Mini créditos: financiación inmediata con pocos requisitos

Los mini préstamos, también conocidos como créditos rápidos, mini créditos o préstamos sin requisitos son un producto financiero nacido con el fin de ofrecer liquidez con poco – o casi sin – papeleo. Los requisitos necesarios para solicitar este tipo de financiación son muy pocos y el plazo para conseguir el dinero en metálico suele ser muy corto.

¿En qué consisten exactamente?

Los préstamos rápidos son créditos no bancarios, provenientes de entidades financieras privadas que permiten conseguir cantidades de dinero bajas, generalmente de entre 50 y 800€. La cantidad media de préstamo solicitada en estas empresas es de unos 500€ y el plazo de devolución habitual se sitúa alrededor de los 30 días. El proceso de solicitud es muy rápido, en cuestión de pocos minutos, de forma online y sin ningún tipo de papeleo se puede tener acceso al dinero requerido.

Respecto a los intereses de estos créditos, estos suelen ser relativamente altos en comparación a los préstamos de la banca tradicional. El contratante no necesita demostrar garantías de pago de ningún tipo lo que lo convierte en un recurso de financiación destinado a personas sin nóminas, avales y otro tipo de garantías de ingresos.

Mercado de los mini créditos

A pesar de que las entidades bancarias siguen siendo la primera fuente a la recurre el público español en caso de necesitar liquidez, desde la llegada de la crisis a España, estas empresas privadas  han encontrado un nicho de mercado en las personas que no reúnen las condiciones para un préstamo tradicional, así como en quien necesita dinero inmediato para hacer frente a un gasto inesperado.

Debido a la coyuntura económica, el número de empresas dedicadas a la actividad se ha multiplicado significativamente en la última década. Gracias a la enorme oferta, es necesario estudiar y conocer el mercado para identificar las posibilidades que mejor se adapten a la situación personal del solicitante. Internet es una gran fuente de información, muchas de las empresas de mini créditos más populares gozan de numerosas opiniones por parte de usuarios en multitud de plataformas de online. Además, como en el caso de los vuelos o seguros, también existen comparadores de préstamos rápidos que permiten conocer más concretamente las diferencias en el servicio de varias de estas entidades.

Regulación y otros consejos

La regulación sobre estas entidades privadas aún se encuentra en fase de desarrollo y el Banco de España todavía no supervisa de manera directa las operaciones de los prestamistas de créditos rápidos. Sin embargo, se trata de un servicio con garantías gracias a AEMIP (Asociación Española de Micropréstamos) quien ofrece regulación sobre estos servicios y agrupa a la mayoría de empresas de créditos rápidos. Esta entidad ha redactado también un Código de Buenas Prácticas con una condiciones estándar para el desarrollo de la actividad.

La solicitud de un mini créditos es muy habitual para solucionar imprevistos relacionados con el hogar, gastos derivados de un animal de compañía o gastos de salud dental. Sin embargo, se trata de un recurso muy práctico solo en determinados casos, para solucionar un gasto urgente y concreto y no como modo de financiar caprichos o vacaciones. Además, es recomendable analizar bien todos los aspectos del préstamo antes de la contratación, ya que, en caso de impago, se generan gastos de demora muy altos que pueden resultar en una situación indeseada de endeudamiento. En los peores casos, además, el deudor puede llegar a verse inscrito en alguna de las listas de morosos oficiales, lo que manchará su currículo crediticio para siempre y no le permitirá acceder a este ni a otro tipo de  servicios de financiación en el futuro.

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