Marlascón

A la vista de la imagen que figura en este artículo y que no deja lugar a ninguna duda, todo el mundo aprecia nítidamente lo que se ve: una turba de esquizofrénicos terroristas agrediendo a un Policía Nacional y poniendo su vida en evidente peligro.

Esto ocurría el pasado día 7 en el madrileño barrio de Vallecas cuando el partido VOX hacía su discurso de presentación para la campaña electoral de estas próximas elecciones regionales.

De todos es sabido que los asistentes al acto fueron salvajemente agredidos con todo tipo de lanzamientos de objetos (piedras, palos, botellas de cristal, lejía y un largo etcétera), y en el que resultaron heridos treinta y cuatro personas, entre ellos veinte policías. Mientras que los pobres «angelitos» asesinos sólo tuvieron que ver cómo dos de ellos eran detenidos.

Todos estos criminales potenciales venían organizados y dirigidos por el Cheposo de la Coleta y sus adláteres que, para mayor indecencia, están chupando de la teta del Estado a costa de los impuestos que pagamos los españoles. Su objetivo era claro; reventar el acto y, de paso, causar el mayor daño posible a los allí asistentes. Eso sí, los autores intelectuales, estaban cómodamente instalados en el sofá de sus casas.

Ellos no dan la cara, son unos cobardes, lanzan a la guerra a la banda de esquizofrénicos subvencionados que les hacen el trabajo sucio por unos miserables denarios, mientras que, por mucho que hagan e incluso lleguen a matar a gente, nunca llegarán a tener una mansión en Galapagar.

Pero no sólo los culpables declarados son el Coletas, el Diablo sobre rudas, Moneydero, la Pistolera o el Baby Rejonazo. Los hay más culpables y que deberían acabar con sus huesos en la cárcel.

Entre ellos se encuentra Marlasca, un ser despreciable y vomitivo, que lanza a sus policías a enfrentarse, en inferioridad de condiciones, a las chusmas criminales comunistas impidiendo que cumplan con su cometido que es, ni más ni menos, que defender la Ley y el Orden así como proteger a los españoles de bien.

Le importa un huevo que haya veinte de los suyos heridos, es más, estoy seguro de que no se disgustaría si hubiera algún muerto. Los tiene con las manos atadas, y los policías aguantando estoicamente, viendo como los asesinos que tienen delante, como el pésimo actor y peor persona, Vicente Gil, les amenazan y les lanzaban objetos.

Ya lo vimos con los incidentes ocurridos no hace tanto tiempo en Barcelona cuando el indigno ministro del Interior, que debería ser cesado de inmediato, se dedicaba a ir a tomar hamburguesas al barrio de Chueca (elemental querido Watson) en vez de cumplir con su obligación, mientras pasaba olímpicamente de lo que estaban sufriendo sus hombres en la ciudad condal.

Pero este indigno personaje no actuaría de forma tan fraudulenta si no fuera por que está protegido por el Sanchísimo, probablemente el peor presidente de España desde la época de los visigodos. Ha llegado a superar, y parecía casi imposible, al sinvergüenza de Rodríguez Zapatero.

Esta defensa a ultranza del Marlascón debe tener algún interés esotérico encerrado. Hay malas lenguas que lo aducen a que ambos comparten su afición a la canción de Pablo Abraira «Gavilán o Paloma», o al haber coincidido en algún local que era propiedad de un familiar del presidente. Todo es posible o nada es descartable.

Desde luego el desprecio supino que ambos seres profesan hacia el partido de Abascal y sus simpatizantes, el asco que ejercen hacia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (recordemos el acoso al Coronel Pérez de los Cobos) y su afición a promover todo lo que tiene que ver con la muerte (leyes del aborto y la eutanasia), demuestra una patología insana que les incapacita para ocupar no sólo un cargo público, ya que estarían incapacitados para ser, ni tan solo, miembros de una asociación de vecinos.

A todo esto, hay que añadir la deleznable actitud de los mal llamados «medios de comunicación». Estas empresas que son regadas profusamente con sus impuestos y los míos están al servicio de los sátrapas que dirigen los partidos políticos en el poder. Habría que llamarlas «medios de manipulación».

Informar de la verdad es una tarea imposible para estos sicarios de la letra y de la imagen. Hay que ver con qué descaro y desvergüenza han informado sobre lo ocurrido en Vallecas, dando la vuelta a lo allí acontecido hasta el punto de acusar a la gente de VOX de haber agredido y atacado a los pobres e indefensos espectadores que portaban objetos contundentes en sus manos para defenderse de los del mitin.

El Chepas de la Coleta se ha paseado por las televisiones acusando a los fascistas de la ultraderecha de querer provocar el inicio de una nueva guerra civil. ¿A quién se le ocurre ir al barrio de Vallecas a exponer sus programas? Allí sólo van los obreros, no pueden ir los pijos. Una y otra vez ha repetido el mantra sin que en la televisión que pagamos todos nadie haya destapado la realidad de los vídeos.

La señora Mónica López, sicaria de la manada podemita y socialista de la televisión de todos, se lo traga sin que se le caiga la cara de vergüenza. Al igual que hace el analfabeto Cintora que está consiguiendo que su programa matinal bata récords de invisibilidad. Está a punto de lograr que la Carta de Ajuste le adelante en los niveles de audiencia.

Pero su objetivo está claro, conseguir atesorar la mayor cantidad de dinero posible antes de que se les acabe el chollo. No se crean que el Chepas de la Coleta ha dejado el gobierno para luchar contra el fascismo. El fascismo, con perdón de la expresión, se la trae floja. A él sólo le preocupan los más de cinco mil Euros que le van a quedar de indemnización, y un puesto en el Consejo de Estado con más de cien mil Euros al año. ¡Ah! Y que su harén de odaliscas en Podemos se renueve continuamente.

Ha dejado colocados a sus amigos y, sobre todo, amigas, en el gobierno de Europa con más miembras y miembros, con más asesores, amiguetes colocados y, a vivir que son dos días. Ahora con su nuevo puesto vitalicio y sin trabajar (eso es muy pesado) a reírse de todos los españoles.

Sobre todo, se reirá de los esquizofrénicos que le hacen el trabajo sucio por nada o por muy poco.

Ya lo decía un amigo mío: «La culpa es de Franco, si hubiera aprobado una Ley del Aborto, éstos no estarían».

Mientras tanto Marlascón, feliz en su cinta de correr. ¡¡Miserable!!

¡¡VIVA ESPAÑA!!

Luis Andrés Cisneros

2 comentarios en “Marlascón”

  1. Tu riqueza y agudeza verbal para encontrar los adjetivos DESCALIFICATIVOS de toda esa piara de políticos Frente Populistas me admira Luis.
    Los firmó y suscribo todos.

    Responder

Deja un comentario