Los padres del caballero legionario fallecido por un tiro en el campo de maniobras de Agost (Alicante), piden justicia

Los padres del caballero legionario fallecido por un tiro en el campo de maniobras de Agost (Alicante), piden justicia

Según los padres, la muerte de Alejandro Jiménez no fue un accidente.

 

Los padres de Alejandro Jiménez, un caballero legionario que murió a los 21 años después de recibir un disparo durante un ejercicio militar en el campo de maniobras de Agost (Alicante) en marzo de 2019, han pedido «justicia» para su hijo en el juicio contra ocho procesados, incluyendo dos tenientes, un capitán y un sargento, acusados de causar su muerte e intentar encubrirla. El padre de la víctima, Juan José Jiménez, acompañado de su esposa, Chari Cruz, ha expresado su deseo de que todos los militares, no solo de la Legión sino de todo el Ejército, pierdan el uniforme. Ha afirmado que no los quiere en el sueño de su hijo y ha hecho estas declaraciones durante la primera de las 15 sesiones de la vista oral en la que ejercen la acusación particular.

Los padres del caballero legionario fallecido han pedido que los acusados sean despojados de sus uniformes para «limpiar» la Legión. Han instado al Ministerio de Defensa a implicarse más en la situación, y consideran que debería ser el primero en querer limpiar las filas, ya que algunos de los acusados «están vistiendo el uniforme del Ejército de Tierra en otras unidades». La madre del soldado ha mencionado que no es justo que el sargento acusado esté destinado en Mallorca, cerca del lugar donde está enterrado su hijo, y que ambos vistan el mismo uniforme. Además, ha solicitado que los acusados sean encarcelados tanto por la muerte del soldado como por intentar ocultar los hechos.

Según los padres, la muerte de Alejandro Jiménez no fue un accidente. El padre afirma que no hay explicación lógica de cómo su hijo cayó a su izquierda por un proyectil directo del sargento mientras estaban disparando en el campo de maniobras. Señalan que el alto el fuego ya se había ordenado, pero el sargento decidió seguir disparando, lo que provocó la muerte de su hijo. El padre califica al sargento como un «jodido cafre» y enfatiza que lo sucedido no fue un accidente.

Si tienes los blancos delante y estamos todos disparando hacia delante, no hay explicación lógica que pueda mantener el sargento ni nadie de cómo mi hijo cae completamente a su izquierda, a 90 grados del sargento, por un proyectil directo del sargento, es que no tiene ningún sentido.

Ha defendido el padre que, además añade,

Ya habían mandado el alto el fuego, pero a este señor se le ocurrió la puta locura de seguir disparando y le ha costado la vida a mi hijo, es un jodido cafre», ha añadido ante de señalar que «un accidente es que se me caiga una llave inglesa y te dé en la cabeza, no que te diera con la llave inglesa en la cabeza. No tiene nada que ver un punto con otro.

Cruz  agradece los mensajes de apoyo recibidos durante el proceso en el que se solicita hasta 34 años de prisión para el sargento acusado de asesinato. Considera que se mató a su hijo desde el momento en que se ocultaron los hechos y le trataron como un objeto, «como un cacho carne así tirada» y que Alejandro era mucho más que eso. Los padres destacan la supuesta ocultación de los hechos como una de las situaciones que más les ha afectado después de cuatro meses de secreto de sumario, y relatan cómo fue recibido el padre cuando acudió al cuartel de la Guardia Civil de Alicante a recoger los enseres de su hijo. El progenitor explica que en el cuartel fue recibido con esta frase,

Le llevan mintiendo desde el minuto cero.

«Antes de cinco minutos tuve que parar porque no me esperaba que esto fuese así», ha manifestado.

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Los padres de Alejandro Jiménez han pedido al Ejército que revise sus protocolos de ejercicios y que la seguridad sea más valorada, ya que en el momento en que su hijo recibió el disparo no había ningún médico presente en el campo de maniobras. Además, han advertido que, aunque se active la seguridad, si el mando no la respeta y dispara sin tener en cuenta a los demás, puede volver a suceder una tragedia similar si se mantiene a alguien como ese en el Ejército.

Los padres del caballero legionario han recordado el deseo de su hijo de ser piloto en el Ejército y su orgullo por todo lo que logró en su vida al superarse a sí mismo y ayudar a los demás. Han criticado la ocultación y manipulación de los hechos, y han pedido que se revise y se valore la seguridad en los protocolos de ejercicios militares.

Cruz ha insistido en que entiende los accidentes, pero no entiende cuando se ocultan, manipulan y se permiten reírse, porque para ella «uno lo mató y los otros lo remataron». Además, ha reclamado la dignificación de La Legión, ya que, según ella, ahora es un cuerpo de élite y no como antes con expresidiarios, exdrogadictos o exasesinos. «Vamos a hacerlo», ha exigido.