y la decisión de adoptarlo ha sido inoportuna, torpe, poco representativa, nada transparente, indefinida y pobremente argumentada.

Por último, la decisión del Consejo Rector supone no respetar los estatutos. Afirman tener informes jurídico administrativos que la avalan, informes aún desconocidos. Por tanto, y como conclusión, la decisión del Consejo Rector ha sido inoportuna, torpe, poco representativa, nada transparente, indefinida, pobremente argumentada y de dudoso sustento legal.

Ante esta situación, pensamos que es obligatorio convocar a la Asamblea, aunque  seamos escépticos en cuanto al contenido y resultados, para que los representantes de las fiestas y de la sociedad castellonense allí presentes sean, como mínimo, informados. Y si además se les da la oportunidad de proponer, mejor que mejor.

Durante 31 años las fiestas han sido gestionadas por EQUIPOS, no por individualidades unidas en una sala. Equipos de los que han formado parte todos los colectivos, desde personas provenientes de los movimientos vecinales, militantes de partidos, collas, gaiatas, entes vinculados (una vez unos, otra vez otros), Cofradías, Festes de Carrer… Ninguno de los presidentes ha encabezado un equipo que no fuera representativo del mundo de la fiesta, entre otras razones porque había que pasar el filtro de la Asamblea.

En los comunicados y declaraciones que hemos escuchado estos días hay un unánime reconocimiento a la labor que han desempeñado las sucesivas Juntas de Fiestas. Agradecemos esa positiva valoración y queremos subrayar que ese agradecimiento debe dirigirse a cuantas personas se decidieron, en su día, a acompañarnos en esta andadura, a ser generosos con su tiempo, con su esfuerzo y con su dinero, a cambio de nada, salvo la satisfacción de trabajar por las fiestas que amas y, en última instancia, por tu ciudad. Nos referimos a todos los vicepresidentes, vocales y asesores que ha tenido la Junta todos estos años. Y también para nuestras entrañables Laura y Lledó, abnegadas empleadas de la Junta de Festes durante años, quienes tan difícil han tenido torear con la tarea, con nosotros e intentar respetar un horario de trabajo lógico. Ellas también han sido parte del éxito.

En definitiva, reivindicamos el trabajo realizado y nos remitimos a los hechos. Las fiestas han crecido, no se han anquilosado; se ha respetado lo que son las tradiciones; el mundo de la fiesta ha sido capaz de resolver sus propias (y lógicas) disputas; hemos sobrevivido a una interminable Comisión de Investigación con lo único que tenemos, el honor, intacto; casi todos hemos colaborado, escuchado, pedido permiso e interactuado con todas las corporaciones locales, con independencia de su color (un par de compañeros no han tenido tanta suerte, como es público y notorio).

¿Cómo ha sido posible eso? Manteniendo a las fiestas alejadas del debate político. No llegamos a entender ese afán por intervenir en las fiestas y acabar con un sistema que tenía contento a los festeros, ha sido positivo para las fiestas y, encima, era cómodo para los políticos. Algún día alguien lo explicará. O no.

Sebastián Pla

Luis Doménech

Sixto Barberá

Juan José Pérez Macián

Raúl Pascual

Pere Pau Montañés

Jesús López

Juanvi Bellido

Noelia Selma

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