Masoquismo político o pesebrismo

El número de borregos que acuden a comer es directamente proporcional al de pesebres y en esta país no faltan, damos de comer a tanto imbécil y tanto traidor que lo nuestro es masoquismo, díganme sino como llamar al hecho de que financiemos con nuestro dinero a los que se ríen de nosotros a la cara.

El kafkiano arranque de la legislatura en la Carrera de San Gerónimo podría tomarse a risa, por el número de payasadas que pudimos presenciar y oír, si no fuera porque está en juego nada más y nada menos que España y su futuro.

Una banda de traidores que además, entre todos, en número de votos, no superan  ni a la  quinta fuerza política del Congreso, toman posesión de sus actas de diputados de un país al que han jurado destruir. Su único objetivo es destruir España y lo van a hacer con la pasividad más absoluta de un gobierno corrupto, vendido y cobarde, con nuestro dinero, les pagamos para avergonzar nuestra patria, romper su unidad, mearse en nuestra Constitución y contravenir todas y cada una de las normas más básicas de democracia y convivencia.

Estos fascistas, imponen su pensamiento a cualquier precio, reciben cantidades de dinero que rozan la indecencia provenientes de nuestros impuestos, de las arcas del estado, a través de sueldos, subvenciones y asignaciones recogidas en los Presupuestos Generales del Estado donde gran parte del dinero se destina a financiar traidores y delincuentes, al menos presuntos delincuentes, presuntos golpistas y confesos secesionistas.

Todo esto consentido por un Gobierno capado, sin la más mínima señal de tener lo que hay que tener,  y a cambio de la poltrona y de ejercer un poder que está llevando, otra vez, a la ruina nuestra nación.

La frase “no te preocupes”, dirigida en el hemiciclo por “Iluminado II” Sánchez al golpista Junqueras, puede resumir la traición perpetrada, al menos planeada, de este Gobierno capaz de mantener su sillón a cualquier precio, incluso vendiendo España a traidores.

El ejemplo dado por los socialistas gobernantes, auténtico aval de los separatistas,  se ha extendido como una plaga por  todo el territorio nacional, la impunidad con la que cuentan hace cada día  más peligrosos a estos fascistas.

Castellón no es un excepción, aquí la impunidad es total desde aquel ya famoso y triste 20 de septiembre en la Plaza Mayor, nadie mueve un dedo, al parecer no interesa, para parar las casi diarias actuaciones antidemocráticas de los fascistas antiespañoles. Ayer le tocó a Begoña Carrasco, mañana, reitero que amparándose en la impunidad con la que cuentan, le tocará a cualquier vecino, en cualquier plaza o bar, por el mero hecho de expresar libremente su opinión y salirse del guión establecido por la dictadura del pensamiento único.

No quiero caer en pesimismos que no conducen a nada, más bien necesitamos energía positiva que nos dé fuerzas suficientes para luchar contra los enemigos de la libertad y meter en la cárcel a todos y cada uno de ellos. No solo hay que ser solidarios con Begoña Carrasco y todos aquellos que sufren acoso, agresión o insulto, tenemos que exigir a nuestra alcaldesa que  tome las medidas que tenga que tomar para que no vuelva a ser amenazado ni uno más de los vecinos de Castellón, pertenezca a la ideología política que pertenezca, y para que podamos expresar libremente nuestros pensamientos seguros de que nuestra integridad física o nuestros bienes no corren peligro, al menos con la misma seguridad y protección que ofrecen a los delincuentes agresores avalando su impunidad.

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