Los granjeros avícolas estudian inmovilizar la producción de pollos

Denuncian que la factura de la luz supone en un setenta por ciento de lo que cobra un granjero para generar un pollo.

 

La Unió de Llauradors i Ramaders y la Asociación Avícola Valenciana (ASAV) demandan de manera conjunta a la Conselleria de Agricultura,

Medidas urgentes para mitigar la grave situación en la que se halla el ámbito en la Comunitat, debido a la insostenible subida de los costos de producción que ahoga tanto a los granjeros como a las compañías integradoras.

Así lo han trasladado representantes de las dos entidades en una asamblea mantenida esta semana con el directivo general de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Conselleria de Agricultura, Antonio Quintana.

Los profesionales ponen de relieve que los costos actuales de producción son,

Verdaderamente inasumibles y, por servirnos de un ejemplo, la factura de la luz de las granjas supone en estos instantes entre un sesenta-setenta por ciento de lo que cobra un granjero para producir un pollo.

Los granjeros avícolas estudian ante ello inmovilizar la producción de pollos si no hay una rápida contestación a los inconvenientes que tienen, advierten. Las compañías integradoras asimismo padecen, aparte del aumento de la factura eléctrica, la subida del costo del transporte y la de las materias primas para generar el pienso, ante el aumento de las cotizaciones de los cereales con «claros movimientos especulativos».

En este sentido, en solo una semana, el costo de la soja ha subido ciento diez euros/tonelada, mas es que en apenas un año se ha duplicado hasta lograr ahora un coste de seiscientos veinticinco €/t. El trigo se cotiza prácticamente al doble de su costo habitual y así la mayoría de los cereales.

Productores de La Unió y empresas integradoras unen así sus fuerzas para demandar una batería de propuestas. La primera y principal pasa por que se cumpla la Ley de la Cadena Alimenticia para eludir la venta bajo el costo de producción, situación que ocurre en estos instantes en el ámbito.

La enorme distribución ha de ser sensible a esta situación ya que hablamos de un producto básico en la cesta de compra y no negarse de forma sistemática a abonar el producto de forma acorde a la subida de los costos productivos.

Remarcan.

Otra de las solicitudes pasa por bajar el IVA de la carne de pollo al cuatro por ciento sin reducir el coste del producto, a fin de que el consumidor prosiga pagando lo mismo, mas se aumente el importe percibido por los diferentes eslabones de la cadena (integrado e integradora).

De la misma manera, piden una línea de ayudas concretas para instalar energías renovables en granjas avícolas y reducir el costo energético. Asimismo se solicita cambiar el modelo energético que penaliza a aquellos que disponen de producción para autoconsumo.

Sobre el tema de la energía ven «con preocupación» de qué forma las facturas eléctricas se han disparado como consecuencia del impuesto conocido como «tope al gas» y solicitan que se retire para los campos agropecuarios esenciales y profesionales como el avícola que trabaja con una enorme calidad, cumpliendo las demandas de bienestar animal para generar un alimento proteico a un costo contenido para los usuarios.

Finalmente, abogan porque se resguarde y promocione desde las Administraciones la producción nacional sobre la de terceros países.